En lo que fue el primer Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias del Gobierno de José Antonio Kast, este viernes 18 de septiembre llegaron a la Catedral Metropolitana de Santiago las principales autoridades del país participar de la ceremonia y escuchar la homilía del cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago.
En su mensaje, la autoridad eclesiástica abordó el momento país, haciendo énfasis en el combate a la corrupción, en medidas para fomentar la familia y el trabajo, y llamando también a la prevención de la violencia.
Además, el cardenal hizo un recuento de los distintos problemas que afectan a los chilenos, con foco en la corrupción, la cual definió como "el mal de todos los males, un verdadero cáncer que si no se detiene a tiempo, nos traerá mal sobre mal, dolor sobre dolor y muerte sobre muerte".
En esa línea, aseguró que es el tiempo de los consensos y de la "unidad en medio de la diversidad", haciendo un especial llamado a la clase política del paía.
"Un solo Chile"
Tras la ceremonia, autoridades de Gobierno y parlamentarios de distintos sectores reaccionaron al mensaje eclesiástico. Uno de ellos fue el ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien agradeció y compartió "totalmente" el llamado a la unidad realizado por el cardenal, afirmando que "necesitamos un solo Chile" en contra de la delincuencia.
"En seguridad, que es la cartera que a mí me toca, no hay diferencia. Vamos a la comuna, sin importar el color político. Cuando hay inseguridad, cuando tenemos que tener mayor presencia del estado, mayor respeto a la autoridad, que lo decía precisamente el cardenal, no hay color político que valga, sino que necesitamos un solo Chile en contra del delincuente, del crimen organizado y de la corrupción, que es otro tema que él tocó", mantuvo.
Por otra parte, también el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, dio sus comentarios sobre el discurso del cardenal, señalando que "los temas de seguridad son una preocupación de todos los chilenos. Vamos avanzando, y ahí sí yo puedo decir en propiedad que esa agenda cuenta con apoyos transversales".
"Hemos visto cómo proyectos de ley se han ido despachando, otros traspasando su trámite legislativo de una cámara a otra, pero siempre con una base de apoyo más amplia al oficialismo. Y esa es la manera de trabajar, esa es la manera de lograr los objetivos", añadió.
Además, consultado si es que la seguridad sigue siendo la primera prioridad para el Gobierno, mantuvo que "obviamente la seguridad es una prioridad, no para el Gobierno, es una prioridad para los chilenos. Y el Gobierno se encarga de responder a las necesidades que tienen los chilenos".
En cuanto a empleo, otra de las materias a las que hizo referencia Chomali, el biministerio señaló que "estamos todos los ministros, por mandato del Presidente de la República, hoy día preocupados a generar un plan de generación de empleos en el mediano plazo que permita adelantar obras públicas, obras de infraestructura, que le den a las chilenas y a los chilenos oportunidades de trabajo".
En su homilía, el cardenal Chomali también abordó el envejecimiento de la población chilena y la caída de la natalidad, señalando que "la pregunta no puede ser sólo cuántos niños nacerán, sino qué tipo de país estamos construyendo para que la maternidad y la vida familiar puedan desarrollarse con esperanza".
La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, se refirió a esa parte del discurso, señalando que "los mensajes que hoy día nos dio el arzobispo de Santiago son muy importantes, habló de construir un país que se cimiente sobre roca. Esos cimientos son fortalecer las familias, trabajar por los niños de nuestro país, por las personas mayores, y abordar los desafíos demográficos, que es un envejecimiento acelerado, y además una caída sostenida de la natalidad".
"En eso hemos estado trabajando como Gobierno desde el comienzo, con el plan Chile Renace, con una comisión asesora presidencial, que el foco que tiene es darle esperanza a las familias que puedan desarrollar los proyectos que ellas merecen, y en eso estamos comprometidos como Gobierno de Chile", añadió.
Además, hizo énfasis en que se necesita que "toda nuestra sociedad se comprometa con esta agenda, que las empresas, la sociedad civil, las comunidades tengan un rol significativo, porque no es suficiente el trabajo que impulsemos desde el Estado, necesitamos a la sociedad en su conjunto".
"Tenemos que hacerle caso"
Además de las autoridades de Gobierno, fueron distintos parlamentarios y figuras políticas quienes comentaron el discurso del arzobispo de Santiago. Uno de ellos fue Jorge Alessandri, presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados.
"El arzobispo nos dice que todos estamos amarrados a la misma estrella. Si a Chile le va bien, le va a ir a todos los sectores políticos bien, a todos los ciudadanos de Chile bien también. Por lo tanto, la unidad, el llamado que hace el arzobispo de Santiago frente a todo el resto de las iglesias, deberá inspirarnos en las familias, en los trabajos, y a todos a ser más solidarios y pensar más en el bien común, que nos dijo claramente que eso es el fin de la política, el bien común", mantuvo.
Respecto a la crítica a la clase política hecha por el cardenal, quien aseveró que esta necesita ser capaz de situarse por sobre la confrontación, Alessandri señaló que se siente "parte del llamado y me siento parte de esa clase política, y por supuesto que tenemos que hacerle caso al cardenal en eso. Mirar el bien común por encima, tender puentes y estar dispuesto a terminar con la confrontación y a trabajar más".
Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, reflexionó también sobre las palabras del cardenal, afirmando que "le habla a todo Chile y, esencialmente, le habla al sector más sensible, el que el que paga más duramente las consecuencias de los momentos de crisis".
"Creo que hay una convocatoria donde cada uno de los sectores tiene que hacerse cargo desde la misión que tiene. No todos somos Gobierno, no todos somos parlamentarios, cada uno tiene su metro cuadrado y tiene que desde ahí interpretar (...) Le doy bastante valor a ese mensaje", afirmó.
Consultado por T13 sobre si es que la seguridad es una preocupación transversal, respondió: "Yo asumo que sí. Ahora, otra cosa es con guitarra, otra cosa son los hechos, pero no quiero imaginar que alguien no esté en una disposición absoluta de dar una batalla sin ninguna consideración al delito".