El senador Miguel Ángel Calisto (Ind.).
Archivo, El Mercurio
Esta jornada se presentó una acusación por el delito de fraude al fisco contra el senador
Miguel Ángel Calisto (Ind.) por "asesorías fantasmas" que superarían los $100 millones defraudados.
Según se informó, la Fiscalía Local de Coyhaique presentó la acusación contra ocho imputados por los delitos de fraude al fisco y fraude de subvenciones en carácter de reiterado, entre ellos el legislador.
La pena que solicitaría el Ministerio Público es de 12 años de presidio mayor en su grado medio, por el monto de lo defraudado y la reiteración de delitos.
El fiscal regional de Aysén, Hernán Libedinsky, explicó que "la prueba ofrecida por el Ministerio Público considera numerosa prueba documental, testigos y prueba pericial la que, a juicio de la Fiscalía, permitirá acreditar en un futuro juicio oral cada uno de los hechos que se imputan a los acusados en esta causa".
"Respecto de los principales imputados, entre los que se encuentra Roland Cárcamo Catalán y Carla Graf Toledo, además del Sr. Calisto Águila, el Ministerio Público acusó por delitos que tienen asignadas penas de crimen. Ello, atendido el elevado monto de lo defraudado al Fisco de Chile, que supera los 100 millones de pesos, así como el carácter de reiterado de los delitos por los cuales fueron acusados", mencionó el persecutor.
En ese sentido, mencionó que los antecedentes recabados durante la investigación "dan cuenta de un esquema sistemático de defraudación de recursos públicos consistente en servicios contratados y rendidos ante el Estado meramente ficticios, determinándose que Carla Graf nunca realizó asesorías parlamentarias reales para el Sr. Calisto Águila, siendo sus contratos un mero mecanismo instrumental para la obtención irregular de fondos fiscales".
En concreto, el dinero corresponde a "honorarios pagados por el Congreso a la Sra. Graf Toledo, fueron transferidos, entre otros, al entonces Diputado Calisto Águila y a Roland Cárcamo Catalán, siendo utilizados para su provecho y beneficio personal".
"En otras palabras, se trata de asesorías fantasmas y de una caja pagadora", concluyó el fiscal Libedinsky.