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Con 40 mil efectivos, 24 regimientos y 6 destacamentos: La dimensión del Ejército y los desafíos que enfrenta

La institución cumple 216 años de historia en medio del debate por el rol en seguridad interna y el contexto global y regional.

19 de Septiembre de 2026 | 07:10 | Redactado por Daniela Toro, Emol.
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Este sábado 19 de septiembre se conmemoran las Glorias del Ejército de Chile, fecha dispuesta por Ramón Barros Luco mediante un decreto de 1915 que declaró ese día como feriado.

La jornada, posterior a la celebración de Fiestas Patrias, cuenta con el desarrollo de la tradicional Parada Militar en el Parque O'Higgins de Santiago, una ceremonia de Estado donde en la que desfilan efectivos del Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Carabineros de Chile y Policía de Investigaciones (PDI) frente a las autoridades de gobierno y el público asistente.

Esta será, en tanto, la primera Parada Militar que encabezará el Presidente José Antonio Kast.

Entre otras novedades, el desfile de hoy incluirá la participación por primera vez del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), que desfilará junto a maquinaria de ingenieros para conmemorar los 50 años del inicio de la construcción de la Carretera Longitudinal Austral. También debutará Gendarmería, con 94 funcionarios, mientras que la PDI regresará al desfile tras no participar desde 2024.

En el caso del Ejército, institución que cumple 216 años de historia, ya anunció que la Reserva estará nuevamente presentes en la Parada Militar, retomando así su participación por primera vez desde 2019.

El Oficial de la Compañía de Reserva de la Escuela Militar, Teniente Coronel Sebastián Erazo O., destacó que: "es la oportunidad de mostrar que sus integrantes siguen preparándose para responder a las exigencias que su condición les demanda".

Institución y armamento


El Ejército de Chile está a cargo de la comandancia del general Pedro Varela Sabando, quien asumió el 9 de marzo de 2026, y cuyo periodo se extiende hasta 2030.

La institución está compuesta por cerca de 40 mil efectivos, de los cuales unas 8 mil son mujeres. En tanto, hay cerca de 20 mil reservistas.

En cuanto al armamento, la institución detalla que cuentan con cinco armas, dos de combate y tres de apoyo (Infantería, Artillería, Caballería Blindada, Ingenieros y Telecomunicaciones). Además, existen cinco servicios que incluyen áreas como material de guerra, intendencia, transporte, seguridad y veterinaria.

De acuerdo a la información del Ejército, existen 24 regimientos, 11 brigadas y seis destacamantos.

Asimismo, las unidades, que se dividen según su jerarquía en grandes agrupaciones, armas y servicios especializados, llegan a un total de 216.

Desde la institución enfatizan además que su misión es "ser un Ejército eficaz y eficiente para en la Defensa y en la disuasión, seguridad y cooperación internacional".

Lo anterior incorpora "alcanzar un alistamiento operacional, apoyar en operaciones militares distintas a la guerra, en situaciones de emergencia y catástrofe, y contribuir al desarrollo nacional a través del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT) y la Base Antártica Chilena".

Comandante en jefe del Ejército, general Pedro Varela.

Armamentos


De acuerdo datos de International Institute for Strategic Studies (IISS), The Military Balance 2025, el Ejército cuenta con tanques Leopard 2A4; vehículos de combate de infantería Marder 1A3; vehículos de reconocimiento o protección YPR-765 PRV; y vehículos de transporte de infantería protegida (446 Piranha, 139 Piranha 6x6 y 18 Piranha 8x8).

Asimismo, cuenta con 80 aeronaves (entre ellos, aviones Cessna); además de MD-530 Lifter (helicóptero ligero usado para reconocimiento y apoyo de operaciones terrestres); helicópteros y misiles aire-superficie.

En cuanto a la artillería, el documento señala que el Ejército cuenta con artillería autopropulsada, remolcada, lanzacohetes y morteros.

Desafíos del Ejército en seguridad


El Ejército de Chile enfrenta desafíos a raíz de los debates que se han dado en materia de seguridad interna del país, pero también en torno a la atención y vigilancia de la soberanía, en un contexto de ágildos cambios del poder global y las relaciones internacionales.

