La reforma constitucional de seguridad presentada por el Gobierno de José Antonio Kast hace casi tres semanas entró en una nueva etapa de su tramitación, luego de que La Moneda optara por entregar al Senado la tarea de introducir modificaciones al texto.
En particular, los senadores Arturo Squella (Republicanos) y Andrés Longton (RN) quedaron a cargo de encabezar las conversaciones y preparar indicaciones en la Comisión de Constitución de la Cámara Alta.
El proyecto original ha generado cuestionamientos tanto desde la oposición como desde sectores oficialistas, principalmente por el alcance del nuevo estado de excepción constitucional de seguridad pública que propone crear. La iniciativa contempla inicialmente una duración de 120 días, con la posibilidad de una prórroga de hasta 240 días sin aprobación del Congreso.
En ese escenario, Squella y Longton han trabajado durante las últimas semanas en una alternativa que permita acotar la iniciativa y, al mismo tiempo, reunir los apoyos necesarios para su aprobación. El proyecto requiere 4/7 de los senadores en ejercicio, es decir, 29 votos.
Squella: "Se tienen que realizar varios cambios"
El presidente del Partido Republicano se mostró optimista respecto de las posibilidades de alcanzar un acuerdo y aseguró que ya cuentan con un texto que recoge las aprensiones planteadas por otros integrantes de la comisión.
"Hemos trabajado intensamente durante estas semanas junto al senador Longton. Ya contamos con un texto que a nosotros nos satisface mucho de acuerdo a las aprensiones que hemos ido recogiendo de nuestros pares en la Comisión de Constitución, creemos que va a contar con un respaldo significativo", señaló en conversación con El Mercurio.
Consultado sobre si fue un error que el Ejecutivo planteara originalmente el estado de excepción en los términos contenidos en la propuesta, Squella sostuvo que el texto debía ser entendido como una base para la discusión parlamentaria y que los contrapesos al Ejecutivo deben ser definidos durante la tramitación.
"Junto al senador Longton hemos señalado cuáles son los contornos o contrapesos que creemos tiene que tener este nuevo estado de excepción", explicó, agregando que "nadie dispuso o pretendió que ese fuera el resultado final del texto que modificaría la Constitución".
En cuanto a las indicaciones que preparan, Squella planteó que buscan incorporar un tratamiento constitucional especial para el crimen organizado, siguiendo en parte el modelo utilizado para el terrorismo. Entre las materias que evalúan se encuentran también un aumento de las penas para delitos vinculados a la pertenencia a bandas criminales y la creación de regímenes especiales en materia penitenciaria.
A ello se sumaría una herramienta excepcional para permitir que las policías, con colaboración de las Fuerzas Armadas cuando corresponda, puedan concentrar el uso de las capacidades del Estado durante operaciones destinadas a enfrentar organizaciones criminales con alto poder de fuego.
"Esto es lo que nosotros entendemos como el nuevo estado de excepción, que no necesariamente tiene que tratarse de un quinto estado de excepción, sino que perfectamente se puede encontrar lo mismo que busca el Ejecutivo en el contexto de lo que hoy día tenemos, con ajustes", sostuvo.
Por ello, Squella evitó cerrar la puerta a modificar o incluso reemplazar la fórmula propuesta por el Ejecutivo. "Lo que interesa es el propósito", afirmó, señalando que existen escenarios en los que sería útil contar con una herramienta que actualmente no está contemplada, pero que podría incorporarse mediante ajustes al marco vigente.
Longton apuesta por una reforma "minimalista"
Longton, en tanto, fue más explícito respecto de la necesidad de reducir el contenido de la iniciativa. "Se tienen que realizar varios cambios", afirmó también en conversación con El Mercurio, planteando que el objetivo es pasar de los ocho puntos que contempla actualmente el proyecto a "dos o tres".
"Estamos trabajando de manera bien cohesionada con Arturo (Squella), bien intensamente, para que esos acuerdos que podamos construir sean también acogidos por parte de la oposición, particularmente primero en la Comisión de Constitución para poder construir esos cuatro séptimos", explicó.
Según el senador RN, entre las materias con mayores posibilidades de generar consenso están el fortalecimiento del estado de emergencia, el control penitenciario y los regímenes diferenciados, además de medidas relacionadas con el crimen organizado.
En particular, Longton se mostró partidario de no crear un nuevo estado de excepción de seguridad pública y, en cambio, reforzar el actual estado de emergencia. "No hay necesidad de crear un estado de excepción nuevo, basta con reforzar el de emergencia", sostuvo.
A su juicio, mantener y potenciar esa herramienta permitiría facilitar la construcción de acuerdos políticos, considerando que la reforma requiere cuatro séptimos para ser aprobada.
En esa línea, el senador RN también cuestionó la conveniencia de incorporar modificaciones más amplias al texto constitucional, señalando que "las cosas que han funcionado bien no hay por qué modificarlas".