La ministra de Salud, May Chomalí, abordó los cuestionamientos contenidos en un informe de la Contraloría General de la República sobre la gestión de vacunas contra la influenza y aseguró que las dosis que quedaron sin utilizar no podían ser administradas en la siguiente temporada, aun cuando no hubieran alcanzado su fecha de vencimiento.
El organismo fiscalizador detectó, entre otros puntos, más de 760 mil dosis adquiridas para la campaña de 2024 que vencieron sin ser distribuidas.
"Lo que vimos fue el informe que hizo la Contraloría. Efectivamente, desgraciadamente las vacunas contra la influenza no se pueden usar de un año a otro", explicó Chomalí en entrevista con EmolTV, señalando que la composición de las vacunas cambia cada temporada de acuerdo con las cepas que circularán durante el invierno.
La ministra sostuvo que, por esta razón, una dosis que no haya sido utilizada durante el período correspondiente no puede simplemente reservarse para la campaña siguiente. "Aun cuando no estén vencidas no se pueden usar porque no tienen la efectividad que debería tener", afirmó.
La ministra también se refirió a otro de los antecedentes detectados por Contraloría: registros de vacunación asociados a personas que ya habían fallecido. El informe fiscalizador detectó 208 registros de este tipo, además de problemas de trazabilidad de las dosis.
"Yo quiero creer y conociendo lo que ocurre, que eso es solamente un problema de calidad de registro", afirmó Chomalí. Según explicó, el actual sistema de Registro Nominal de Inmunizaciones permite que se produzcan este tipo de errores, debido a que no existiría un control que advierta, por ejemplo, que una persona registrada ya falleció, por lo que la ministra indicó que "yo creo que es exclusivamente error en el ingreso de los datos".
A partir de este punto, la secretaria de Estado planteó que una de las prioridades del Ministerio será avanzar en la transformación digital del sistema. "Uno de los programas que estamos priorizando para hacer las transformaciones necesarias en transformación digital tiene que ver con el registro nominal de vacunas", sostuvo.
Chomalí agregó que actualmente el registro nominal de inmunizaciones no está conectado con los sistemas de control de stock, lo que, a su juicio, constituye otro de los problemas evidenciados por la fiscalización. "Unir, digamos, la administración con el stock, es una de nuestras prioridades y es uno de los proyectos priorizados de acuerdo a nuestra estrategia de transformación digital", afirmó.
La conversación con Hacienda
En paralelo, la ministra abordó las conversaciones que mantiene con el titular de Hacienda, Jorge Quiroz, respecto del presupuesto del sector y aseguró que el objetivo del Ejecutivo es mejorar la eficiencia del gasto, pero avanzar al mismo tiempo en reducir la brecha histórica entre los recursos presupuestados y el gasto efectivo de Salud.
"Nosotros estamos desde el día uno trabajando con el Ministerio de Hacienda en cuáles son los objetivos de esta cartera. Efectivamente, nuestro objetivo es uno, ser más eficientes en el gasto", sostuvo Chomalí, adelantando que próximamente se darán a conocer resultados que, según afirmó, mostrarían que el sector ha logrado "producir más con los mismos recursos".
La ministra reconoció, eso sí, que Salud mantiene una brecha permanente entre presupuesto y gasto. En ese sentido, explicó que el trabajo con Hacienda apunta a implementar un "programa de convergencia" que permita reducir progresivamente esa diferencia y evitar que los mayores gastos terminen transformándose en deuda de arrastre para el año siguiente.
"Estamos trabajando en conjunto con el Ministerio de Hacienda en un programa que le hemos llamado programa de convergencia", afirmó, subrayando que las conversaciones con el ministro Quiroz y los equipos de la Dirección de Presupuestos son permanentes.
"No hay una disociación entre Salud y Hacienda", sostuvo, agregando que existe confianza entre ambas carteras respecto del diagnóstico y del esfuerzo que se está realizando para mejorar los resultados.