A través de una declaración conjunta, los partidos oficialistas salieron este miércoles en defensa de la adhesión de Chile al Escudo de las Américas y descartaron que el acuerdo implique una "cesión de soberanía".
La declaración se da en medio de las críticas de la oposición y a pocos días de la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna, donde el tema será uno de los puntos centrales.
Ayer Chile adhirió al Escudo y la agrupación entregó hoy su primera declaración titulada "Defendiendo la soberanía hemisférica", para detallar su operación y anunciar acciones en contra de 24 bandas criminales calificadas como "narcoterroristas".
En una declaración pública, los partidos Republicano, UDI, RN y Evópoli señalaron que "rechazamos categóricamente el intento de la oposición por instalar que la adhesión de Chile al Escudo de las Américas supondría algún menoscabo a nuestra soberanía".
"El Gobierno ha establecido con absoluta claridad que toda cooperación se desarrollará con pleno respeto a la Constitución, a nuestras leyes y a los tratados internacionales suscritos por nuestro país, por lo que sostener lo contrario constituye una acusación vergonzosa y carente de fundamento que sólo busca generar un ambiente de confusión", apuntaron.
En ese sentido, calificaron como "contradictorio" que "quienes hoy dicen defender la soberanía sean los mismos que durante años relativizaron la inmigración irregular e, incluso, llamaron a enfrentar a la delincuencia con 'amor'. Una conducta que hoy persiste con los votos en contra del Frente Amplio y del Partido Comunista a iniciativas como la que ampliaba los plazos de detención para hacer efectivas las expulsiones administrativas", haciendo un guiño al proyecto clave en materia migratoria que fue rechazado ayer en la Cámara.
Las filas oficialistas defendieron el compromiso del administración de Kast para combatir el crimen organizado y la inmigración irregular, "utilizando todas las herramientas que entrega nuestro ordenamiento jurídico e impulsando un conjunto de iniciativas legales. Precisamente por ello, si hablamos de soberanía, la izquierda debería preocuparse por aquella que el Estado ha ido perdiendo en nuestros propios barrios (...) Recuperar aquello, controlar nuestras fronteras e impedir que el crimen organizado dispute espacios al Estado también significa defender nuestra soberanía".
En un tono más duro, los partidos apuntaron que "quienes hoy pretenden erigirse como defensores deberían explicar qué hicieron mientras el narcotráfico avanzaba sin contemplación. Chile no cederá soberanía por cooperar internacionalmente en la lucha contra el narcotráfico, sino que estará protegiendo su territorio, haciendo respetar sus leyes y garantizando que todas las decisiones que nos afectan se adopten conforme a nuestra institucionalidad".
También, las colectividades de gobierno enfatizaron que "el compromiso con Chile también se demuestra ejerciendo responsablemente las facultades fiscalizadoras del Congreso".
"Por más legítimo que sea el rol de la oposición, nada puede justificar irresponsabilidades como impulsar una interpelación a un ministro de Relaciones Exteriores, donde –inevitablemente– se terminarán exponiendo materias sensibles para los intereses y la seguridad nacional. La defensa de nuestra soberanía también exige comprender que existen asuntos reservados que siempre deben estar por sobre cualquier consideración partidista", cerraron.
"Será uno de los temas de la interpelación"
Por su parte, el impulsor de la interpelación contra el canciller, el integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, diputado Nelson Venegas (PS), afirmó que la adhesión al Escudo de las Américas será parte de la instancia que se realizará el próximo lunes 28.
"La ciudadanía tiene derecho a conocer, en castellano, lo que el día de ayer suscribieron todos los países miembros del Escudo de las Américas, incluyendo Chile. Por supuesto este será uno de los temas que trataremos en la interpelación del día lunes", escribió el parlamentario socialista en su cuenta de X.
Cabe recordar que Venegas será el encargado de interpelar al titular de Relaciones Exteriores, hecho inédito para un canciller en el ejercicio del cargo.