Desde hace varios años se viene planteando la posibilidad de extender este cable desde la Antártica a Magallanes. En 2019, el entonces Presidente Sebastián Piñera ya anunciaba que se evaluaba prolongar la Fibra Óptica Austral hasta la Antártica.
En tanto, en septiembre de 2024, se abrió la licitación que permitió iniciar el estudio de factibilidad con el financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, mencionó a El Mercurio que "el estudio confirma que el cable de fibra óptica submarina que une a Chile con la Antártica es factible y, a mi juicio, es una iniciativa que nuestro país debe liderar. El cable antártico transformaría a Chile en un hub tecnológico para la ciencia, la conectividad y la cooperación internacional".
"El informe es el primer paso. Ahora lo que corresponde es tomar una decisión de Estado para poder situarnos en el debate sobre la soberanía del territorio antártico y cómo articulamos la cooperación internacional", aseguró la autoridad.
De acuerdo al estudio, hay dos trazados disponibles para el cable. Uno es el que conecta a Punta Arenas y Puerto Williams con tres puntos en la península antártica: las bases chilenas Frei, O'Higgins y Prat, y cuya extensión sería de 1.600 kilómetros y el valor alcanzaría los US$ 370 millones.
Se suma otra idea que contempla incluir también las bases Palmer (EE.UU.), Rothera (R. Unido), San Martín (Argentina), Esperanza (Argentina), Petrel (Argentina) y Ferraz (Brasil). Esta iniciativa tendría un costo de US$ 621 millones y una extensión total de 4.100 kilómetros.
Al respecto, la subsecretaria precisó que "en ninguno de los dos casos es Chile el que financia totalmente la propuesta, esto, porque el territorio antártico es multilateral y se reclaman soberanías de distintos países", agregando respecto a la articulación que Cancillería y Desarrollo País deberán hacer con los países socios, ya que "es un territorio que tiene 55 bases antárticas de distintos países y que comparten soberanía".
El proyecto contempla ocho años en total. Garrido señaló que tras recibir el informe de factibilidad técnica, "nuestro segundo paso será dar cuenta al Consejo de Política Antártica (en noviembre) para que se tome una decisión de Estado y lideren la coordinación internacional".
Y destacó que "el cable permitirá estudios científicos que darán respuesta a preguntas como el origen de la humanidad o el cambio climático. El compromiso que hay que lograr con los socios que se quieran sumar al proyecto es mantener su uso para estos fines científicos".
Por su parte, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres, mencionó que "como Cancillería, valoramos que este estudio confirme la factibilidad de conectar digitalmente a la Antártica, lo que representa una oportunidad estratégica para el desarrollo de nuestro país. Un cable submarino de fibra óptica de alta capacidad fortalecerá a la Región de Magallanes y la Antártica Chilena en una plataforma logística y una puerta de entrada digital única, consolidando el compromiso histórico de Chile con el desarrollo de la ciencia antártica y la cooperación internacional en el marco del Sistema del Tratado Antártico".
Gobernador de Magallanes valora iniciativa
El gobernador de Magallanes y la Antártica, Jorge Flies (Ind.-PR), mencionó a Emol que "tenemos la buena noticia del término de la prefactibilidad del cable óptico antártico, que es una aspiración, no solamente de la Región de Magallanes y Antártica chilena, sino que entendemos de todo el país. En una región en que es plataforma para el ingreso de la gran mayoría de países antárticos".
En ese sentido, relató que "de los 29 o 30 países que hacen permanentemente acciones en la Antártica, 23 ingresan por la Región de Magallanes, ocupando como plataforma principalmente Punta Arenas, pero hoy día, complementariamente al esfuerzo logístico de Chile, el ámbito de turismo está saliendo de Puerto Williams y de Puerto Natales".
"Hoy día, que Chile pueda seguir avanzando en el cable óptico, significa efectivamente llegar con conectividad a la frontera del planeta. La Antártica es una de las áreas, junto con los fondos marinos, más desconocidas de nuestro planeta, y el poder contar con esta fibra óptica hace que este territorio tenga factibilidad primero de conectividad y de habitabilidad", señaló Flies.
