La Corte de Apelaciones de Santiago condenó este martes
al fisco a pagar una indemnización de 60 millones de pesos a un hombre identificado como Héctor Gana, quien resultó con
daño neurológico tras recibir el impacto de una bomba lacrimógena percutada por Carabineros durante una manifestación desarrollada en diciembre de 2019 en Plaza Italia, en el contexto del estallido social.
Los ministros de la Séptima Sala del tribunal de alzada expusieron en el fallo que "los hechos evidencian una falta de servicio atribuible a los agentes del Estado por acción, al efectuar disparos indiscriminados y desproporcionados, incumpliendo con las obligaciones normativas que regulan su actuar".
"El uso de la fuerza por parte de las policías impone un estándar de actuación ajustado a la ley, proporcional y no discriminatorio, que exige un análisis dinámico y razonable de la necesidad de emplear la fuerza", agrega la resolución.
En esa línea, estimaron que "el actuar indiscriminado y desproporcionado de los funcionarios, quienes dispararon hacia el cuerpo del demandante (a su cabeza) un proyectil lanza gases (bombas lacrimógenas) sin justificación legal, le provocó lesiones graves". La acción policial fue descrita como "un desempeño fuera de los márgenes legales" y un "cumplimiento defectuoso de la función pública".
Lo anterior, sentencia, obliga al Estado a su reparación. El caso
Los hechos ocurrieron el 10 de diciembre de 2019, cuando Héctor Gana, en ese entonces de 35 años, concurrió hasta una manifestación en Plaza Italia con ocasión de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos.
En ese contexto "alrededor de las 20:30 horas se desplazaba hacia calle Ramón Corvalán con calle Carabineros de Chile, comuna de Santiago, y en el momento en que el demandante auxiliaba a una persona herida, se percató que funcionarios de Carabineros lanzaban disparos hacia ellos con sus carabinas lanza gases, y, acto seguido, recibió el impacto de una bomba lacrimógena en la zona posterior de su cráneo, cayendo de inmediato al suelo con pérdida de conciencia, golpeando su rostro contra el pavimento", indicó el fallo emitido por el Decimonoveno Juzgado Civil de Santiago.
Gana fue trasladado hasta la Ex Posta Central,
donde fue hospitalizado en la UCI. En medio de la atención médica, el paciente se descompensó, recibiendo maniobras de reanimación, siendo ingresado a pabellón el 11 de diciembre.
Fue diagnosticado con hundimiento craneal y estuvo un mes de coma, por lo que fue intubado. "Cuando despertó no tenía recuerdos de nada y poco a poco fue recuperando la memoria.
Meses después, en octubre, fue sometido a una nueva cirugía de la cabeza, realizando una craneoplastia que lo obligó a permanecer hospitalizado por tres meses.
Posteriormente, fue derivado a controles neurológicos en el Hospital El Carmen, ya que quedó con epilepsia secundaria, problemas de memoria y otros daños neurológicos asociados al impacto de la lacrimógena recibida.