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Pérez Mackenna y las críticas de excancilleres: El debilitamiento del "fair play" en política exterior y el factor Bachelet

Voces del Gobierno creen que la premisa de que las relaciones exteriores son "una política de Estado" ha mutado.

14 de Septiembre de 2026 | 08:01 | Por María Cristina Romero, Emol
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El 27 de marzo fue la primera reunión del canciller Francisco Pérez Mackenna, con el Consejo de excancilleres. Este martes 15 de septiembre se volverán a juntar.

El Mercurio
Para el próximo lunes 28 de septiembre está fijada la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna, instancia a la que será sometido de manera inédita por primera vez un ministro de Relaciones Exteriores. Esto en medio de una serie de críticas de parlamentarios de oposición y también de algunos de sus antecesores.

Será el diputado Nelson Venegas (PS) el encargado de interpelar al canciller, en base a un cuestionario de 13 temas, entre los que se encuentran los últimos hechos que han ocurrido con Argentina por el estrecho de Magallanes, pasando por la candidatura a la ONU de la expresidenta Michelle Bachelet, la relación con Estados Unidos, hasta situaciones que involucran a algunos diplomáticos.

"Será una buena oportunidad para mostrar estos meses de gestión", dijo este domingo Pérez Mackenna en diálogo con "El Mercurio".

El ministro aseguró que su labor no ha sido sólo económica, como se le ha reprochado, sino que también ha incluido tópicos como la seguridad y el restablecimiento de las confianzas como pilares.

Es que a diferencia de lo que ha ocurrido en otros períodos, el canciller ha sido blanco de críticas de quienes lo antecedieron en el cargo, algo poco común, según dicen en el oficialismo.

En ese contexto, desde el Gobierno observan que la premisa de que las relaciones exteriores son "una política de Estado" ha cambiado y que ahora se ha vuelto algo "más partisano".

Lo que han dicho sus antecesores


Como sea, los cuestionamientos se acrecentaron en los últimos días por las constantes declaraciones de autoridades argentinas, poniendo en duda la soberanía chilena sobre el estrecho de Magallanes. Y ni siquiera la declaración conjunta entre el Presidente José Antonio Kast y el Mandatario de Argentina, Javier Milei, la semana pasada, pudo calmar las aguas.

"Que la Cancillería se haga cargo de los temas de política exterior, porque hasta ahora el canciller habla fundamentalmente de temas económicos (...) Está poniendo el foco en el tema económico y no considera que la globalización también tiene que ver con factores políticos", comentó esta semana en Radio Pauta el excanciller José Miguel Insulza (PS), calificando de "insuficiente" su gestión.

Otro tema que ha sido motivo de reclamos son los aranceles de castigo aplicados por EE.UU. a Chile. Así, a fines de julio, el exministro de RR.EE. Heraldo Muñoz (PS), acusó en Radio 13C que "evidentemente es una violación del Acuerdo de Libre Comercio Bilateral entre Estados Unidos y Chile, y por lo tanto, a mi juicio, no se sustenta el pronunciamiento ideológico que hizo el canciller al decir que Estados Unidos es el principal socio estratégico de Chile, porque a un socio estratégico de esta naturaleza no se le trata de manera discriminatoria, como ha sido el caso con Chile".

También ha sido duro con la gestión de Pérez Mackenna el excanciller Mariano Fernández (DC), quien explicó a Emol que "mi primera impresión es que el canciller debutó en su cargo con poco conocimiento del tema y se nota. No creo que valga la pena repetir los varios errores cometidos".

En segundo lugar, Fernández consideró que "el Gobierno en materia política exterior no tenía, ni tiene programa. Si usted ve en el discurso de presentación del gobierno del Presidente, ni siquiera se mencionó en la política exterior. Entonces, se han tomado decisiones completamente improvisadas, inconsultas, no quiero decir que todos tengamos que estar de acuerdo, sino que escuche opiniones que ayudan a matizar, a corregir. En fin, como ha sido siempre, a los cancilleres anteriores a todos les ha tocado conversar y las cosas han andado generalmente bien, porque hay conversación y no hay grandes disensos en estas materias".

Por último, Fernández expresó que "la interpelación a mí me parece bien, porque le da una oportunidad al canciller de presentar un programa. Ahora, si no tiene programa, claro que va a ser complicada".

Al contrario, el excanciller Alfredo Moreno (IND) manifestó a este medio que "hay una experiencia muy larga de personas que no son diplomáticos de carrera que fueron canciller y también ministros de Defensa. La razón de eso es que tanto Defensa como Cancillería, tienen un cuerpo técnico de primer orden, de personas que tienen profesión de diplomático o profesión de militar".

Ante esto, recalcó que "hemos tenido de canciller a grandes abogados, a personas que vienen del mundo privado, como es el caso mío, personas que vienen del mundo académico, otros que vienen del mundo de la política (...) pero no eran diplomáticos de carrera".

A juicio de Moreno, esto "no solo no es un impedimento, más bien ha sido la excepción que el canciller sea un diplomático y más bien se ha escogido a las personas por sus características personales, en lo que pueden aportar en las circunstancias que está viviendo el país en cada momento".

"Hay un cambio en el 'fair play' que históricamente ha rodeado la política exterior chilena. Los excancilleres siempre expresaron diferencias con los gobiernos de turno, pero, frente a controversias con otros países, solían cerrar filas en torno a la posición chilena", consideró el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales.

