El presidente del PC, Lautaro Carmona y el diputado del PC Marcos Barraza.
Emol
Tras el inédito giro económico que dio la semana pasada Cuba, al aprobar un amplio programa de reformas a favor del libre mercado, desde el Partido Comunista (PC), expresaron su respeto a la "soberanía" de la isla, pero se reconocieron tener una "expectativa positiva" ante las medidas.
En medio de la crisis económica que enfrenta la isla, ante la presión de Estados Unidos, más de 400 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular se pronunciaron sobre 176 propuestas que ya contaban con el visto bueno de la máxima dirección del Partido Comunista (único) y del exPresidente Raúl Castro.
Los cambios apuntaron a la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos, los salarios y el mercado cambiario, entre otros.
Consultado al respecto, Carmona indicó que "nosotros tenemos respeto por la soberanía y por las determinaciones que cada proceso adopta"
Sin embargo, Carmona indicó que "tenemos una expectativa positiva en todas las medidas que, por las condiciones que han sometido la economía, la actividad en general dentro de Cuba, de parte del cerco que instaló Estados Unidos, creo yo que serán coherentes con esa expectativa".
"No me corresponde pronunciarme sobre medidas del proceso cubano", acotó el líder del PC.
Por su parte, el diputado del PC Marcos Barraza, expresó en EmolTV que "a mí me parece correcto (las medidas de Cuba). Si el Gobierno cubano lo ha definido, si eso mejora las condiciones económicas de Cuba, si le permite tener intercambio comercial con otros países de mejor manera, si habilita formas de propiedad del Estado distintas, me parece que es correcto".
"Y las formas de propiedad pueden ser del Estado, privadas, mixtas, lo que sea funcional para que el mercado dinamice el bienestar social", apuntó Barraza.
Según el diputado comunista, "el problema de fondo es que Cuba ha padecido un bloqueo económico de más de seis décadas, y que se ha agudizado en términos de un genocidio económico de hambruna que está viabilizado y materializado por las orientaciones del gobierno del presidente Trump".