De acuerdo con los magistrados, se "han agregado antecedentes que permiten sostener que la imputada, de 63 años de edad, presenta diversos problemas de salud".
Aton
"Ha sido un período muy duro para mí y para mi familia, no es fácil estar encerrado". Esas son las declaraciones de Ángela Vivanco, imputada por cohecho y lavado de dinero en la denominada "trama bielorrusa", al dejar la cárcel de San Joaquín tras pasar más de cuatro meses en prisión preventiva. La exjueza es investigada por la Fiscalía de Los Lagos, que le atribuye, entre otras cosas, la recepción de dineros con los que se habría buscado favorecer al consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec (CBM) en un litigio con Codelco, entre 2023 y 2024. Este viernes abandonó la cárcel, tras el fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago que, de manera unánime, determinó que la privación de libertad podía ser reemplazada por arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de acercarse a otros imputados en la causa. Para los magistrados, en esta oportunidad, puesto que no era primera vez que se revisaba la medida cautelar de la exsuprema, se "han agregado antecedentes que permiten sostener que la imputada, de 63 años de edad, presenta diversos problemas de salud". Consultada por su situación judicial, Vivanco sostuvo: "Me declaro inocente y tengo pedido a través de mi abogado declarar en juicio, así que espero declarar".