Un buen ejemplo de esto, según Morales, fue lo ocurrido 2021, cuando Chile y Argentina tuvieron una disputa por cerca de 5.000 kilómetros cuadrados de plataforma continental al sur del mar de Drake. "En esa oportunidad, excancilleres y parlamentarios de la oposición respaldaron la posición del gobierno de Sebastián Piñera", precisó.

De este modo, el académico indicó que "hoy esa frontera entre política exterior y competencia partidaria aparece mucho más debilitada. Las críticas apuntan directamente a la conducción del canciller, mientras persiste una controversia sensible con Argentina. Eso transforma una diferencia diplomática en una disputa política interna y evidencia un cambio en la conducta que predominaba en los conflictos bilaterales".

Sobre el fin de ese "fair play", el propio canciller comentó el domingo en entrevista con El Mercurio, que "las críticas uno tiene que enfrentarlas y con altura de miras. Lo importante es una sola cosa y es que la Cancillería defiende los intereses de Chile. Los intereses de Chile tienen que ver con políticas de Estado y lo más relevante es que todos los chilenos estemos unidos detrás de estas políticas de Estado. Yo hago un llamado a la unidad a defender Chile en forma conjunta".

El factor Bachelet


Otro de los puntos que se ha mencionado en este debate es la falta de encuentros entre Pérez Mackenna y sus antecesores. Antes de asumir sus funciones se juntó con algunos exministros y a fines de marzo sostuvo su primera reunión con el Consejo de excancilleres, algo que no ha vuelto a repetirse.

El exministro de la cartera Juan Gabriel Valdés (PS) aseguró que aunque tienen la disposición a ayudar, el canciller no los ha convocado.

"Más aún, nosotros hemos solicitado al canciller esa reunión y no se ha dado. Por lo tanto, creo que ahí hay una necesidad de tener un diálogo serio que nos permita poder eventualmente hallar la forma de ayudar", apuntó Valdés el jueves en La Tercera.

Sin embargo, aquello cambiaría, luego de que el ministro señalara a El Mercurio, que "nos vamos a juntar (con los excancilleres) el día martes. Así que están todos convidados para venir acá, a un almuerzo para que podamos conversar sobre estos temas. Estamos en ese proceso".

Cabe mencionar que el ya citado primer encuentro estuvo marcado por la molestia de algunos excancilleres de oposición por la decisión tomadas días antes por el Presidente José Antonio Kast, de no apoyar la candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU.

Aquello motivó a algunos exministros a restarse del almuerzo posterior ofrecido por el canciller. Meses después, tras los primeros resultados adversos para la postulación de Bachelet, además ha reconocido que la determinación de Kast sí la afectó.

Para Morales, el retiro del respaldo a Bachelet "probablemente profundizó esa fractura, porque deterioró la relación del Gobierno con varios excancilleres de centroizquierda y afectó la tradición de continuidad en la política exterior".

Morales insistió en que Chile ha enfrentado situaciones mucho más complejas, como las controversias con Perú y Bolivia ante La Haya o las disputas limítrofes con Argentina. "En esos casos existió una mayor capacidad para separar la competencia política interna de la defensa de la posición chilena. El caso Pérez Mackenna muestra, por eso, una política exterior mucho más atravesada por la lógica partidaria", declaró.

El analista político de la Universidad de Valparaíso, Guillermo Holzmann, sostuvo que "el tema de Pérez Mackenna, particularmente, es un tema de un canciller con poca experiencia diplomática, mucha experiencia comercial y económica, y una visión pro-mercado obvia".

En esa línea, cree que se "cometen los errores propios de una persona que no maneja los códigos diplomáticos, ni tampoco tiene un arco de respaldo de la Presidencia para poder manejar un tema que per se es complejo y que requiere, obviamente, una mirada distinta".

Sin embargo, Holzmann opinó que "las relaciones exteriores del país son siempre una política de Estado" y lo siguen siendo. Según él, "el tema está en cómo se establece la estrategia, la discusión y los procesos de negociación que se realizan con los diferentes países que interactúan con Chile".

En esa perspectiva, aseveró que en el gobierno de Kast "hay un nivel de descoordinación, dado el compartimentaje con el cual se está llevando, por ejemplo, la negociación con Estados Unidos. Es evidente de que la negociación la está llevando la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, la Subrei y hay poca coordinación al interior del Gobierno para poder dar cuenta de cuáles son las implicancias".

Con ello, enfatizó que "el problema de coordinación surgió por el compartimentaje que hay del interior del Gobierno, y esta suerte de compartimentaje, yo diría, estructural del Estado de Chile, donde Cancillería ve determinados temas, Defensa ve otros, etcétera". Pero al haber otras áreas involucradas, añadió, que "terminas con esa sensación de descoordinación. Acá no hay un tema partisano, definitivamente".

De este modo, Holzmann planteó que la visión crítica de otros excancilleres, con su sucesor, obedece a que "no conocen todos los elementos que ha colocado sobre la mesa Estados Unidos y que se ha llevado a cabo en reuniones reservadas. Entonces, acá hay un problema de diseño, de toma de decisiones estratégicas del país, que hoy día está focalizado en Cancillería, pero que no tiene un adecuado procesamiento a nivel presidencial".

Pese a las críticas opositoras al canciller, algunas voces de la izquierda han tomado distancia de la idea de interpelarlo, mostrando su desacuerdo con la posibilidad de debilitarlo en su rol.