21% de los chilenos considera "socialmente aceptable" conducir después de haber consumido alcohol durante las celebraciones de Fiestas Patrias, según reveló la quinta Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias, elaborada por CADEM y la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas (Aprocor).
Los hallazgos del estudio fueron presentados hoy en una actividad realizada en la Plaza de la Aviación, en la que participaron el subsecretario del Interior, Máximo Pavez; el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio; el director nacional (s) de SENDA, Eduardo Barros; y representantes de Aprocor.
Entre los hallazgos se destacó que un 21% considera "socialmente aceptable" conducir después de haber bebido alcohol durante Fiestas Patrias y un 36% reconoce tener familiares o amigos que suelen manejar después de consumir bebidas alcohólicas.
Entre quienes conducen después de beber persisten excusas como que "tiene experiencia y nunca le ha pasado nada" o que se trata de una distancia corta o que "curado se maneja mejor".
En el caso de los acompañantes, un 42% se sube al vehículo pensando que "no pasa nada, lo hago siempre", un 27% porque el conductor "tomó solo una copita" y un 23% porque el trayecto era corto.
El presidente de Aprocor, Juan Pablo Solís de Ovando, señaló que "es sumamente preocupante que todavía haya personas que consideren socialmente aceptable conducir después de beber o que persistan argumentos como que 'curado maneja mejor'. Tenemos que seguir avanzando en educación y prevención en conjunto entre el mundo público y privado".
En tanto, el director nacional (s) de SENDA, Eduardo Barros, indicó que "hoy iniciamos las acciones de prevención para este mes, bajo el lema 'Prevenir o lamentar'. Nuestro mensaje es simple pero directo: el alcohol y la conducción no se mezclan. Una sola decisión puede cambiarlo todo".
Percepción de riesgos
Además, se evidenció que solo un 15% cree que el principal temor de quien conduce ebrio es causar daños físicos o la muerte a otras personas, cinco puntos menos que el 20% registrado en 2025.
En tanto, un 10% considera que la principal preocupación es chocar el vehículo y un 5%, provocarse daño a sí mismo.
El sondeo mostró además que un 43% cree que los conductores ebrios "no le temen a las consecuencias", mientras un 69% considera que las personas no dimensionan suficientemente los riesgos de subirse a un automóvil con alguien que ha bebido.
De hecho, un 64% declaró conocer a alguien que efectivamente se ha subido a un vehículo en esas condiciones y un 46% conoce a una persona que se ha visto involucrada en un accidente vinculado a la conducción bajo los efectos del alcohol, ya sea como responsable o como víctima.
Normalización de consumo en menores
El estudio también dio cuenta de desafíos importantes en torno al acceso y la normalización del consumo de alcohol en menores de edad.
Por ejemplo, un 87% de los consultados considera fácil o muy fácil que un menor de 18 años compre alcohol en Chile, mientras un 64% cree que durante Fiestas Patrias se normaliza o acepta su consumo.
A ello se suma que un 55% está de acuerdo con ofrecer a menores bebidas sin alcohol tipo "terremoto" para que puedan "compartir la tradición", versus el 40% registrado en 2025 (+15%).