La creciente interacción entre los lobos marinos con las faenas de pesca artesanal se ha transformado en un problema para los pescadores, quienes advierten que esto no solo afecta directamente las capturas de especies, sino que también está provocando severos daños en las redes, mallas, aparejos, equipos y materiales indispensables para desarrollar su actividad.
La situación fue presentada ante la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados, instancia en la que pescadores artesanales expusieron las dificultades que enfrentan sobre todo por el daño que se provoca en la extracción de merluza del sur. Pidieron de manera oficial, levantar la veda existente, permitir de manera controlada la captura de lobos marinos y establecer mecanismos que permitan enfrentar de manera efectiva esta problemática.
"Los pescadores artesanales hoy prácticamente no podemos operar porque los lobos marinos hacen imposible desarrollar nuestras faenas. Estamos hablando de cientos de embarcaciones que se ven afectadas directamente. Creemos que es necesario buscar una forma responsable de controlar la población. Tenemos que frenar que los lobos marinos ingresan a las redes, destruyen las capturas y porque provocan daños que para los pescadores son enormes", explicó Jorge Bustos, presidente del Consejo Regional para la Pesca Artesanal (Corepa).
Por su parte, José Verdugo, representante de los pescadores de Puerto Montt, sostuvo que "el daño que está causando el lobo marino es enorme. Ataca nuestros recursos pesqueros, como la merluza, el jurel y otros. Y eso causa un daño económico directo para nuestras familias. Muchas veces salimos a pescar, sufrimos la pérdida de nuestras capturas y además debemos invertir nuevamente en reparar o reponer nuestras redes y equipos. Como pescadores a veces sentimos que se protege más al animal que al sector artesanal y a su familia".
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, manifestó que el Gobierno ha recogido la solicitud de los pescadores artesanales y se analiza la forma de revisar la actual regulación, pero en base a evidencia científica.
"Si bien esta no es una propuesta que esté impulsando el Gobierno, nosotros comprendemos la realidad que están viviendo nuestros pescadores artesanales. Sabemos que la interacción con el lobo marino está generando daños importantes en las faenas. Por eso estamos abiertos a revisar la petición que están realizando sobre la veda. Esto implica revisar todos los antecedentes técnicos, científicos que provengan de una investigación formal, e incluso jurídicos, que nos permita tomar una decisión al respecto", señaló el subsecretario.
Actualmente, la veda extractiva del lobo marino común se encuentra vigente desde el año 1995 con una renovación el 2021. La normativa prohíbe la captura y diversas formas de tenencia, transporte, desembarque, procesamiento y comercialización de ejemplares provenientes de actividades extractivas, situación que pretende ser modificada por los pescadores artesanales.