Sumó que "en oferta en todo el proceso productivo, tanto en el ámbito de turismo y pesca, da amplia seguridad el tener esta fibra óptica. Tercero, en soporte sanitario, es muy distinto estar conectado de no estar conectado. Y por último, lo que significa la conectividad como un acto también de presencia en Chile y soberano en en el territorio, no solamente pensando en la atención a nuestras bases, sino que a los distintos actores antárticos que están en la península de O'Higgins"-
"Este proyecto es de una importancia estratégica, soberana, muy importante para lo que es hoy día la Antártica en hacer ciencia, y esa ciencia se hace conectando al mundo", subrayó el gobernador.
Respaldos y reparos entre parlamentarios
El senador Karim Bianchi (Ind.) mencionó que "me parece que está bien el hecho que una fibra una Magallanes con la Antártica, fundamentalmente porque es una manera más de hacer soberanía. Además estratégico, porque nosotros somos puerta de entrada a la Antártica, y promocionamos nuestra región y nuestro país como Antártico. Por tanto, eso tiene que ver con prestaciones que se haga, con servicios que se realicen".
"Y justamente eso se hace con otros países reclamantes, bueno, no lo vamos a hacer solamente con presencia militar. También una forma de hacer soberanía es justamente entregando conectividad, entregando servicio y haciendo de Chile un país también más moderno, y eso tiene que ver con que lleguemos con fibra a ese lugar", aseguró.
Por su parte, el diputado Carlos Bianchi (Ind.-PPD) mencionó que "Chile no tiene pertenencia con la Antártica ni conciencia antártica, mas sí lo tiene, por supuesto, la Región de Magallanes".
"Si algo tiene que hacer Chile para establecer la soberanía, precisamente pasa por, entre otras cosas, la ciencia y la investigación. Más que el estar allí instalados con Fuerzas Armadas, la investigación y la ciencia es lo que va a establecer finalmente la soberanía de los países reclamantes en el territorio antártico", comentó.
A su juicio, "todo esto que se viene haciendo desde hace ya algunos años, y que espero concluya con esta conectividad, ya que para la ciencia y la investigación del mundo esto tiene una relevancia y una importancia trascendental".
"Claramente, Chile tiene que tener en esto una asociatividad con otros países reclamantes, y Chile no solo quedarse en esto, sino que además ser un gran prestador de servicios de toda índole. Por lo tanto, yo celebro el que se siga avanzando en poder contar con este cable, con esta conectividad de fibra óptica hacia el territorio antártico, incluyendo el territorio subantártico, que tiene que ver con Puerto Williams, que es también allí un laboratorio natural", cerró el diputado Bianchi.
En contraste, el diputado Alejandro Riquelme (Republicano) mencionó que "hoy el problema de la Antártica ya no es simplemente cómo mandar un correo electrónico o conectarse a internet. La conectividad satelital ya existe en el continente antártico. Empresas como Starlink y OneWeb ofrecen este tipo de servicios y las tecnologías satelitales de órbita baja están avanzando rápidamente en capacidad, velocidad y cobertura. Por eso tengo reparos respecto de comprometer cerca de 100 millones de dólares de recursos públicos para instalar un cable de fibra óptica entre Magallanes y la Antártica sin que previamente exista una evaluación independiente y rigurosa respecto de las alternativas tecnológicas disponibles".
"Me preocupa particularmente que un estudio destinado precisamente a analizar la factibilidad de materializar este cable termine desacreditando las alternativas satelitales que ya existen. La pregunta no puede ser simplemente si técnicamente podemos tender fibra óptica hasta la Antártica. Por supuesto que podemos. La pregunta que debe responder el Estado es si gastar 100 millones de dólares en hacerlo constituye hoy la mejor utilización de esos recursos", afirmó el parlamentario.
Bajo ese contexto, sostuvo que "yo prefiero que primero resolvamos aquello que ningún satélite puede solucionar. Por eso, antes de destinar 100 millones de dólares a solucionar un problema de conectividad digital que hoy cuenta con alternativas satelitales disponibles, yo destinaría nuestros esfuerzos a solucionar la brecha que todavía no hemos resuelto: la conectividad física permanente entre Magallanes y la Antártica".