"Ante la simple lectura del documento recibido, que alude a una posible vulneración a la seguridad nacional, se remite en calidad de secreto, adjuntando fotocopia de dicho documento". Con esta advertencia, la PDI entregó a la Fiscalía Metropolitana Centro Norte una denuncia con información aportada por Estados Unidos al gobierno del hoy expresidente Gabriel Boric, durante el verano. El tema: "Posibles ataques informáticos a dispositivos electrónicos ubicados en territorio nacional". Aquello, en medio de las tensiones políticas y diplomáticas que generó el denominado "cable chino". En febrero, cuando confirmó públicamente la entrega de la información al gobierno chileno, el embajador de EE.UU. Brandon Judd advirtió que la intervención "estuvo dirigida a múltiples compañías de telecomunicaciones privadas, poniendo la privacidad y la información personal de casi todos los chilenos que usan teléfono celular en riesgo de que sus datos fueran robados, sus comunicaciones espiadas y sus vidas afectadas".