Frontis del Liceo Augusto D'Halmar de Ñuñoa.
El Mercurio
La Corporación de Desarrollo Social de Ñuñoa informó la suspensión de clases del Liceo Augusto D'Halmar de Ñuñoa a raíz de una denuncia por amenazas de muerte contra un estudiante que expresó su rechazo al "paro de lápices" impulsados por los alumnos.
La medida responde a una denuncia ingresada a la Fiscalía Local de Ñuñoa-Providencia por parte de apoderados de un alumno luego de que este recibiera una serie de amenazas de ser "fusilado y quemado". El hecho es ahora indagado por el OS9 de Carabineros.
Según relató la madre a diversos medios de comunicación, el hostigamiento surgió luego de que su hijo, quien es alumno de enseñanza media, señalara a los representantes estudiantiles
esperar la respuesta de la dirección del liceo al petitorio antes de iniciar la paralización.
Por ello, recibió insultos y amenazas como "quémenlo" o "fusílenlo", además de que se difundieron sus fotografías en redes sociales junto a información personal.
Ayer, a través de un comunicado, la Corporación de Desarrollo Social de Ñuñoa informó que "ante situaciones que podrían afectar la integridad y seguridad de estudiantes y funcionarios, se ha determinado, como medida preventiva de las denuncias de público conocimiento, la suspensión de las clases presenciales a contar del jueves 13 de agosto".
"Esta medida se adopta mientras se desarrollan los procedimientos investigativos correspondientes, de acuerdo con los protocolos y disposiciones del Ministerio de Educación", señalaron.
Sumaron que "se informará oportunamente a toda la comunidad educativa la fecha de reanudación de las clases presenciales. Agradecemos la comprensión, colaboración y responsabilidad de toda la comunidad educativa frente a esta situación".
El paro de lápices
Fue el pasado viernes que los estudiantes del Augusto D'Halmar informaron de un paro de lápices luego de que ganara la opción con el 89,1% de los votos (672). En una segunda consulta, se aprobó que la movilización sea de carácter indefinido con 613 votos de respaldo.
La medida contempla pausar las actividades académicas, pero registrando la asistencia de quienes lo deseen. Luego de pasar lista, podrán reunirse en espacios comunes del recinto para actividades organizadas durante la jornada.
Dentro de su petitorio, piden a la Corporación de Desarrollo Social de Ñuñoa -en su calidad de sostenedor del establecimiento- resolver filtraciones e inundaciones que afectan un pabellón del recinto, una evaluación y reparación de la red eléctrica de todo el establecimiento, además de "una garantía de un trato institucional respetuoso hacia los estudiantes y sus representantes".
La movilización, que se desarrolló hasta ayer, tuvo "un carácter pacífico, democrático e indefinido, entendiendo que los pasos a seguir serán definidos mediante las instancias correspondientes de participación estudiantil, tales como asambleas generales y espacios de organización".