Reacciones generó entre parlamentarios de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputadas y Diputados la propuesta del Ejecutivo para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), particularmente en lo relativo a introducir criterios de selección en establecimientos con alta demanda.
El debate se da en un contexto donde el SAE -implementado gradualmente desde 2016- ha estado en el centro de cuestionamientos. Mientras algunos defienden que el sistema permitió eliminar prácticas de selección arbitrarias, otros han criticado que limitó la libertad de elección de las familias, instalando un mecanismo de asignación que, en ciertos casos, ha sido percibido como aleatorio.
En ese escenario, legisladores de la instancia han seguido de cerca las conversaciones en torno a la reforma, que forma parte de los compromisos de campaña del Presidente José Antonio Kast en materia educacional. Según se ha discutido, uno de los caminos evaluados apunta a mantener la estructura del sistema actual, pero incorporando modificaciones internas que permitan introducir nuevos criterios de priorización.
Entre estos cambios, se contempla la posibilidad de que los establecimientos educacionales puedan considerar elementos vinculados a su proyecto educativo, lo que incluiría variables como el rendimiento académico desde séptimo básico, entrevistas personales o criterios de asistencia.
Las eventuales modificaciones han abierto un nuevo flanco en la comisión, donde algunos parlamentarios ven en la propuesta una oportunidad para corregir aspectos del sistema vigente, mientras que otros advierten riesgos de retroceder hacia mecanismos de selección que ya habían sido eliminados.
Reacciones desde la comisión de Educación
Desde el Partido Comunista, la diputada Daniela Serrano cuestionó la forma en que se dio a conocer la iniciativa, señalando que "es lamentable que una vez más conozcamos el contenido de propuestas para modificar políticas públicas tan importantes como es el sistema de admisión escolar por la prensa y esto demuestra algo muy claro, este gobierno no tiene capacidad de diálogo, por eso hace anuncios solo por la prensa y no se somete al debate democrático, al debate de perfeccionar políticas tan relevantes que salieron del congreso nacional con un objetivo, prohibir la discriminación arbitraria".
"Es por eso que nosotros vamos a estudiar el detalle de este contenido una vez que ingrese al congreso pero hacer un llamado claro, no vamos a estar abiertos a una modificación que una vez más ponga a la discriminación arbitraria como eje central de la educación en nuestro país, tanto para los estudiantes como para sus familias",agregó.
En la misma línea crítica, el diputado Juan Santana (PS) advirtió que "lo que está proponiendo el gobierno acá es completamente preocupante porque le devuelven a los colegios más demandados la facultad de seleccionar a sus estudiantes, ahora por notas desde 7º básico, por entrevistas o por asistencias. Le ponen el nombre bonito de elección mutua, pero en la práctica el que termina eligiendo es el colegio, no la familia. Y estamos hablando de niños o niñas de 12, 13 años a los que se les va a cerrar la puerta por sus notas, cuando son justamente, los que más necesitan que el sistema los acoja".
"Nadie dice que el sistema de admisión sea perfecto. Claro que se puede mejorar, pero el camino no es habilitar otra vez la selección, porque con eso lo único que se logra es profundizar la segregación que tanto nos ha costado empezar a revertir. Por eso vamos a dar la pelea en la tramitación de este proyecto e introducir todas las modificaciones que sean necesarias", zanjó.
Desde la Democracia Cristiana, en tanto, el diputado Héctor Barría adoptó una postura más abierta al debate, aunque con condiciones.
"En la medida de que no se les quiten recursos a otros establecimientos que necesitan mejorar su infraestructura, su calidad pedagógica, estamos abiertos a abrir esta discusión. En muchas partes las familias nos piden hacer algunas mejoras, algunas reformas. No caer, por supuesto, en la arbitrariedad ni en el pituto, pero cuando se trata de reforzar el ingreso a colegios, liceos emblemáticos y a partir del séptimo nos parece en principio una medida adecuada. Desde kinder, desde primero básico, no nos parece que existan exámenes, pero desde el séptimo yo creo que ya es algo que estamos dispuestos a revisar como democracia cristiana. Los cambios tienen que ser a la chilena y no desde un laboratorio o solamente desde una visión ideológica como fue lo que en su momento se implementó", señaló.
Por el contrario, desde sectores oficialistas se valoró la iniciativa como un avance para corregir las falencias del sistema actual.
El diputado Ricardo Neumann (UDI) destacó que "desde la Comisión de Educación valoramos profundamente que el gobierno esté avanzando para terminar con la famosa tómbola y volver a poner el mérito y el esfuerzo en el centro de nuestro sistema educativo. Lo más importante es poder devolver a los padres la posibilidad de elegir, y que estos también, a partir de procesos de selección mutua con el establecimiento educativo, puedan comprometerse con el proyecto educativo de sus hijos, fortaleciendo así la diversidad y la identidad de nuestras comunidades escolares".
En esa línea, la diputada Sara Concha (PSC) sostuvo que "valoramos esta reforma al Sistema de Admisión Escolar porque viene a corregir una de las principales falencias que tuvo el sistema de la tómbola, como fue dejar de lado el derecho preferente de los padres a elegir el proyecto educativo que consideran mejor para sus hijos. Creemos que reconocer el mérito académico en los establecimientos más demandados es una buena señal, porque incentiva el esfuerzo, el compromiso con el estudio y la superación personal de los estudiantes".
"La educación debe promover la excelencia y generar oportunidades para quienes se esfuerzan. Por eso, avanzar hacia un sistema que combine libertad de elección, mérito y calidad educativa es una buena noticia para las familias de Chile", cerró.