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Ausentes, votos no asegurados y el rechazo del FA y el PC: Cómo se cayó el proyecto clave sobre migración

88 diputados respaldaron la iniciativa, pero el proyecto necesitaba 89 votos.

22 de Septiembre de 2026 | 17:46 | Por Gabriela Valdés, Emol
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La iniciativa tuvo 28 votos en contra.

El Mercurio
La Cámara de Diputadas y Diputados rechazó este martes, por un solo voto, la reforma constitucional impulsada por el Ejecutivo para ampliar el plazo de detención destinado a ejecutar expulsiones administrativas.

La iniciativa obtuvo 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, quedando a un voto de los 89 respaldos requeridos para alcanzar el quórum de cuatro séptimos.

El resultado estuvo marcado por una serie de factores que se fueron acumulando durante la jornada: diputados que habían manifestado su respaldo terminaron sin votar o absteniéndose, parlamentarios que se encontraban fuera del país no pudieron ser considerados para efectos de rebajar el quórum y, posteriormente, se abrió un cruce de responsabilidades entre el Ejecutivo y la Cámara por la tramitación de los permisos de viaje.

Entre los 28 diputados que votaron en contra de la reforma se encuentran Ignacio Achurra (FA), Marcos Barraza (PC), Jaime Bassa (FA), Jorge Brito (FA), Félix Bugueño (FA), Nathalie Castillo (PC), Carolina Cucumides (PS), Luis Cuello (PC), Matías Fernández (FA), Lorena Fries (FA), Gustavo Gatica (PC), Ana María Gazmuri (AH), Irací Hassler (PC), Andrea Macías (PS), Lorena Pizarro (PC), José Antonio Rivas (PS), Bernardo Salinas (IND-PC), Juan Santana (PS), Marisela Santibáñez (IND-PC), Emilia Schneider (FA), Constanza Schonhaut (FA), Daniela Serrano (PC), Carolina Tello (FA), Tatiana Urrutia (FA), César Valenzuela (PS), Consuelo Veloso (FA), Gonzalo Winter (FA) y Gael Yeomans (FA).

Al respecto, el subsecretario General de Gobierno, José Francisco Lagos, señaló que “no se puede decir por un lado que están a favor de que no haya inmigración ilegal y a la vez negarse a que el Estado tenga más y mejores herramientas para enfrentar este problema. Lamentable que algunos diputados no hayan concurrido con su voto para esta Reforma Constitucional tan sentida por la ciudadanía”

Montalva y Pinilla: los respaldos que finalmente no se concretaron


Uno de los episodios que marcó la votación fue la situación del diputado José Montalva (PPD), quien había comprometido su respaldo a la iniciativa, pero finalmente no emitió su voto. El parlamentario había defendido en Sala su intención de aprobar el proyecto.

"Yo voy a votar a favor de este proyecto solamente para no dar la justificación de que he aquí el problema de que Chile no haga las expulsiones en el tiempo y forma como debe hacer y como los chilenos esperan que se haga", había señalado Montalva durante la discusión.

Sin embargo, posteriormente explicó su decisión de no votar y sostuvo que mantenía su posición favorable a agilizar las expulsiones, pero que tenía reparos respecto del contenido de la reforma. "Yo lo señalé de forma muy clara, yo estoy a favor, y eso lo mantengo, en que las expulsiones se hagan de forma más rápida. Y lo dije también en mi exposición en Sala, que este proyecto no buscaba eso, y que si yo no llegaba a votar a favor era para, justamente, no dar excusas al Gobierno para que después no pusiera el acento en la gestión, que creo que es lo realmente relevante a la hora de llevar a cabo las expulsiones", afirmó.

Una situación similar ocurrió con el diputado Patricio Pinilla (DC), quien durante el debate había anunciado su respaldo. "El Estado tiene que contar con herramientas para poder manejar de mejor manera el control migratorio. Nuestro deber como diputados y parlamentarios es dársela. Por eso votaré a favor de este proyecto con estas consideraciones", afirmó en Sala.

Sin embargo, posteriormente explicó que durante la discusión surgieron reparos que lo llevaron a abstenerse. "Bueno, por algo se producen debates dentro de la Cámara de Diputados, eso es muy bueno relevarlo. Uno hace el planteamiento en términos generales, y después yo estuve presente, la verdad que gran parte del debate, y a medida que se iban expresando, por un lado, opiniones que planteaban temas de duda muy profunda respecto de la manera efectiva en que esto se podía aplicar dentro de la ley", sostuvo.

