El ministro de Seguridad, Martín Arrau, defendió este este viernes el traslado "público" de alta peligrosidad que se realizó ayer con la denominada Operación Cancerbero, que llevó reclusos desde la capital hacia la cárcel La Laguna en Talca.
En entrevista con Radio Infinita, Arrau se refirió a las críticas de la oposición a la forma en que se dio a conocer el traslado: "Yo siempre parto agradeciendo el rol de los medios y si los medios quieren transmitir en vivo, bueno allá ellos (...) Nosotros como lo hemos hecho frecuentemente y el Presidente se comprometió a un estándar de transparencia diferente. Muchas veces tenemos un equipo, da la señal y lo medios verán su se conecta o no, nosotros no obligamos a nadie".
"Por supuesto que es algo que genera interés público, el traslado de reos, la forma en la que se hizo, el estándar de seguridad que aplicamos, que generó trastornos en la movilidad de nuestras personas y pedimos las disculpas del caso, pero es necesario. Y, por tanto, estimamos necesario que fuera algo de conocimiento público, no solamente por la población, sino que por los delincuentes, para que entiendan que esto va a ir cambiando", recalcó.
El ministro también puso énfasis en el traspaso de Gendarmería al Ministerio de Seguridad, indicando que la idea del sistema penitenciario es "la lógica, no solamente seguridad en el control del cumplimiento de pena, que sea un cumplimiento de pena y no que la cárcel mande a la calle, como históricamente hay casos que ha pasado y lo hemos visto, como el delito sigue operando dentro de la cárcel, eso es lo que quiere cortar".
El ministro habló de la necesidad de más recursos para Gendarmería y de un cambio también de cultura organizacional.
Sobre lo ocurrido ayer, Arrau comentó que "si no me equivoco, deberíamos haber llegado cerca de 700 personas, de 258 especial peligrosidad, y cerca de 40 de máxima peligrosidad. Es una cárcel que tiene una capacidad de algo más de 2.000 internos, y por tanto, nos quedan algunos días y semanas, esto no se va anunciando, pero lo de ayer era lo más pesado en términos de del tipo de población penal que se trasladó".
El ministro indicó que la construcción de una cárcel como ésta dura más 10 años, po lo que indicó que "hay que seguir y acelerar y ver cómo el país puede construir recintos penitenciarios de una manera más ágil, también más barata, como le digo, son recintos extremadamente caros. Se utilizan mecanismos concesiones, pero los estándares son altísimos y quizás hay que ver cómo podemos tener recintos penitenciarios para salir de esta crisis penitenciaria que tenemos".
Así, indicó que hoy hay "65.000 personas presas, privadas de libertad en recintos penitenciarios para una capacidad de cerca de 40.000, Por eso el hacinamiento es de un 150%".
"Hoy tenemos un déficit de 20 mil plazas, por lo tanto, estamos analizando también algunos planes alternativos para una construcción acelerada de recintos transitorios, pero para poder desatochar", recalcó.
Sobre los 37 internos de máxima peligrosidad, indicó que "están en en esa condición, están en un celda en solitario, con dos horas de patio al día. Se va segmentando la salida y para que la cantidad personal patio sea la menos posible y y no puedan relacionarse frecuentemente con las mismas personas. La visita son todas, claro, un vidrio, o un citófono, como como se ve en las películas, quizás que no lo avispa en nuestro país. Abunda otro tipo de de de hábitos dentro de los recipientes penitenciarios, y un nivel de restricciones altísimo, de encomiendas prácticamente inexistentes".
"Son varias patas, uno es la infraestructura, el otro es la disciplina, y otro que es generar medida cuenta con el respaldo y los medios", precisó. Y añadió que había nueve líderes de bandas.
El ministro indicó que han mirado la experiencia italiana y que si bien de El Salvador hay cosas que mirar, ellos están "siguiendo el camino chileno".