El ministro de Defensa, Fernando Barros, dio cuenta de las conversaciones con autoridades argentinas sobre el decreto 457/2021, que califica erróneamente al Estrecho de Magallanes como un "espacio compartido" que requiere
"exploración, estudio y control conjunto".
Un asunto que ha vuelto a estar en el centro del debate, con el reciente error del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, al arrogar para dicho país la soberanía de parte del Estrecho de Magallanes.
En Radio Duna, el ministro indicó que la derogación del decreto "es un tema que ha tenido progreso. Lo hemos hablado con las autoridades, todos, tanto Relaciones Exteriores, como a nivel de Defensa. Nosotros creemos que se están dando pasos importantes".
En ese sentido, apuntó que "de un compromiso hemos pasado a un texto que se nos dice que está para la firma del Presidente Milei". Comentó que el ministro de Defensa trasandino, Carlos Presti, lo llamó a la "paciencia", en tanto "no había discusión" sobre el Estrecho de Magallanes, y que los dichos del brigadier general Valverde "era un motivo de un error, de una confusión, de una falta de prolijidad".
La información transmitida por las autoridades argentinas, insistió, es que el decreto "está para la firma del Presidente, e incluso, es más, yo creo que a esta altura no hay discusión".
EE.UU
En lo que compete al programa estadounidense "Escudo de las Américas", y al llamado de la Casa Blanca a los países de la región a aumentar su gasto en defensa y seguridad para combatir el crimen organizado, Barros apuntó que el incremento del gasto, "no creo que sea una meta de Chile, ni parte de una política pública".
Además, aclaró que "las reuniones que hemos tenido con ellos tienen que ver con el narcotráfico, tienen que ver con el crimen organizado internacional, y no tiene que ver con F-16, ni con tanques, ni con tecnologías de guerra. Por lo tanto, no es pertinente a las discusiones y a las reuniones que tenemos ese planteamiento".
Por lo demás, indicó que "hemos hecho presente que nosotros asumimos un país con una situación económica compleja, con un nivel de deuda alto y con prioridades enormes", por tanto "es impresentable pretender hacer un aumento de tres, cuatro veces el gasto en defensa, y además, personalmente y razonablemente, creo que no es necesario".
En esa línea, añadió que "hemos planteado también en un plano extraoficial y de conversaciones, que nosotros estamos tranquilos con el nivel de gasto que tenemos. Nuestra capacidad estratégica no se han visto afectadas por restricciones presupuestarias (...) Por lo tanto, para combatir el crimen organizado, para combatir el narcotráfico, no necesitamos hacer aumentos como lo que se plantean en materia de gastos de defensa".
Sobre cuán autónomo se puede mantener Chile bajo la presión del gobierno estadounidense, el ministro comentó que "la vida de los países es como un gran baile, y de repente le toca gente que baila apretado". Sin embargo, reparó que "las relaciones internacionales las encabeza el Presidente de la República y, principalmente, el ministro de Relaciones Exteriores, que tiene mucha experiencia en manejar situaciones difíciles, negociaciones complejas".
Sí acotó que "Chile ha tenido que manejarse como país pequeño, pero lo hace con dignidad".
Consultado sobre el respaldo que entregó a una Declaración Conjunta de Seguridad de la Conferencia de las Américas contra los Carteles (A3C), y que develó hace unos días atrás el embajador de EE.UU en Chile, Brandon Judd, Barros aclaró que "no hay compromiso".
"Nosotros firmamos una declaración de intenciones sobre la cual coincidimos en analizar y entrar en mayor profundidad en el análisis de ciertas acciones sobre ciertos temas. Eso se ha estado trabajando en estos meses", agregó.
Y aseveró que "nosotros no somos parte del Escudo de las Américas, no hemos suscrito ni el Presidente, ni el Canciller, ni mucho menos yo, que no podría hacer ningún compromiso de incorporación a algo que no está bien definido, porque todavía no sabemos en qué consiste la coalición".
Puntualizó que "hubo una primera reunión en Panamá, nos hizo un planteamiento en que estamos hablando de una propuesta de algo con un carácter militar, con un carácter de una coalición que incluye ciertas acciones que no van tan bien con nuestra legislación, ni con nuestra manera de enfocar las relaciones internacionales".
Como sea, relevó que "cualquier compromiso de acción militar por parte de Chile supone la aprobación, primero del Presidente de la República, con el visto bueno del Senado. Por lo tanto, yo no podría ni he pretendido comprometer una incorporación a algo así".
Finalmente, el titular de Defensa manifestó los reparos de las Fuerzas Armadas a la idea de supeditarse a las policías, en la propuesta de nuevo estado de excepción de seguridad pública del gobierno.
"Ellos tienen que dirigir el aporte que están haciendo porque el otro no tiene esa experiencia", dijo. Si bien subrayó que las castrenses "son instituciones obedientes", develó que la idea de delegar el mando en las policías, "efectivamente inquietó".
"¿Sabe por qué? Por un sentido de lógica. Si no sabemos qué tipo de emergencia, qué tipo de situación de confrontación vamos a tener, no anticipemos quién es que va estar a cargo", sostuvo.