Pinilla añadió que también influyó, según su explicación, el tono del debate y la falta de acercamientos con el Ejecutivo. "Y, por otro lado, la soberbia también de los diputados de derecha, quedaban todos como por resuelto, que esto iba a ser la forma en que se iba a resolver definitivamente el problema de la inmigración. Entonces, uno llegó a la reflexión de que aquí había espacio todavía para poder trabajar un poco de mejor manera este proyecto. Además, no habíamos obtenido ningún tipo de compromiso", afirmó.

"El Gobierno jamás se ha acercado a hablar con la bancada de los policías ni tampoco conmigo. Por tanto, el planteamiento inicial que hicimos fue un acto, de alguna manera, de buena fe, el cual se fue perdiendo a medida que escuchaba las intervenciones, particularmente los diputados de derecha. Entonces, consideré que lo más coherente en ese momento, o sea, se me sumó un tema puntual también, era no emitir una opinión a través del voto y dejar que la bancada, bueno, resolviera el tema como lo hizo. La mayoría aprobó este tema, dando un acto de fe, de buena fe al respecto del Gobierno. En lo personal, me surgían muchas dudas", concluyó.

El PDG y la molestia con el Ejecutivo


A estos factores se sumaron las abstenciones de seis diputados del Partido de la Gente y del diputado Marcos Ilabaca (PS). En el caso del PDG, fuentes cercanas a la bancada atribuyeron la decisión a una molestia con el Ejecutivo por la supuesta demora que planean ejercer en poner en tabla el proyecto que crea una compensación por la compra de pañales y medicamentos, el cual fue aprobado el día de hoy en la comisión de Hacienda.

Ilabaca, en tanto, había manifestado durante la discusión una disposición favorable a la iniciativa. "En lo particular, a mí no me molesta el plazo, porque, en definitiva, la Policía de Investigaciones señaló con claridad que más del 90% de las expulsiones se logran desarrollar en el plazo actualmente existente. Tenemos que entregarle hoy día herramientas a la administración para poder desarrollar este tipo de acciones, porque es fundamental, y cada uno de los actores que participaron dentro del proceso de discusión nos hicieron presente que hoy día el plazo es absolutamente acotado", sostuvo.

El diputado también destacó los resguardos incorporados durante la tramitación: "Lo importante es que, en definitiva, del trabajo de la comisión logramos establecer algo que son principios básicos, que dice relación con el control judicial en particular y con la obligación de parte del Estado de tener espacios habilitados permanentemente para poder mantener estas retenciones".

Sin embargo, finalmente Ilabaca habria sido llamado al orden por su bancada y finalmente optó por abstenerse.

Los permisos de Schubert y Ross y el problema del quórum


Otro de los elementos que incidió en el resultado fue la situación de los diputados Stephan Schubert y Felipe Ross, ambos republicanos, quienes se encontraban acompañando al Presidente José Antonio Kast en Naciones Unidas. Sus permisos para salir del país no alcanzaron a ser tramitados antes de la votación, por lo que no pudieron ser considerados para efectos de rebajar el quórum.

Desde el Gobierno sostienen que los permisos fueron ingresados en tiempo y forma, tanto el 17 como el 21 de septiembre, a través de la plataforma correspondiente de la Cámara. Sus salidas del país fueron informadas en la Sala durante la jornada del lunes.

Sin embargo y según la versión de fuentes de Gobierno, para efectos de la rebaja del quórum se les solicitó realizar además el trámite de manera manual, la bancada efectuó ese procedimiento en los tiempos correspondientes, pero finalmente el permiso no fue tramitado por la Secretaría Legislativa de la Cámara.

Desde el interior de la Cámara, en cambio, entregan una versión distinta. Según esas fuentes, los permisos fueron ingresados el 21 de septiembre, pero de manera incorrecta, por lo que debieron ser reingresados este martes a las 9:43 horas, cuando el acta ya se había cerrado a las 9:30.

En el caso de Schubert, por ejemplo, el permiso habría sido ingresado inicialmente bajo el artículo 34, correspondiente a una salida oficial del país con aviso, en lugar del artículo 9, relativo a una actividad vinculada al Presidente. Esa habría sido la razón por la que debió volver a ingresarse.

También se encontraba ausente el diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, quien, al igual que Ross y Schubert, estaba en Estados Unidos como parte de la comitiva que acompañó al Presidente Kast.

Sin embargo, su caso era diferente. Según antecedentes conocidos por Radio Bío Bío, no estaba contemplado que Ramírez solicitara un permiso constitucional que permitiera descontarlo del quórum.

