Un grupo encabezado por el primer vicepresidente nacional del PPD, Cristóbal Barra; la vicepresidenta nacional, Bárbara Sepúlveda; y el presidente nacional de la Juventud PPD, Lukas Soto, anunció su renuncia irrevocable al Partido por la Democracia, acusando una pérdida de rumbo de la colectividad y cuestionando tanto su funcionamiento interno como su relación con la actual oposición.
A través de una carta dirigida a la militancia y a la opinión pública, los dirigentes señalaron que quienes suscriben la misiva representan "a la mitad de la fuerza política del partido y toda la estructura de la Juventud PPD".
Según aseguró Barra, serían más de 300 militantes dejarían la colectividad de aquí al domingo, aunque adelantó que quienes se retiran ya forman parte de un nuevo movimiento y evaluarán posteriormente cómo proyectarse políticamente.
Los renunciados señalaron que la decisión se funda, entre otras razones, en una "ausencia total de democracia y de legalidad interna", además de cuestionar lo que calificaron como una "estrategia de complicidad a nivel parlamentario" con la agenda del Gobierno del Presidente José Antonio Kast. A su juicio, el PPD habría dejado de ser "un instrumento útil para servir a los intereses nacionales".
En esa línea, sostuvieron que no serán "funcionales al negocio mezquino de quienes se visten con unos ropajes para servir a ideas completamente opuestas a las que dicen defender", acusando que la colectividad ha decepcionado "a Chile en un momento histórico tan complejo".
Barra profundizó en las razones de la salida y apuntó directamente a la conducción interna del partido. Según afirmó, no recibieron una respuesta de la directiva frente a sus cuestionamientos y finalmente se produjo, a su juicio, "un silencio cómplice". "Ellos no respetaron el resultado de la elección interna. El Tribunal Supremo actuó con un mecanismo que se saltó la democracia interna y un partido que dice defender la democracia es muy incoherente que no respete la democracia interna", sostuvo.
Pero el dirigente también vinculó la decisión con diferencias respecto de las posiciones que algunos parlamentarios del PPD han adoptado en el Congreso. "Fundamentalmente porque se han alejado de los intereses de la mayoría de Chile", afirmó Barra, para luego cuestionar que senadores de la colectividad hayan respaldado iniciativas promovidas por el actual oficialismo.
En particular, mencionó la votación relacionada con la invariabilidad tributaria, señalando que "hay algunos senadores del Partido por la Democracia que han apoyado derechamente, primero, la invariabilidad tributaria que condena a nuestra generación". También cuestionó el respaldo al proyecto sobre la compensación a los municipios y apuntó directamente al senador Pedro Araya.
Pese a su salida, los dirigentes aseguraron que sus convicciones políticas no han cambiado. "Nuestras convicciones de izquierda, progresista y democrática permanecen intactas, y crecen en esta coyuntura", señalaron en la carta, agregando que no abandonarán la política ni el servicio público.
En ese sentido, plantearon que a partir de ahora buscarán reorientar su trabajo territorial hacia la construcción de una nueva alternativa política, que definieron como "limpia, coherente y verdaderamente comprometida con las grandes mayorías de nuestra Patria". "Seguimos más firmes que nunca. Firmes por Chile", concluyeron.
"Estamos en democracia, pero era algo esperable"
Tras esta decisión, el secretario general del PPD, Sebastián Vergara señaló que "el PPD está firme y en movimiento: más de 26 mil militantes y 435 nuevas incorporaciones este año. Tenemos 25 secretarías trabajando, lanzamos nuestro plan de modernización digital y salimos a la calle a escuchar a la gente".
"Respecto de quienes renuncian, desdramatizamos su salida: estamos en democracia. Pero era algo esperable, tras su derrota en las internas y los cuestionamientos que revisa nuestro Tribunal Supremo", continuó.
En esa línea, el secretario indicó que "le damos la bienvenida a nuestros nuevos vicepresidentes, Patricia Campos y Fernando Bórquez."