El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Yerko Ljubetic, defendió el actuar del organismo tras la visita realizada a Carlos Cancino Tapia, alias "El Rana", en el Hospital Base de Valdivia, imputado por los homicidios de los carabineros Eugenio Nain y Marcos Cosme.
El director respondió a las críticas que surgieron desde distintos sectores políticos, las que incluso derivaron en propuestas para eliminar la institución.
En entrevista con
EmolTV, Ljubetic aseguró que el episodio ha sido abordado con "desconocimiento" de los antecedentes y sostuvo que el Instituto
actuó conforme a las obligaciones que le impone su mandato.
"Ha habido un tratamiento interesado y con desconocimiento de los hechos concretos que rodearon esta situación", afirmó.
En esa línea explicó que "la representación en la región concurrió al tercer día después de ocurridos los hechos. No es que hayamos ido inmediatamente, sino que hicimos un escrutinio minucioso de los antecedentes para ver si había fundamentos que motivaran nuestra preocupación y nuestra visita".
Según detalló, la visita respondió a a que "había ciertas denuncias de que en el propio hospital hubiera malos tratos. Eso no ocurría y, por lo tanto, cumplimos con nuestra función con mucha prudencia, con mucho sentido común".
Ljubetic insistió en que el INDH está obligado a resguardar los derechos de todas las personas, independientemente del delito que se les impute.
"Nosotros tenemos, en el cumplimiento de nuestro mandato, que preocuparnos de los derechos de todas las personas, sin distinción alguna. No hacerlo significaría incumplir con nuestro mandato", sostuvo.
Críticas y propuestas para eliminar el INDH
El director del Instituto también respondió a quienes, tras la polémica, plantearon eliminar el organismo o limitar sus atribuciones.
A su juicio, "autoridades, no solo parlamentarias, sino que del propio Gobierno, reaccionaron con total desconocimiento de los antecedentes y con evidente prejuicio al juzgar nuestras acciones sin siquiera consultarnos sobre las circunstancias en las que esto había ocurrido".
Asimismo, advirtió que eliminar el INDH tendría consecuencias para el Estado chileno y su institucionalidad democrática.
"Estos planteamientos acerca de la eliminación del INDH serían una afectación muy grave a las obligaciones del Estado en materia de respeto y promoción de los derechos humanos y también una afectación importante a la democracia", sostuvo.
En esa línea, agregó que "el único gobierno que ha eliminado a una Institución Nacional de Derechos Humanos, por razones como las que estamos hablando, es el gobierno de Nicaragua".
Además, recordó que "el Presidente Piñera jamás comentó ni tuvo en la mente la eliminación o la mutilación de las facultades del Instituto Nacional de Derechos Humanos".
Reforma al Instituto
Finalmente, Ljubetic aseguró que el INDH está disponible para participar en una eventual reforma al organismo, siempre que el objetivo sea fortalecer su funcionamiento.
"Estamos abiertos a todas las propuestas y vamos a colaborar en toda la discusión sobre propuestas de mejora efectiva del desempeño y del accionar del INDH", señaló.
No obstante, advirtió que el proceso no debe transformarse en una forma de debilitar a la institución.
"Lo que importa en un proceso de reforma es que esté genuinamente orientado a reforzar y mejorar las condiciones de desempeño del INDH y no encierre perspectivas de neutralización o de búsqueda de empates que finalmente condenen al INDH a ser un organismo sin dientes", concluyó.
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