Luego que el Presidente José Antonio Kast presentara la
Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), surgieron cuestionamientos respecto a que no se incluyera un trabajo prelegislativo, y la ausencia de ciertas materias, como el
levantamiento del secreto bancario.
Algunos parlamentarios de oposición pusieron el acento en que el secreto bancario fue el "gran ausente" en los anuncios, mientras otros detallaron que en el Congreso avanzará el proyecto de inteligencia económica, justamente para abordar el alzamiento.
El diputado y presidente del PPD, Raúl Soto, planteó que "vamos a analizar cada proyecto en su mérito, punto por punto". No obstante, advirtió que "el gran ausente de esta megarreforma de seguridad es el alzamiento del secreto bancario. No se puede perseguir la ruta del dinero, no se puede atacar el corazón del crimen organizado si no debilitamos su poder económico".
Desde el FA, la diputada Tatiana Urrutia planteó que "sin golpear el corazón financiero y logístico del crimen organizado, los anuncios pueden generar expectativas que no den resultados. Ojalá el Gobierno escuche, porque nosotros estamos disponibles para legislar bien".
Por su parte, el senador PS, Juan Luis Castro, publicó en su cuenta de X que el 19 de agosto "se constituirá la Comisión Mixta de Inteligencia Financiera para resolver el levantamiento del secreto bancario, seguir la ruta del dinero del crimen organizado y de los delincuentes de cuello y corbata".
"Hoy, en la reunión de comités del Senado, pedí ponerle fecha y la propuesta fue acogida por unanimidad. Aunque el Gobierno no mencionó este proyecto en su anuncio de ayer, llegó la hora de ver quiénes están realmente dispuestos a avanzar", sostuvo.
Desde el Ejecutivo, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, salió a enfrentar los cuestionamientos. "La oposición juega un rol también, el hecho de que insistan con el secreto bancario, que es una cosa que el gobierno ha señalado que no tiene inconveniente, en la medida en que haya autorización del juez, pareciera ser más bien una excusa, una consigna, y que no da cuenta del problema de fondo", dijo a Radio Agricultura.
"Está lejos de ser la única respuesta"
Consultado por la relevancia del secreto bancario, Juan Castañeda, investigador de la Universidad Autónoma y experto en criminología, enfatiza que esta figura ya existe en el ordenamiento jurídico chileno.
"El marco legal actual permite levantar el secreto bancario bajo condiciones y transacciones específicas, requiriendo siempre la determinación y autorización de un juez de la República", subraya.
"Si bien es factible optimizar la normativa bancaria, existen acciones operativas de inteligencia mucho más efectivas y urgentes para responder a la demanda de orden y seguridad que exige la ciudadanía".
Juan Castañeda, experto en criminología U. Autónoma
El experto agrega sobre esto que "lamentablemente, la discusión suele alejarse del análisis técnico-científico para polarizarse en el ámbito político-partidista. Si bien perfeccionar este instrumento ayuda en la lucha contra el crimen organizado, por ejemplo, revisando experiencias internacionales para agilizar el trámite y delimitar mejor las operaciones ligadas al lavado de activos, está lejos de ser la única respuesta".
Castañeda enfatiza que para enfrentar con eficacia a la delincuencia organizada se requiere, ante todo, un ecosistema integral de seguridad e inteligencia policial. "Esto pasa por aumentar la dotación de Carabineros de Chile y de la Policía de Investigaciones, elevar el nivel de la formación académica y profesional de las fuerzas policiales, e incorporar activamente a Gendarmería y a las Fuerzas Armadas en labores de inteligencia coordinadas. Asimismo, resulta prioritario respaldar a las unidades operativas que tienen la potestad de utilizar herramientas intrusivas como la figura del agente encubierto o la interceptación telefónica, técnicas que atacan directamente la operatividad de las bandas criminales", subraya.
Por lo tanto, acota, "la verdadera controversia actual no radica en la existencia del levantamiento del secreto bancario, sino en las condiciones para su aplicación. La pretensión de que un funcionario dependiente del gobierno de turno pueda requerir esta medida resulta altamente controversial a nivel internacional, ya que vulnera derechos fundamentales. Una facultad de esa naturaleza debe mantenerse estrictamente regulada y monitoreada por instituciones autónomas, como el Ministerio Público y, sobre todo, los Tribunales de Justicia".
"En conclusión, si bien es factible optimizar la normativa bancaria, existen acciones operativas de inteligencia mucho más efectivas y urgentes para responder a la demanda de orden y seguridad que exige la ciudadanía", cerró.
Experiencia internacional
Uno de los casos que muestra la experiencia internacional respecto al secreto bancario es el de México, donde el marco legal permite el levantamiento del secreto bancario con fines investigativos, especialmente en casos de delitos económicos y crimen organizado, lo cual ha sido útil en la persecución de estructuras ilícitas, pero algunos expertos advierten que "esto es un instrumento más" dentro de todos los que deben funcionar para combatir el crimen organizado.
Carlos Silva, criminólogo de la UNAB, ha advertido que "el levantamiento del secreto bancario en México es parcial y además ha quedado claro que las organizaciones criminales tienen sistemas paralelos de manejo del dinero, allá el problema es mucho más grande, forma un 'estado' paralelo".
El analista internacional, Mladen Yopo ha señalado que alzar el secreto bancario es solo una de las herramientas que tiene la institucionalidad para combatir los delitos relativos al narcotráfico y el crimen organizado.
"El alzamiento ha permitido vincular datos a testaferros, rastrear el dinero, bloqueo de cuentas, y en México ha reforzado leyes y ha fortalecido la cooperación internacional, o que exfuncionarios corruptos sean investigados y llevado ante los tribunales", comenta.
No obstante, subraya que "en general, esto ha funcionado en parte, pero no es la gran panacea. Evidentemente es una de las herramientas, pero se necesita más inteligencia, más cooperación entre instituciones y un mosaico de elementos para combatir una industria flexible, trasnacional y con una capacidad de adaptación muy rápida a nuestras instituciones".