En prisión preventiva quedaron siete de los nueve detenidos por el millonario robo a una sucursal del banco Itaú en Valparaíso.
En la audiencia de formalización desarrollada en el Juzgado de Garantía de la ciudad puerto, el Ministerio Público logró acreditar la participación de al menos siete de los imputados en los delitos de robo, asociación delictiva, lavado de activos y fraude informático.
De los dos detenidos restantes, una mujer fue identificada a partir de las escuchas telefónicas, quedando con arraigo nacional. Mientras que el segundo quedó con cautelares menos gravosa ante el delito de receptación de vehículo.
En ese marco, el fiscal Elizardo Tapia entregó detalles sobre el millonario asalto: "Hubo un acceso remoto al sistema de seguridad del banco que desactivó los mecanismos de seguridad que permitían alertar en caso de alguna manipulación en la caja fuerte y sustracción de dinero".
Esa acción habría sido realizada por un funcionario de una empresa que prestaba servicios a la entidad bancaria, detalla la acusación del Ministerio Público.
"Esta es una persona que se conectó por VPN el fin de semana que ocurrió la desactivación de los sistemas de seguridad y además hay que tener presente que desde el banco se sustrajeron los dos DVR, aparatos donde se registran los incidentes, grabaciones de las cámaras de seguridad", agregó el fiscal.
De hecho, en la casa de este funcionario informático habían dos DVR que pertenecían a Itaú Valparaíso.
Además, en dicho el domicilio se "encontró un pendrive que contenía una diagramación de todos los puntos donde no había cámaras y de todos los puntos donde había elementos de seguridad en el banco. Entendemos que con esos antecedentes se puede concluir que este funcionario participó en la planificación del robo".
La defensa del informático implicado en el caso afirmó a La Estrella que su cliente no tiene participación en el asalto: "Creemos que no hay antecedentes suficientes como para decir que tenía una participación en estos hechos; creo que así lo voy a poder comprobar durante los 90 días de investigación que vienen", dijo Cristian Guzmán.
Respecto a los DVR encontrados en la casa del imputado, el abogado indicó: "Esos dispositivos no estaba operativos y eran simplemente para repuestos. Entonces, no hay funcionamiento de aquellos implementos".
Previo a la audiencia, la Policía de Investigaciones indicó que el robo fue ejecutado presencialmente por seis personas a través del método oxicorte. "Haciendo un estudio de área, ocupando varios vehículos y puesta en escena con disfraces de delincuentes que posteriormente logran sustraer desde las bóvedas 6.150 millones de pesos", señaló la institución.
Los involucrados en el robo no mantienen su domicilio en Valparaíso, sino que organizaron el asalto desde Santiago, viajando para realizar esta operación "que resultó muy calculada, con algunos medios de cierta sofisticación que permitieron burlar las barreras que buscaban evitar la sustracción de bienes", dijo la fiscal Claudia Perivancich.
Para aprehender a los involucrados en el robo se allanaron 12 domicilios en la Región de Los Lagos y 9 en la Región Metropolitana.
Los imputados son todos chilenos mayores de edad y varios de ellos mantenían un vínculo de amistad. Asimismo, cuatro de estos mantenían antecedentes por delitos similares.
El día del asalto, los delincuentes utilizaron un camión tolva con el fin de obstaculizar las cámaras de seguridad de la ciudad. Este vehículo de carga fue incautado tras la Operación Bóveda.
"El día del robo trajeron un camión Tolva que se instaló para bloquear las cámaras de seguridad. Otro equipo, en dos vehículos, subió a la postación y cortó los cables de las cámaras de seguridad municipal para que no se registrara el robo. Por otra parte, se ingresó al banco por un forado desde el inmueble colindante y además se utilizó la técnica del oxicorte para abrir la caja la cual fue muy precisa para evitar que se activaran mecanismos de seguridad", detalló el fiscal Tapia.