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Kast destaca megarreforma, disminución de homicidios y reprocha a la ONU: "Esta organización no ha estado a la altura"

"Chile cree en Naciones Unidas y creerle es exigirle que cumpla su mandato", dijo.

22 de Septiembre de 2026 | 14:41 | Por María Luisa Cisternas, desde Nueva York.
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AP
Destacando la megarreforma aprobada este año en el Congreso y la disminución de la tasa de homicidios, el Presidente José Antonio Kast realizó su primera alocución en la Asamblea General de la ONU. "Chile está de vuelta", recalcó en varias ocasiones del discurso.

Destacó que durante los 90 y el principio de los 2000, "Chile fue un caso de éxito y de modelo para muchas naciones". Sin embargo, advirtió que el país "se estancó" y "tomó malas decisiones". "Se impulsaron políticas públicas que aumentaron los impuestos, las regulaciones y los obstáculos para emprender", dijo.

También mencionó el estallido social, que devino en que "la inversión de marchó" y "el empleo de estancó". Asimismo, apuntó que "la violencia homicida escaló a niveles que Chile no conocía en su historia moderna".

Dicho eso, aseveró que "Chile está de vuelta". "Llevamos seis meses y estamos ordenando la casa. Hoy Chile es un país más seguro, un país más competitivo y un país con menos burocracia".

Detalló que "el primer trimestre de este año, la tasa de homicidios registró una baja de 11,5% y nos acercamos a los niveles que teníamos antes de la pandemia". También comentó que el país "aprobó la reforma económica más importante de las últimas décadas", con "la rebaja del impuesto a las empresas de 27% a 23%". En eso también destacó la reforma al mercado de capitales y la liberación temporal de impuestos para la compra de viviendas.

"Si bien la economía aun no despega y el desempleo que angustia a miles de familias, se mantiene alto, el cambio va a llegar", aseguró y llamó a la "unidad entre todos aquellos que defienden la libertad y que quieren ver al pueblo de Chile progresar. Hay muchas cosas que nos separan entre derechas e izquierdas, pero nos une la voluntad de que Chile vuelva a crecer y ser un país seguro".

En esa línea, hizo un llamado al mundo de la inversión: "Elijan Chile para invertir". Destacó que el país "posee cerca de un cuarto de las reservas mundiales de litio y somos el primer productos de cobre del planeta". "Chile no renuncia a su soberanía y al mismo tiempo afirma que los minerales y la energía del futuro deben servir a la humanidad".

Al margen de la realidad nacional, Kast valoró que "gobiernos latinoamericanos se están coordinando de verdad", en el combate al crimen organizado, el control migratorio y forjando oportunidades de desarrollo conjunto. En eso, manifestó "la ayuda" de Chile a Venezuela para "reencontrarse con sus mejores tradiciones democráticas con sus instituciones, con sus millones de hijos dispersos por nuestro continente que sueñan con regresar".

Reforma a la ONU


En su alocución, el Mandatario también realizó una crítica al sistema actual de Naciones Unidas, aseverando que no puede mantenerse al margen de los conflictos activos en el mundo. "Aquí llego a lo más incómodo que vine a manifestar, esta Organización no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos", sostuvo.

Esto, dijo, "no es solamente un problema de liderazgo, presente o futuro, sino también un problema de acción. Naciones Unidas durante las últimas décadas y por distintos motivos no ha sido parte de la solución a estos problemas".

"No es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en un mundo del 2026. Se ha construido una arquitectura que delibera en exceso y ejecuta con lentitud. Un Consejo de Seguridad que refleja el escenario político de 1945 y no la realidad de 2026. Una burocracia que crece hacia adentro, al igual que en muchos países", dijo.

Dicho eso, indicó que "proponemos tres cosas: Reducir la burocracia y concentrar el presupuesto donde hay vidas en juego; suspender las agendas que no son prioritarias, para devolver el foco a las que sí lo son; reformar el Consejo de Seguridad, no como gesto simbólico, sino como condición para que sus decisiones vuelvan a ser respetadas. Chile firmó la Carta en San Francisco y no se ha ausentado de ninguna de sus causas".

Al cierre, el Presidente arguyó que “un país que se está levantando tan rápido como cayó tiene algo que decirle al mundo. Y lo que Chile tiene que decir es que esto se puede hacer: se puede recuperar un país sin destruirlo, con votos, con acuerdos, con leyes y con resultados”.

"Pero también tiene algo más que decir: se puede construir un futuro sin ser rehén de las decisiones de otros. América Latina puede ser el continente de la próxima década no porque alguien lo permita, sino porque tenemos la capacidad y la voluntad de hacerlo".