Este jueves ocurrió un nuevo crimen de un menor de edad. En
San Bernardo, a la salida del Liceo Polivalente Santiago de Compostela, un alumno de 16 años murió producto de una puñalada.Fue tras una riña con otro adolescente, quien de acuerdo a las primeras informaciones también sería estudiante del mismo establecimiento.
"En menos de 40 días he tenido que despedir a dos niños en San Bernardo. Dos. Uno arrastrado por un auto, otro apuñalado por un compañero de colegio. No son cifras. Son dos familias rotas, dos mesas con una silla vacía, dos madres que enterraron a sus hijos cuando debían estar acompañándolos a rendir sus pruebas", se lamentó el
alcalde de San Bernardo, Christopher White (PS).El jefe comunal agregó que
"yo no me acostumbro a esto. Y no voy a permitir que nadie en Chile se acostumbre. Estamos viendo a una generación que aprendió a matar sin miedo, ni siquiera a perder la propia vida". Aprovechó para enviar un mensaje al Gobierno. "Eso no se resuelve con una declaración, con una mesa de trabajo ni con un anuncio en cadena nacional. Ni tampoco en la mega reforma.
Al Gobierno le digo con todo respeto y con toda claridad: se acabó el oxígeno. San Bernardo no aguanta un muerto más mientras se sigue administrando la emergencia con papeles".
Cerró con que "hoy mi abrazo es para la familia. Mañana, y todos los días que me queden en este cargo, mi exigencia va a ser una sola: que ningún niño más muera en nuestras calles. Basta".
Por ahora carabineros trabajan para dar con la identidad y paradero del culpable del mortal ataque.