En libertad quedó este viernes
Ghislain Quiroz Carrizo, el hombre que se atribuyó el crimen de
Mariana Sepúlveda ocurrido hace 18 años en Conchalí.
El tribunal indicó que, gracias a un informe de la PDI, se determinó que el acusado nunca abandonó el país en estos años, por lo que el delito ya estaría prescrito de acuerdo a la ley chilena.
Por esto, se descartó su internación en un recinto penitenciario. Sin embargo, la Fiscalía apeló a la decisión. Se está a la espera de lo que determine la justicia.
La confesión de Quiroz causó revuelo a nivel nacional dado que el caso de Mariana Sepúlveda nunca dio resultados positivos, pese a años de indagatoria de los equipos especializados.
En principio, se ordenó dejar al imputado internado en un módulo especial de un recinto penitenciario.
No obstante, tras la audiencia se ordenó dejarlo en libertad, dado que el delito estaría prescrito al pasar más de 18 años desde que ocurrió el crimen.