Como biministro del Interior y de la Segegob del gobierno del Presidente José Antonio Kast, a Claudio Alvarado le correspondió hacer frente no a una, sino, que a tres urgencias durante la semana. La más compleja desde el aspecto humano fue la emergencia climática en la zona norte, centro y sur del país en dimensiones históricas, según los especialistas. Pero también, debió controlar la crisis legislativa surgida al también tormentoso trámite del proyecto de Reconstrucción y, casi al cierre, detonó el conflicto por la remoción del exsubsecretario de Hacienda al dar positivo a una prueba de drogas. "Generalmente, cuando uno es parte activa de un gobierno la dinámica es alta y también impredecible. Por lo tanto, uno tiene que saber convivir con las realidades que va enfrentando", cuenta el experimentado político de la UDI sobre los aciagos días pasados. En el marco de la discusión del proyecto de Reconstrucción, Alvarado fue consultado por si tuvo que "rendir cuenta" el Socialismo Democrático al Frente Amplio y al Partido Comunista como se comentaba en el Congreso, y señaló: "Sería ofensivo que yo manifestara que se debe dar una rendición de cuentas; eso no es así, pero sí siento que no hay un liderazgo ordenador como contraparte efectiva al Frente Amplio y al Partido Comunista que permita llevar la discusión hacia aspectos que motiven un acuerdo con el Gobierno. Me da la impresión de que cuando se generan esas dos visiones, hay una claramente que tiene un liderazgo por sobre la otra".