Las crecientes críticas al manejo comunicacional del Gobierno y la ausencia de un vocero dedicado exclusivamente a esa tarea han comenzado a instalar una conversación cada vez más recurrente en el oficialismo.
Aunque nadie lo plantea abiertamente, entre parlamentarios ya se observa una suerte de competencia informal respecto de quién podría asumir en el futuro una Secretaría General de Gobierno, dejando a Alvarado solo a cargo del ministerio del Interior.
El punto de partida fue hace dos semanas, cuando los jefes de bancada de RN, la UDI y Republicanos, junto al presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI), pusieron en marcha los denominados "martes de vocería".
La iniciativa reúne semanalmente a Diego Schalper (RN), Flor Weisse (UDI), Benjamín Moreno (Republicanos) y al propio Alessandri para entregar una posición coordinada del oficialismo frente a los principales temas de la contingencia.
La medida surgió como una forma de reforzar el despliegue comunicacional del Ejecutivo y responder a cuestionamientos que se han instalado respecto de la capacidad del Gobierno para fijar agenda y transmitir sus prioridades políticas.
Sin embargo, en paralelo, también ha comenzado a llamar la atención el protagonismo que han adquirido particularmente Schalper y Moreno en estos espacios.
Una carrera no oficial por la vocería
En los pasillos del Congreso comentan que ambos se han transformado, de facto, en algunas de las principales voces políticas del oficialismo.
Es habitual verlos realizando puntos de prensa en el sector de El Pensador, muchas veces acompañados por pocos parlamentarios o incluso solos, respondiendo extensamente preguntas sobre las distintas aristas de la contingencia, en un rol similar al que desempeñaría un vocero de Gobierno.
Incluso, no son pocos quienes observan que frecuentemente uno interviene después del otro, situación que ha dado pie a bromas entre legisladores respecto de una supuesta "audición para la vocería" frente a los medios de comunicación.
Incluso, el propio Moreno ha sido alentado por compañeros de bancada mientras se acerca al podio. "Aquí está nuestro vocero", le han gritado en tono distendido algunos diputados republicanos.
La valoración hacia Moreno tampoco se limita a su partido, y es que el propio Schalper ha señalado que el diputado republicano sería una buena alternativa para asumir una vocería política.
Aunque actualmente Claudio Alvarado ejerce simultáneamente como ministro del Interior y vocero de Gobierno, la fórmula ha generado cuestionamientos tanto dentro como fuera del oficialismo.
La principal crítica apunta a que la conducción política del gabinete, la coordinación legislativa y la gestión de emergencias dejan poco espacio para desarrollar una estrategia comunicacional permanente.
El propio Schalper ha sido uno de quienes ha planteado públicamente la necesidad de contar con un vocero exclusivo. "Aquí falta alguien que todos los días o cada 2 días le diga al país cuáles son los focos comunicacionales del gobierno", afirmó hace algunas semanas. "Necesitamos un parlante, un parlante que todos los días fije la línea del gobierno", agregó.
En la misma línea, sostuvo que "el ministro Alvarado tiene que conducir el gabinete. En momentos de emergencia, él es, por decirlo así, el superior jerárquico de Senapred, y, por lo tanto, todo lo que tiene que ver con la respuesta a la emergencia recae en él". Por ello, concluyó que "el ministro Alvarado ha hecho una excelente labor, pero pedirle además esto otro (...) creo que es una mejor idea contar con más jugadores para que podamos jugar mejor el partido".
Una visión similar expresó recientemente el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri. En Radio Pauta sostuvo que el Gobierno está perdiendo terreno en el plano comunicacional y coincidió en que eventualmente podría volver el diseño de una Segegob con dedicación exclusiva. "Yo creo que ese diseño va a terminar volviendo a La Moneda y vamos a tener una vocera o un vocero dedicado al tema", señaló.
Las dudas sobre la estructura actual volvieron a quedar en evidencia esta semana, luego de que Alvarado reconociera desconocer la decisión del Gobierno de recurrir al Tribunal Constitucional contra una norma del Plan de Reconstrucción relacionada con la reposición de servicios básicos en zonas afectadas por catástrofes.
"Esa es una información que yo no la tenía, por lo tanto, no me voy a referir a las cosas que no dispongo información", afirmó entonces el ministro.
Aunque posteriormente el episodio fue relativizado tanto por La Moneda como por el propio Presidente José Antonio Kast, el incidente reabrió las conversaciones sobre la necesidad de fortalecer la coordinación política y comunicacional del Ejecutivo.
Y en ese escenario, los nombres de Benjamín Moreno y Diego Schalper han comenzado a instalarse como posibles referentes comunicacionales del oficialismo. Aunque el debate sigue siendo informal y ninguno ha señalado explícitamente su interés por la cartera, desde el oficialismo coinciden en que el diputado republicano aparece bien aspectado en caso de que el Gobierno opte en el futuro por separar nuevamente las funciones de Interior y la vocería.