A tres años de la implementación de la Ley 20.920 (REP) para envases y embalajes, el Tercer Barómetro Nacional del Reciclaje de ReSimple y Cadem muestra avances en conocimiento y prácticas de reciclaje entre los chilenos, aunque persisten brechas de acceso, confianza y participación.
De acuerdo al estudio, estos avances todavía no se traducen en un aumento significativo de la frecuencia con que los chilenos reciclan: solo 29% declara reciclar diaria o semanalmente, cifra que se mantiene prácticamente estable respecto de 2025, cuando alcanzó 30%.
Uno de los avances identificados por la medición corresponde a la capacidad de las personas para reconocer materiales reciclables y a distintas prácticas vinculadas con su separación y preparación.
En esa línea, el 19% identifica espontáneamente el reciclaje con la separación de distintos materiales, tres puntos más que en 2025 y ocho puntos por sobre lo registrado en 2024.
En cuanto a los materiales específicos, el reconocimiento alcanza un 90% en vidrio, 89% en papel y cartón, 88% en latas y tarros metálicos, 84% en cajas de alimentos y 61% en aparatos eléctricos y electrónicos.
Asimismo, se observan mejoras en prácticas de separación, limpieza y compactación de los residuos. En particular, el reciclaje de latas y tarros metálicos llega al 24% (+6 puntos).
Asimismo, se constató que la falta de lugares cercanos sigue siendo la principal barrera para reciclar, mencionada por el 34% de los encuestados que aseguraron que no hay dónde reciclar cerca de sus casas.
Le siguen la falta de costumbre con 32% (-5 puntos); y la falta de información con 24% (-5 puntos). La falta de tiempo llegó hasta el 13% (-9 puntos), mientras que la falta de espacio en el hogar también se ubicó en 13% (-6 puntos).
"La caída de la barrera asociada a la cercanía es coherente con un mayor despliegue territorial de alternativas de reciclaje y refuerza la relevancia de seguir ampliando cobertura y soluciones flexibles de recepción en aquellos lugares donde sean pertinentes", constató el estudio.
Frecuencia de reciclaje
Aunque disminuyen algunas dificultades y mejoran los conocimientos, la frecuencia de reciclaje presenta pocos cambios. En esa línea, el 29% de los encuestados declara reciclar diariamente o semanalmente, un punto menos que en 2025, diferencia que el estudio considera no significativa.
A su vez, 16% señala que nunca recicla, dos puntos más que el año anterior.
34%apunta a la falta de lugares cercanos como barrera para reciclar.
También disminuye la percepción sobre el nivel de reciclaje del país: 23% considera que en Chile se recicla "mucho o bastante", cuatro puntos menos que en 2025 y el nivel más bajo de las tres mediciones.
La percepción sobre las propias comunas sigue una tendencia similar: 24% estima que allí se recicla "mucho o bastante" (-3 puntos).
En paralelo, 68% dice tener claro qué contenedor utilizar (-4 puntos) mientras que 52% considera que reciclar es fácil (-4 puntos). "Los resultados muestran que los esfuerzos de educación e información deben mantenerse y reforzarse, acompañados de condiciones que faciliten la experiencia cotidiana de reciclaje", indicó la medición.
Niveles de confianza
El estudio también identifica una brecha entre la confianza que las personas tienen en su propio aporte y la que tienen respecto del comportamiento del resto. El Índice de Confianza en el Reciclaje alcanzó un 53,5 puntos sobre 100, ubicándose en un nivel medio.
Mientras la confianza en el impacto del esfuerzo individual llega a 62,8 puntos, la confianza en el comportamiento del entorno alcanza apenas 39,7 puntos.
De esta forma, existe una brecha de 23 puntos entre ambas dimensiones.
El gerente general de Cadem, Roberto Izikson, señaló que "los chilenos sabemos cada vez más de reciclaje, pero confiamos cada vez menos en que como país lo estemos haciendo bien y menos aún en que los demás hagan su parte. No es un problema de información. Es un problema de confianza en el resultado colectivo".
Diferencias según edad, sexo y territorio
El Barómetro también muestra diferencias importantes en la frecuencia de reciclaje según las características de los encuestados.
Los jóvenes continúan presentando la menor frecuencia de reciclaje diaria o semanal, aunque registran un aumento de cuatro puntos y llegan al 15%.
En el grupo de personas de 56 años o más, en tanto, la cifra alcanza el 43% (+3 puntos).
También existen diferencias por sexo. Entre los hombres, el reciclaje diario o semanal aumenta a 33%, (+6 puntos), mientras que entre las mujeres disminuye a 26% (-7 puntos).
A nivel territorial, la frecuencia alcanza un 38% en la Región Metropolitana, frente a 24% en el norte, 20% en la zona centro y 25% en el sur.
Motivaciones para reciclar
El cuidado del medioambiente continúa siendo el principal motivo declarado para reciclar. El 75% señala esta razón entre sus principales motivaciones, mientras que 39% busca reducir su propia generación de basura y 33% menciona contribuir a mejorar la calidad de vida de su ciudad o barrio.
En cuanto a quiénes deberían asumir la responsabilidad por el futuro del reciclaje, un 88% considera que el reciclaje debería ser responsabilidad de una alianza público-privada (+2 puntos).
16%declaró que nunca recicla.
A partir de los resultados y de la experiencia acumulada durante los primeros tres años de implementación de la Ley REP, el ministro (s) del Medio Ambiente, José Ignacio Vial, señaló que están abiertos a modificaciones y a cambios normativos, y que "el mismo reglamento lo establece. Cada cinco años debe hacerse un análisis de estos decretos. Y nosotros estamos abiertos a mejorar todos los aspectos que sean necesarios para alcanzar los objetivos de la ley".
También la gerente general de ReSimple, Gisela Escobar, planteó la necesidad de revisar el marco regulatorio: "Después de tres años de implementación de la Ley REP tenemos experiencia real sobre cómo funciona el sistema en los distintos territorios. Sabemos qué capacidades están disponibles y dónde persisten brechas. Esa evidencia tiene que servirnos para tomar mejores decisiones y seguir construyendo un sistema que permita recuperar cada vez más materiales".
Escobar agregó que "perfeccionar la regulación no significa reducir la exigencia ambiental, sino contar con reglas más eficientes y flexibles que permitan transformar esa exigencia en mejores resultados para el país. Creemos que llegó el momento de revisar y adecuar el Decreto Supremo N°12 a partir de esa experiencia".