El anuncio del Gobierno de reactivar la reforma al sistema político y ponerle suma urgencia generó una serie de reacciones entre parlamentarios, quienes, si bien valoraron el avance de la iniciativa, también apuntaron a aspectos que consideran pendientes para abordar los problemas de gobernabilidad y representatividad que enfrenta el sistema político.
El ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García (RN), adelantó que el Ejecutivo ingresará este martes suma urgencia al proyecto, luego del acuerdo alcanzado en la comisión mixta que permitió destrabar las diferencias entre ambas cámaras.
"Como Gobierno valoramos este nuevo acuerdo y por lo mismo, hemos decidido ingresar este próximo martes suma urgencia a su tramitación para que pueda cumplir con los últimos trámites de aprobación en la Cámara de Diputados y en el Senado y sea despachado a ley lo más pronto posible. Fortalecer nuestra democracia también es una prioridad para este gobierno", señaló en conversación con El Mercurio
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La visión de los parlamentarios
Desde el Frente Amplio, la diputada Constanza Schönhaut valoró que se retome la discusión, aunque puso el foco en la participación política de las mujeres.
"Sabemos que es necesario hacer ajustes a nuestros sistema político, pero los objetivos deben claros, como mejor representatividad y un rol más democrático de los partidos. Pero uno de los temas más relevantes y que sigue pendiente, es la urgente renovación y profundización de la ley de cuotas que ha permitido avanzar en una mayor participación política institucional de las mujeres; proyecto que esperamos el gobierno también le ponga urgencia y no lo deje durmiendo en un cajón", sostuvo.
En la misma línea, su par de bancada Lorena Fries (FA) manifestó su respaldo a la reforma y destacó la necesidad de compatibilizar una mayor fortaleza de los partidos con la representatividad. "Nosotros apoyamos esa reforma. De hecho, también habíamos presentado un proyecto de reforma al sistema político para balancear la necesidad de partidos fuertes, pero también con representatividad. Combinar la necesidad de que nuestro sistema político sea capaz de llegar a acuerdos con no disminuir la representatividad", señaló.
Fries agregó que desde su sector habían impulsado medidas como elevar el umbral para la inscripción de partidos y fortalecer el rol de los jefes de comité. Sin embargo, lamentó que no prosperara una propuesta de representación equilibrada entre hombres y mujeres. "Los tiempos hoy día parecen ser más bien de retroceso en torno a la necesidad de la participación política de las mujeres y de garantizar esta participación, pero de todas maneras es una reforma que avanza", afirmó.
Desde la Democracia Cristiana, el diputado Patricio Pinilla también calificó como positiva la reactivación de la iniciativa, aunque consideró que esta no constituye una solución completa a los problemas del sistema político.
"Creo que es una buena señal que avancemos en la reforma al sistema político. Si bien es cierto que la reforma tampoco es la cirugía mayor que hoy requiere nuestro sistema y ojalá se vengan otras mejores, al menos se hace cargo de aquellos parlamentarios que son elegidos por un partido y luego renuncian y se van al del frente. Esas situaciones terminan traicionando la confianza de las personas. Está bien que se modifique", sostuvo.
El representante DC también cuestionó que "respecto a la comisión mixta, me parece increíble que el proyecto aún no sea ley porque hay partidos que ven con malos ojos que prohibamos que su declaración de principios haga alusión a las dictaduras o sistemas totalitarios o que reconozcan la violencia como método de acción política. Eso me parece increíble. Además, pedir que se incorpore la probidad y la transparencia entre los principios, ¿cómo puede ser tan complejo y haberse demorado tanto esta situación?".
Pinilla añadió que todavía existen materias que deberán ser abordadas. "Quedan pendientes algunos otros elementos, como mayor representatividad de las regiones y también mayor participación de la ciudadanía, que no se limite solamente al voto cada cuatro años. Pero eso será una discusión que más adelante deberemos retomar", afirmó.
Desde el Partido de la Gente, la diputada Lilian Betancurt aseveró que "como bancada estamos discutiendo los alcances de esta reforma y revisando con responsabilidad el acuerdo alcanzado en la comisión mixta. Creemos que cualquier cambio al sistema político debe fortalecer la democracia, mejorar la gobernabilidad y, sobre todo, respetar la representación que los ciudadanos expresan en las urnas. Vamos a fijar una posición común una vez que analicemos en detalle el texto que llegará a votación".
La diputada y presidenta de la comisión de Gobierno Interior, Joanna Pérez (Demócratas) manifestó que "lo que estaba en la Comisión Mixta no era el proyecto completo, sino un artículo respecto del cual existían diversas opiniones. Finalmente, se logró zanjar esa diferencia y ahora se puede votar. El Gobierno está en todo su derecho de mantener el acuerdo que existía, al menos con algunos partidos oficialistas, y refrendarlo".
"Pero creo que el Gobierno pasado no quiso abordar la problemática real de los partidos políticos, la falta de una fiscalización efectiva y la pérdida de confianza ciudadana, que no se resuelve con este proyecto. Y eso es lo complejo", continuó.
En esa línea, la parlamentaria sostuvo que "nosotros propusimos normas en ambos proyectos, por ejemplo, para prevenir que, a través de distintos mecanismos de incorporación de militantes, puedan ingresar personas vinculadas al crimen organizado o a bandas, o personas que no compartan los principios y valores necesarios para defender y cuidar la democracia, que es precisamente uno de los objetivos que deben resguardar los partidos políticos".
"Eso esta reforma no lo incorpora. Lo que busca principalmente es disminuir el número de partidos políticos, queriendo volver, a la larga, a una suerte de sistema binominal. Pero tener menos partidos tampoco garantiza acuerdos. Los acuerdos se construyen cuando no se extreman las posiciones, cuando se buscan consensos transversales y existe diálogo político para avanzar, y no retroceder, en las distintas materias", cerró.
Desde el oficialismo, el diputado Tomás Kast (Evópoli) apuntó a la necesidad de reducir la fragmentación política. "Chile necesita una reforma política que termine con la fragmentación y fortalezca la gobernabilidad. Cuando existen demasiados partidos y no hay mayorías estables, los acuerdos se vuelven cada vez más difíciles y los gobiernos pierden capacidad para cumplir su programa. La democracia requiere diversidad, pero también responsabilidad, estabilidad y voluntad para construir acuerdos", sostuvo.
En el Partido Republicano, el diputado Luis Sánchez planteó que, aunque la reforma no constituye una prioridad social, sí aborda un problema relevante. "Sin duda esto no es una urgencia social, pero es un tema relevante porque es verdad que hoy tenemos problemas no menores de desorden y dificultades para la construcción de acuerdos, que son necesarios para Chile", afirmó.
Sánchez también valoró el contenido acordado en la comisión mixta, aunque cuestionó la controversia generada en torno a la condena de la violencia política. "Creo que lo que sale del Senado es interesante, aunque no deja de sorprenderme que genere tanta controversia que los partidos deban renunciar a la violencia política y al extremismo radical que ha promovido la izquierda, especialmente desde el estallido", señaló.
Por su parte, el diputado republicano Benjamín Moreno puso sobre la mesa otra modificación que, a su juicio, debería formar parte de cualquier reforma al sistema político. "Hay muchas reformas al sistema político que son importantes, pero sin lugar a dudas, cualquiera en la que se avance tiene que contener una rebaja en el número de diputados", sostuvo.