Más allá del sorpresivo triunfo de la diputada
Gael Yeomans por sobre la timonel
Constanza Martínez, sin duda la baja participación de la militancia fue otro de los protagonistas de las elecciones internas del Frente Amplio (FA) y un desafío para la futura directiva que encabezará el partido por los próximos dos años,
Es que pese a que la votación se realizó de manera electrónica y en dos días (sábado y domingo), sólo se contabilizaron 10.358 sufragios, equivalentes al 18,4% del padrón.
Un número bastante inferior si se considera que se trata del partido más grande Chile, el cual -según cifras del Servicio Electoral-, contaba con 55.942 militantes, al 31 de julio del 2026. De este modo, Yeomans se impuso con 5.667 votos, versus 4.353 de Martínez, quien la acompañará como secretaria general de la tienda.
Además, en esta ocasión votaron 2 mil militantes menos que en 2024, cuando sufragaron 12.750 personas, donde no hubo competencia y sólo se presentó la lista encabezada por Martínez.
Desde el entorno de Yeomans desdramatizaron las cifras, recordando que en estos dos años la tienda además ha perdido cerca de 7 mil militantes. Sumado a cierta molestia que se incubó en las bases del partido por las veces en que tuvieron que permanecer en silencio -por lealtad- durante la administración del exMandatario Gabriel Boric. Lo que creen no sólo influyó en que ganara la diputada, sino también en la baja convocatoria de la elección. Pero, aseguran, que es algo que van a revertir.
"Tenemos desafíos, sabemos que el desafío de poder llegar a cada uno de los militantes que son afiliados a nuestro proyecto político lo asumimos con mucha responsabilidad, de todas formas estamos muy agradecidos de la confianza todas las personas que participaron del proceso (...) No nos vamos a quedar ahí, creemos que es importante convocar y para eso vamos a trabajar", expresó Yeomans.
Los motivos
El académico de la Universidad de Taca, Mauricio Morales, consideró que el poco más de 18% de participación no fue del todo negativo. Esto, pues recordó que "comparado con el resto de los partidos, incluso es una cifra mayor. Generalmente, la participación en los partidos políticos para las elecciones internas está en torno al 10% o al 15%, dependiendo del partido que estemos mirando. En consecuencia, una participación cercana al 20% en ningún caso puede considerarse como una participación catastróficamente baja".
Sin embargo, Morales también apuntó que como el FA, "se caracteriza por altas dosis de movilización externa y movilización interna, una participación cercana al 20%, naturalmente, que no debe haber dejado contento a ninguna de las candidatas. Y eso es un tema a considerar, sobre todo si es que el Frente Amplio se plantea como un partido de vocación distinta en comparación con el resto de los partidos de izquierda, centro y derecha. Me imagino que esperaban una participación mucho mayor, pero este 20% lo acerca más a lo que obtienen los partidos tradicionales, generalmente, en sus procesos de nominación interna".
Aún así, Tomás Duval, analista político de la Universidad Autónoma, opinó que "estos niveles de participación no permiten inferir si existe desmotivación o desafección, pero sí revelan la dificultad de movilizar a los militantes, incluso contando con voto electrónico, a pesar de haberse incorporado voluntariamente al Frente Amplio. Este fenómeno no es exclusivo de esta colectividad, sino que afecta en general a todos los partidos políticos y puede responder a distintos factores; sin embargo, todo indica que las militancias son de carácter más bien nominal".
Elecciones internas recientes en el mundo político, por ejemplo, está la del PPD, donde participaron cerca de 4 mil militantes (de 26.565 a julio) y la de RN, cuya convocatoria llegó a los 10 mil militantes (de 41.427 a julio). Aunque cabe recordar que en ninguno de los dos casos hubo competencia y que sus actuales presidentes, Raúl Soto y Andrea Balladares, encabezaron listas de consenso.
Y si bien Roberto Munita, analista político y director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello, consideró que es "sin duda es una participación baja, pero es acorde con lo que ha sido la participación histórica de este partido, incluso considerando los partidos antiguos como RD o CS. Más que pensar en una causa extraordinaria, lo que hay que preguntarse es si realmente la militancia que tiene este partido, el más populoso de Chile, es realmente una militancia activa, o si simplemente muchos pusieron su nombre y firma cuando se estaba formando".
Para Munita, "ésta, por lo demás, es una pregunta que no sólo se debe hacer al FA, sino a muchos otros partidos que tienen miles de diputados en el papel, pero poca participación activa".
Por otra parte, Lucas Gonzalez, investigador del Instituto Libertad, cree que la baja participación "es un producto del clima que se generó de interpelación mutua entre ambas candidaturas, incluyendo cruces por la figura del Presidente Piñera. La interna del Frente Amplio demostró ser más una disputa por quién podía ser una oposición más dura que una formulación de un proyecto político alternativo para el país, dentro de un partido que ya venía golpeado por su paso por el gobierno del Presidente Boric".
Aún así, Gonzalez indicó que "más que la participación, que tiende a ser baja en los partidos, lo importante son las señales a futuro. Este resultado, junto al Congreso Ideológico y el comportamiento del FA en el Parlamento desde marzo, abren la interrogante sobre qué tipo de oposición pretende liderar. Y esto de hablarle a los duros puede abrir un espacio para que el Socialismo Democrático recupere una identidad propia y se diferencie del eje PC-FA".