El Mercurio (referencial)
Hace varios años, incluso desde antes de la pandemia, el sistema de educación superior debate sobre la posibilidad de acortar las carreras universitarias, considerando que en Chile los programas suelen extenderse por 10 semestres, e incluso más si el estudiante debe repetir algún ramo. Aquello se aleja de lo que ocurre en otras partes del mundo, como Estados Unidos o Europa, donde los estudios concluyen luego de 3 o 4 años, aunque no todos los títulos son habilitantes para ejercer. La idea volvió a tomar fuerza en los meses recientes, de la mano de la solicitud de diputados del oficialismo para que el Ministerio de Educación cree una comisión asesora que aborde un posible ajuste en la duración de los programas. Y aunque la contingencia ha estado marcada por el financiamiento —en medio de los alcances del Crédito con Aval del Estado (CAE) y el fracaso del proyecto FES—, la Subsecretaría de Educación Superior, liderada por Fernanda Valdés, lleva adelante una serie de reuniones y mesas de trabajo para avanzar en lo que denomina la "actualización de la oferta académica".