A pocos días de la votación de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, la comisión revisora enfrenta un escenario marcado por la baja asistencia de invitados y el creciente protagonismo del también exjefe de la billetera fiscal, Mario Marcel, en la defensa.
La instancia, que proyecta votar el libelo el próximo lunes para luego remitirlo a la Sala el martes, debió suspender su sesión de este viernes ante la masiva excusa de expertos convocados.
Según detalló la presidenta de la comisión, la diputada Marcela Hernando (PR), de los nombres propuestos "ha habido 14 excusas y solamente 7 respuestas afirmativas", lo que, a su juicio, limita el debate, manifestando que "lo siento mucho porque en alguna medida le resta posibilidades de conocer las opiniones de personas expertas".
En esa línea, la parlamentaria advirtió que "tendremos que conformarnos con las opiniones que han vertido expertos por la prensa u otros medios", aunque destacó que las audiencias ya realizadas han permitido formarse un juicio.
Asimismo, sostuvo que la votación en la comisión se mantendría para el lunes, siempre que se cumpla la planificación.
Rol de Marcel
En paralelo, el debate ha estado fuertemente marcado por la irrupción de Mario Marcel, quien se ha integrado activamente al equipo defensor encabezado por el abogado Patricio Zapata.
El exministro ha sido el único extitular de Hacienda en asistir a la comisión y, durante la última semana, ha viajado de forma constante a Valparaíso para participar en la discusión.
Su rol no solo se ha limitado a la instancia legislativa. También ha protagonizado una serie de intervenciones públicas y cruces con su sucesor en la cartera, Jorge Quiroz. "No recuerdo algún ministro de Hacienda que haya usado ese tipo de lenguaje", afirmó, luego de que Quiroz cuestionara el origen de la deuda fiscal.
Asimismo, Marcel ha defendido el uso de proyecciones en la gestión económica, señalando que "acusar constitucionalmente a un ministro de Hacienda por proyecciones me parece extraordinariamente riesgoso, porque significa que a futuro ministros de Hacienda van a estar expuestos a mayores presiones de las habituales", sostuvo, agregando que "las proyecciones son esenciales para la gestión de la política macroeconómica".
En esa línea, también abordó la gestión financiera del Estado, indicando que "la gestión financiera del Estado recae fundamentalmente en el ministro de Hacienda, con el apoyo de la Dirección de Presupuestos. Ellos estiman sobre la base de lo que están proyectando como ejecución, que requieren mayor financiamiento. Creo que es un requerimiento atendible y puede ser opinable cuál es la magnitud de la autorización que se requiere, pero no creo que esa sea la solución".
El involucramiento de Marcel se explica, en parte, por su rol como antecesor de Grau en la cartera, siendo quien dejó instalada la planificación fiscal hoy cuestionada.
Según consignó El Mercurio, el extitular ha señalado en privado, "si lo atacan a él, me atacan a mí", en un contexto en que desde la oposición existía el temor de que la acusación terminara apuntando indirectamente a su gestión.
De esta forma, mientras la comisión enfrenta dificultades para nutrir el debate con expertos, la defensa ha ido ganando visibilidad a través de la figura de Marcel, quien además ha mantenido contacto directo con Grau y con el expresidente Gabriel Boric, junto a otros excolaboradores de Hacienda que han reforzado la estrategia de respuesta al libelo.