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¿Tejo pasado o traspié político?: El debate que derivó del arranque de la reforma de seguridad

Analistas se inclinan a la opción de que el gobierno extremó el diseño del proyecto para facilitar la negociación.

22 de Agosto de 2026 | 21:00 | Por María Luisa Cisternas, Emol.
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ATON.
La resistencia que la reforma constitucional en seguridad encontró en el Senado, abrió el debate sobre el trasfondo del diseño del gobierno.

Entre las reticencias y críticas del oficialismo al proyecto, algunos parlamentarios enarbolaron la teoría de que el Ejecutivo deliberadamente propuso una fórmula radical, para establecerla como punto de partida de la negociación con el Congreso.

Este jueves, en T13 Radio, el senador de Renovación Nacional, Miguel Becker, consideró que "en parte hay un poquito de tejo pasado del Gobierno a propósito de querer negociar posteriormente (...) siempre salen eventualmente mejorados los proyectos".

En otro tenor, el senador Rojo Edwards (Ind-RN), dijo a 24 Horas que un "estado de excepción constitucional de 240 días, sin pasar por el Congreso, es el tejo pasado".

"Yo creo que el gobierno sí tiró el tejo pasado, lo que no significa que no esté a favor de que haya un estado de excepción constitucional de seguridad pública, estoy a favor, lo que pasa es que quiero restringirlo", sostuvo.

Este viernes, en conversación con Radio Universidad de Chile, el sociólogo y director de Tú Influyes, Axel Callís, alimentó esta tesis, asegurando que el Gobierno busca presionar los límites del debate para llevar los márgenes de negociación. "Están con el tejo pasado viendo qué es lo que queda después de eso", dijo.

En esa línea, señaló que el Ejecutivo aplicó la misma lógica que con la norma de invariabilidad tributaria. "Se tiraron 25 años, después llegaron a once o doce, dependiendo del caso, y ahora yo creo que usaron una estrategia más o menos parecida: tiraron el tejo muy pasado", ejemplificó.

Y añadió que "dijeron 240 (días) de este quinto estado de excepción, a lo mejor para llegar, no sé, a 100 u 80. Pensando siempre en esta estrategia de ir mucho más allá y ver cómo retrocede, el reflujo que se llama, ver cómo retroceder para tener un punto de negociación mejor".

En Chile Vamos, donde alertan riesgos de la reforma para el Estado de derecho, apuntan directamente a un error del gobierno. El senador de RN, Andrés Longton, sostuvo este jueves que el Ejecutivo "antepuso lo comunicacional" por sobre la socialización de la propuesta con los partidos.

Hoy en Radio Universo, expuso que "hubo un apuro, porque en ese aceleramiento, finalmente el debate se lo llevó el contenido de la misma, que no estaba sociabilizado ni en el mismo sector, y eso sirve claramente para que el día de mañana esto no se repita, y que la rigurosidad del contenido sea más importante que la salida comunicacional".

Por lo demás, comentó que "no soy un partidario de las cosas con el tejo pasado, sobre todo cuando te va a producir un problema político (...) En este tipo de cosas tan delicadas, que tiene que ver con las libertades personales y con garantías constitucionales, yo creo que hay que ser hay que ser más riguroso".

En privado, algunas figuras del sector resienten el hermetismo con el que Arrau elaboró la reforma, de una forma en que solo republicanos pudieron cuadrarse detrás del proyecto.

El senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, sostuvo este miércoles en Radio Duna que "acá lo que ha faltado ha sido diálogo". "No puede ser que en una agenda que es muy propia del Gobierno y que todos estamos dispuestos a apoyar, no nos pongamos de acuerdo porque las reformas constitucionales que se están enviando, la verdad que no están hechas con la discusión anterior que han debido tener",

En diálogo con Emol, el académico de la Universidad de Talca, Mario Herrera, vio probable que el gobierno haya extremado deliberadamente el diseño de la reforma para facilitar su negociación. "Fue la misma estrategia que utilizaron para la megarreforma. Incluir un conjunto de paquetes y medidas con la expectativa de que el Congreso las pudiera modificar", comentó.

Además, observó que "hoy el debate sobre seguridad está en lo político y constitucional que en las medidas en sí" y advirtió que "pese a que despertaron cuestionamientos desde el oficialismo y un rechazo desde la oposición, mostraron un amplio apoyo en las encuestas de opinión. Incluso los temas más polémicos tienen sobre un 70% de aprobación".

"La expectativa, probablemente, es que la buena valoración ciudadana y lo sensible que es el tema seguridad empujarían un apoyo más transversal a la agenda de seguridad", sostuvo.