El ministro de Seguridad,
Martín Arrau, asumió las críticas que se han dirigido a la redacción de la reforma constitucional de seguridad.
Tanto voces del oficialismo, como de la oposición, han advertido errores en la elaboración del proyecto, acusando "falta de experiencia" en la cartera de Seguridad.
Este lunes en Radio Cooperativa, el senador Andrés Longton (RN), dijo que las falencias del texto, responden "a la falta de rigurosidad técnica de algunos equipos y fortaleza de la parte política y falta de especialistas en determinadas áreas (...) Me parece que a veces hay un exceso de juventud e inexperiencia en algunos equipos".
A su vez, el senador Pedro Araya (PPD), señaló hoy a Radio Agricultura que "mi impresión es que hay algún asesor del Presidente de la República, del gobierno, probablemente del segundo piso, no sabemos en qué parte, que utilizó un chatbot de inteligencia artificial, que probablemente era la versión gratuita , y lo que hizo fue tomar distintas legislaciones de países".
"Es un trabajo poco serio y es muy curioso porque todavía no logramos saber quién es el redactor del proyecto, lo tienen guardado bajo siete llaves, nadie a querido reconocer la autoría, por más que hemos emplazado al gobierno", comentó.
Consultado por los reproches, Arrau aseveró que "esa reforma tiene la firma del ministro quien le habla, quien es responsable de las políticas de seguridad de este gobierno, y, por tanto, yo soy el responsable de ese proyecto de ley".
"Yo firmé y me hago responsable de todas las críticas, y por eso hemos estado conversando con los parlamentarios, viendo, efectivamente, las críticas, las sugerencias de mejora, para ver cómo podemos avanzar en este proyecto, el cual es parte de una cartera muy potente, donde hay otros (proyectos) que tienen mayor nivel de urgencia, y este también es importante sacarlo adelante", sostuvo.
Por tanto, conminó a que "vamos viendo cómo se puede ir mejorando, tal como hemos hecho todos los días, ustedes han visto intensas reuniones, haciéndonos cargo de esas críticas, que muchas de ellas son legítimas, otras encontramos que son injustas, pero, bueno, lo importante es conversar y llegar a acuerdos".