Las críticas a Segpres y el cruce de responsabilidades


El resultado abrió además un flanco para la Secretaría General de la Presidencia, cartera encargada de la relación del Ejecutivo con el Congreso y de la coordinación legislativa. En sectores del oficialismo, particularmente en la UDI y Republicanos, hubo molestia con la gestión de la cartera y cuestionamientos a la coordinación previa a la votación.

Tras la derrota, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, abordó las dificultades para asegurar los respaldos y sostuvo que "ese trabajo se hace rigurosamente, minuciosamente, pero cuando llega el momento de votar, hay personas que o no están en la sala o simplemente cambian su voto. Yo creo que frente a eso, imponderable, es muy, muy difícil poder tomar medidas adicionales que nos permitan asegurarle un costo".

"Siempre, siempre estamos revisando nuestro trabajo y siempre estamos viendo cómo lo podemos mejorar", agregó.

Desde Republicanos, el diputado Cristián Araya cuestionó el manejo del quórum y apuntó directamente a la coordinación legislativa. "Lamentable, aquí hay que revisar cuáles fueron los procedimientos. Nosotros habíamos ingresado la rebaja de quórum correspondiente. Tenemos ahí una diferencia con la Secretaría General, que, de hecho, se la hicimos ver al presidente de la Cámara, pero aquí hay una cuestión muy clara: se divide agua entre aquellos que están en contra de la inmigración ilegal y aquellos que la respaldan", sostuvo.

"Es algo que tenemos que revisar por qué no se consideró la rebaja del quórum constitucional. Nosotros lo habíamos ingresado, que es una cuestión que afectó a las mayorías, pero, evidentemente, aquí hay que hacer una revisión", agregó.

Araya también planteó que, más allá de las responsabilidades administrativas, el resultado debía ser atribuido a quienes rechazaron la iniciativa. "Más allá de los mea culpa, que corresponden propio al trabajo con la Segpres de coordinación, que es algo que vamos a, por supuesto, levantar, aquí hay que hacer frente a aquellos que se opusieron", afirmó.

El diputado insistió en que espera "un trabajo mucho más activo, mucho más involucrado" de la Segpres, aunque sostuvo que "el resultado de esto es responsabilidad, en primer lugar, de aquellos que se opusieron".

Por su parte, la diputada Paulina Muñoz (PNL) indicó que "es una responsabilidad del gobierno. Yo creo que alguien no está haciendo la pega, porque si se pierde una norma tan importante para un control efectivo de la emigración irregular por un voto es porque no hubo una coordinación adecuada o hubo demasiada confianza en que los votos estaban de sobra".

Desde RN, el diputado Diego Schalper salió en defensa de la coordinación de su bancada y cuestionó que se responsabilizara directamente al ministro García Ruminot por los permisos de los parlamentarios.

"Yo quiero ser extremadamente claro, el ministro García no es el inspector del curso, no es la mamá a cargo de alguna persona, cada diputado tiene que tramitar su permiso constitucional y por lo tanto en nuestro comité, como sabíamos que había una votación importante el día martes, dejamos muy claro que tenían que estar todos en la sala", afirmó.

"Entonces cuando a mí me dicen que un ministro que está a cargo de llevar adelante la relación con el Congreso tiene la responsabilidad de que ese comité y ese diputado tramite su permiso, perdónenme, pero hay una confusión total respecto a la responsabilidad que cada uno tiene", agregó.

Schalper remarcó que, a su juicio, la bancada de RN cumplió con su compromiso de asistir a la votación. "Yo en esto tengo la tranquilidad que Renovación Nacional, tanto en la Cámara como en el Senado, cuando nos hemos visto en la disyuntiva de tener que votar proyectos importantes, los hemos votado todos y hoy día no ha sido la excepción", sostuvo.

Qué pasa ahora con el proyecto


El rechazo en general de un proyecto en su Cámara de origen implica, como regla general, que no puede renovarse sino después de un año. Sin embargo, al tratarse de una iniciativa de origen presidencial, existe un mecanismo de insistencia: El Presidente puede solicitar que el proyecto pase al Senado y, si esa Cámara lo aprueba en general por los dos tercios de sus miembros presentes, la iniciativa retorna a la Cámara de origen.

En ese escenario, la Cámara solo puede desecharlo definitivamente si también lo rechaza con dos tercios de sus miembros presentes. No obstante, el Ejecutivo actualmente no cuenta con los dos tercios requeridos en el Senado para avanzar por esta vía.

Hasta el cierre de esta nota, el Gobierno no había confirmado si recurrirá a este mecanismo para intentar reactivar la iniciativa.