Mientras en distintas ciudades del país las comunidades buscan alejar los recintos penitenciarios de sus barrios, en Cochrane cuestionan el eventual cierre de su Centro de Detención Preventiva (CDP) y el traslado de sus 16 internos a Chile Chico, tras conocerse la decisión tomada por Gendarmería.
En Chile, la discusión sobre las cárceles suele repetirse con un patrón conocido: vecinos y autoridades municipales que buscan impedir que un recinto penitenciario se instale cerca de sus viviendas.
En Cochrane, sin embargo, ocurre exactamente lo contrario: el eventual cierre del CDP ha generado rechazo entre familiares de los internos y organismos que han advertido sobre las consecuencias que podría tener la medida.
Según el Censo 2024, la comuna cuenta con una población de 3.458 personas, por lo que se ha puesto el foco en que la medida podría impactar la demografía de la ciudad: el cierre del penal se traduciría en el traslado de gendarmes y familias de los internos.
El recinto alberga actualmente a 13 personas privadas de libertad (tres ya han sido trasladados por la institución, según familiares) y Gendarmería contempla moverlos al penal de Chile Chico, a 178 kilómetros de distancia, un trayecto de casi cuatro horas en auto.
Desde la institución confirmaron el cierre en junio y señalaron que se trata de un proceso de evaluación que contempla el "cierre total, parcial o la supresión de distintos establecimientos penitenciarios del país", como parte de una planificación institucional asociada al "aumento progresivo de plazas penitenciarias" y el análisis de infraestructura con "condiciones deficitarias".
También la seremi de Justicia y Derechos Humanos de Aysén, Andrea Ponce, confirmó por esos días al medio local El Divisadero que los internos serán trasladados, pero que "Gendarmería no puede señalar un día específico en el que va a trasladar a uno u otro interno o si va a cerrar un recinto penitenciario en tal fecha. Eso es imposible".
"Gendarmería no puede avisar, aquí o en cualquier parte del país: tal día se va a cerrar un recinto penal, tal día va a ser trasladada una persona, a menos que sea voluntario. Todo eso se tiene que hacer con medidas de seguridad que son bastante extremas", afirmó.
El Centro de Detención Preventiva (CPD) de Cochrane (vivienda color amarillo claro, en la esquina), ubicado en Bernardo O'Higgins #300 de la comuna. Crédito: Cedida.
Familias acusan incertidumbre
En conversación con Emol, la vocera de familias de internos del CDP Cochrane, Carola Oliva, relató que se enteraron del cierre del recinto "un día que nosotros llegamos de visita. Ese mismo día, a ellos (los internos) se les informó que el CDP iba a cerrar por infraestructura y que ellos serían trasladados a la localidad de Chile Chico".
"Obviamente, esto generó incertidumbre entre las familias porque no sabíamos si esto era real o no, y después nos llegó un informe oficializando más que nada esta información que se les entregó a los internos", sostuvo.
Carola es una de las personas ya afectadas con la medida, dado que su esposo ya fue trasladado por Gendarmería a Chile Chico. Ante esta situación, la mujer debió irse a vivir a Coyhaique con sus seis hijos considerando la mejor conectividad hasta la localidad.
Familiares de los internos protestan afuera del CDP de Cochrane. Crédito: Cedida.
En ese sentido, afirmó que "las consecuencias que esto traería son básicamente la lejanía, el desarraigo que sufriríamos los internos y sus familiares en el caso de que ellos sean trasladados (...) La zona geográfica que tenemos acá es complicada, los caminos de Cochrane a Chile Chico son súper peligrosos, están en mal estado, entonces la preocupación es el arraigo que ellos sufrirían", agregando que el traslado sería "cuatro horas de puro ripio en mal estado".
Oliva aseguró que "el derecho a la reinserción social que ellos tienen no se está cumpliendo, porque nosotros creemos que la familia es un apoyo importante para la reinserción de ellos. Además que hay muchos niños que se alejarían de sus padres. Tengo entendido que hay un bebé en camino de un interno también (...) Casi nadie tiene familiares en Chile Chico donde puedan abastecerlos de cosas personales".
Agregó que en Cochrane los internos "pueden trabajar y generar recursos para ayudar a sus familiares, y, supuestamente, allá en Chile Chico ya los cupos de talleres y actividades están todo llenos, entonces ellos no podrían acceder a eso que ellos tienen el día de hoy".
Municipio expresa "desacuerdo"
El alcalde de Cochrane, Patricio Ulloa, mencionó a este medio que "como Municipalidad de Cochrane manifestamos nuestro desacuerdo con el cierre del CDP. En una comuna extrema como la nuestra, la presencia permanente del Estado y sus instituciones es fundamental".
En ese sentido, manifestó que "si existen problemas estructurales, lo que corresponde es buscar alternativas de reparación, reposición, mejoramiento o incluso relocalización del recinto, pero no asumir que la única solución es cerrar".
"Nos preocupa, además, que una decisión de esta magnitud se haya adoptado sin una instancia previa de diálogo con el territorio", sostuvo el jefe comunal.
Piden soluciones
La vocera de los familiares de internos del CDP criticó que, según información oficial, el cierre respondería a problemas de infraestructura, "pero, ¿por qué no se habla de una posible mejora de la cárcel, sino de un cierre total del CDP?".
Las familias han levantado acciones como trabajar con abogados de derechos humanos para frenar el traslado, el cual se mantiene vigente hasta el día de hoy tras la acción de la jueza Javiera Alarcón y de la secretaria del tribunal, Luisa Cornejo.
Ellas enviaron un oficio a la Corte de Apelaciones y a Gendarmería en el que manifestaban su preocupación por las eventuales consecuencias que podría generar para la comuna el cierre del establecimiento penal.
De forma paralela, son quienes están tramitando los recursos de amparo presentados por la Defensoría Penal Pública y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) para impedir el traslado, argumentando que la medida podría afectar el contacto de los internos con sus familias y su proceso de reinserción.
A modo de respuesta, Gendarmería presentó una solicitud de inhabilidad en contra de la jueza y la secretaria, la cual fue rechazado por el Juzgado de Letras y Garantía de Cochrane pero apelado por la institución.
Respecto a los internos que se mantienen en Cochrane, Oliva sostuvo que "todo se mantiene en pausa hasta no ver qué es lo que va a pasar, más que nada si es que se inhabilita la jueza o no. La solución aceptable que los familiares estamos pidiendo es que finalmente se repare la cárcel, y si van a trasladar a los internos, que digan que sea un tiempo de no sé, un plazo de seis meses".
Sumó que se han solicitado recursos a autoridades para reparar el CDP, y que "el Gobierno Regional estaba dispuesto a darlos", pero acusaron una "falta de voluntad" desde el recinto penitenciario para gestionarlos.
Para los familiares, "todo solucionable. No es llegar y tomar la determinación de cerrar un servicio público sin ver exactamente las medidas que se pueden optar para evitar esto", concluyó Carola.
Carteles pegados afuera del CDP por familiares de los internos. Crédito: Cedida.