Una de las materias que a juicio de expertos resulta relevante, tiene que ver a nivel nacional con las labores que desempeñan funcionarios del Ejército en la macrozona norte (en la frontera) y en la macrozona sur, apoyando labores disuasivas y de seguridad. Sin embargo, hacen hincapié en complejidades como escasez de efectivos y restricciones presupuestarias.

John Griffiths, experto en Seguridad de AthenaLab, comenta que "los principales desafios estan dado por un aumento de misiones al Ejército en circunstancias de un menor número de efectivos y al mismo tiempo restricciones presupuestarias. Ambas misiones —relevantes por cierto— afectan la preparación de la fuerza para mantener sus óptimos niveles de operacionalidad y entrenamiento. Ello implica disponer de una numero mayor de efectivos que pueda mantener tanto una rotación fluida en el control de las fronteras, como en un dispositivo eficiente en la macrozona sur".

En la misma línea, Richard Kouyoumdjian, vicepresidente ejecutivo de AthenaLab, comenta que en la macrozona norte y sur, el Ejército enfrenta presiones realtivas a su recurso humano. "Esos despliegues de forma permanente tienen bastante estresado al Ejército en un momento en que hay pocos soldados. La presión presupuestaria se explica porque no necesariamente esos despliegues son reembolsados en la misma forma en que el gasto se realiza".

Así las cosas, el debate recobró fuerza luego de la presentación de la reforma constitucional en seguridad del Gobierno, que modifica las herramientas con las que el Estado puede responder a situaciones de grave alteración a la seguridad pública. En ese contexto, uno de los aspectos que más atención ha generado es el papel que podrían cumplir las Fuerzas Armadas, a lo que se suma el debate por las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF).

Sobre esto, Griffiths enfatiza que los militares pueden cumplir misiones de seguridad en cumplimiento a los respectivos estados de excepción constitucional, "el punto es que sean excepcionales y no la normalidad. Su misión principal es la restauración de Estado de Derecho y no perpetuarse como fuerzas policiales. Si las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF) no consagran los principios de la legitima defensa, la verdad es que terminaremos administrando y no solucionando el problema de fondo".

Kouyoumdjian agrega que "hay que entender que el mundo militar se mueve con reglas más de enfrentamiento, a nivel de unidades. No operan normalmente con reglas de uso de la fuerza a nivel de personas. Se entrena al Ejército para ser letal o destruir al enemigo, no con un uso gradual de la fuerza, que es lo que hace Carabineros, quienes ejercen una labor de fuerza pública".


Tanque Leopard 2A4.

Soberanía y armamento


En las últimas semanas se instaló un intenso debate en torno a qué está haciendo el Estado de Chile en torno a su soberanía, activado por la trama que marcaron las declaraciones de altos militares argentinos en torno a la soberanía del Estrecho de Magallanes.

En ese debate, se sumaron tanto elementos relativos a la diplomacia, presencia, y también a la Defensa y la eventual necesidad de renovación de armamento por parte de las FF.AA., esto, de cara también a las importantes adquisiciones en Defensa que han realizado países vecinos.

De hecho, la semana pasada, un grupo transversal de exministros de Defensa, envió una carta a El Mercurio para expresar su preocupación a que el financiamiento de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) sea tratado como una variable de ajuste fiscal, puesto que el "entorno regional lo desaconseja".

"Los desafíos para la protección del territorio y el interés nacional se enmarcan principalmente en lo presupuestario, es decir, tener presupuesto operar y entrenar. Pero, por otro lado, necesitamos hacer inversiones relevantes para poder mantener las capacidades que actualmente tenemos. Si no las hacemos, en 10 años más vamos a haber perdido nuestra superioridad que tenemos respecto a los países vecinales", comenta Kouyoumdjian.

En esa línea, Griffiths subraya que la renovación de capacidades "es el costo a contar con un grado de disuasión adecuado, para mantener nuestros intereses a salvo y mantener los niveles de paz necesarios para posibilitar el desarrollo nacional".

"Sin seguridad no hay desarrollo y sin desarrollo se debilita nuestra seguridad. En consecuencia, contar con un adecuado nivel de seguridad es un buen seguro para posibilitar el desarrollo y bienestar del país", cerró.