Ante la resistencia del presidente de Colombia, Gustavo Petro, de aceptar el triunfo del derechista Abelardo de la Espriella por sobre el oficialista Iván Cepeda, el historiador Alejandro San Francisco advirtió que "no reconocer el resultado de las urnas es antidemocrático".
A través de su cuenta de X, el mandatario colombiano ha acusado "muchas irregularidades" en la reñida votación de las elecciones presidenciales, donde según el conteo preliminar de la Registraduría al 99,99% de los votos escrutados da como vencedor a De la Espriella del movimiento Defensores de la Patria, con 12.959.542 votos, equivalentes al 49,66%.
En tanto, Cepeda, del Pacto Histórico, partido de Petro, recibió 12.708.712 papeletas (48,70%).
En conversación con Emol, el historiador e investigador de la Universidad de Tarapacá, Alejandro San Francisco, señaló que las reacciones del mandatario colombiano "obedecen a dos factores. En primer lugar, a lo estrecho de los resultados, que genera más discusiones que una definición por gran distancia, como la ocurrida en Chile en el último proceso electoral. En segundo lugar, por la frustración de una eventual derrota".
"Lo más coherente con los estándares democráticos habría sido decir que aceptará el resultado de las urnas y que, eventualmente, sería preciso aclarar algunas mesas o firmas necesarias para la transparencia del proceso", indicó San Francisco.
En ese sentido, afirmó que a su juicio el comportamiento del jefe de Estado "es una señal preocupante y anticipa problemas para el gobierno de Abelardo de la Espriella. En Colombia incluso han dicho que el Presidente de la República, Gustavo Petro, es 'el primer alterador del orden público'".
Respecto de si la actitud de Petro se mantiene dentro de los márgenes democráticos, el historiador explicó que "lo mejor es entender que en democracia el poder es limitado y temporal. Procurar poderes extendidos o perpetuos responde a otra lógica, como la aplicada en Venezuela, al no reconocer los resultados electorales".
¿Comportamiento de extrema izquierda?
En la actualidad, existe la percepción de que cuando líderes de derecha cuestionan instituciones o resultados electorales suelen ser catalogados rápidamente como "de extrema derecha", lo cual no ocurre con líderes de izquierda como Petro.
El investigador de la U. de Tarapacá apuntó a una reticencia, ya que "a veces ocurre eso. Hay candidaturas de 'extrema derecha' en algunos medios o analistas, pero no de 'extrema izquierda', que muchas veces se juzga según su autodefinición: progresista, socialdemócrata, centroizquierda".
"En estas cosas es mejor ser más rigurosos en el análisis, evaluando de acuerdo a los partidos que representan los candidatos y sus definiciones doctrinarias, así como resguardando la simetría en el análisis", sostuvo.
Al respecto, San Francisco explicó que "en algunos sectores hay varas distintas, pero en general la situación ha cambiado. Hoy son pocos que consideren que Nicaragua, Cuba o Venezuela tengan regímenes acordes a los estándares democráticos, y son gobiernos revolucionarios de izquierda. Las iniciativas 'destituyentes' también se salen de los marcos democráticos, si no se hacen por vías institucionales (una acusación constitucional, por ejemplo). Por lo mismo, no reconocer el resultado de las urnas es antidemocrático para quien tenga esa conducta, cualquiera sea su ubicación en el mapa político".
Añadió que "en estos días nadie se considera 'no democrático', sino por el contrario: la democracia es una chapa de presentación. Será clave, en el plano internacional, la reacción de los distintos gobiernos del reconocimiento del triunfo de Espriella. Hasta el momento lo han hecho diferentes gobiernos de derecha, pero faltan otros de tendencias distintas".