Un total de 16 iglesias andinas han sido restauradas en el extremo norte por la Fundación Altiplano. Para las obras han contado tanto con fondos públicos como con recursos privados.
El Mercurio
Sea por terremotos, ataques incendiarios o vandalización como la que se produjo a partir del estallido de octubre de 2019, las iglesias muestran su fragilidad tanto frente a la violencia telúrica como a la de origen humano. "El Mercurio" consultó a dos especialistas en recuperar espacios consagrados a la fe. Desde ámbitos distintos, se han convertido en modelos a considerar para la recuperación de templos dañados, apelando a financiamientos de diverso origen. Por un lado, el ingeniero y empresario inmobiliario del grupo González Alemany (GA), Ricardo González, y por el otro, el licenciado en Letras y director ejecutivo de la Fundación Altiplano, Cristian Heinsen. "En estos 25 años de trabajo, hemos constatado que los templos son el corazón de las comunidades", resalta Heinsen.