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Fortalecer la atención primaria y renovar infraestructura: Colmed Santiago plantea prioridades para el Presupuesto en la RM

Desde el organismo advierten que "un presupuesto deficitario genera más ineficiencia".

25 de Septiembre de 2026 | 17:10 | Redactado por María Cristina Romero, Emol
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Imagen referencial.

El Mercurio/ Archivo.
De cara la próxima semana a la presentación de la Ley de Presupuesto 2027, el Colegio Médico de Santiago, planteó las prioridades a las cuales deberían abocarse los recursos en la Región Metropolitana, con énfasis en fortalecer la red pública.

Al respecto, la presidenta del Colmed Santiago, Dra. Francisca Crispi, indicó que esta discusión tiene especial relevancia en la Región Metropolitana, donde se concentra cerca del 40% de los beneficiarios de Fonasa y donde los grandes hospitales reciben una demanda creciente y de alta complejidad.

"Cuando hablamos de presupuesto en salud estamos hablando de cuánto espera una persona por una consulta, de si encuentra una cama cuando necesita hospitalizarse, de si el hospital cuenta con el equipamiento necesario para hacer un examen o de cuánto tiempo debe esperar para iniciar un tratamiento", explicó.

Durante 2026, el debate estuvo marcado por los ajustes presupuestarios aplicados al sector. Por ello, desde Colmed Santiago, señalan que la búsqueda de eficiencia no se puede traducir en restricción presupuestaria a establecimientos que ya funcionan con una alta presión asistencial y financiera.

En este sentido, la Dra. Crispi señaló que es necesario "mejorar la gestión y utilizar de mejor manera los recursos públicos. Pero hay un punto en el cual un presupuesto deficitario genera más ineficiencia: los hospitales se endeudan más y con los proveedores más caros, se arriendan equipos que deberíamos comprar y se compran servicios que deberíamos financiar en la propia red".

Esa mirada, dice, obliga a considerar la red como un continuo. Según explica la dirigente gremial, fortalecer la Atención Primaria, por ejemplo, no es un asunto separado de lo que ocurre en los hospitales.

"Una APS con un mejor per cápita y la dotación necesaria, permite aumentar la cartera de prestaciones y controlar mejor a pacientes con enfermedades crónicas, prevenir descompensaciones y evitar que problemas que podrían abordarse precozmente terminen llegando a los servicios de urgencia o requiriendo hospitalización", señaló.

Además, creen que esto también se hace evidente en salud mental y la alta demanda que hoy enfrenta el país, donde la falta de acceso oportuno a consultas y tratamientos aumenta la presión sobre los servicios de urgencia y hospitalización psiquiátrica.

Hospitalizión domiciliaria


De la misma manera, para el gremio metropolitano, programas como la hospitalización domiciliaria permiten liberar camas sin disminuir el estándar de atención y constituyen una alternativa especialmente relevante en un país con 1,9 camas hospitalarias por mil habitantes, lejos del promedio de 4,2 que define la OCDE.

Situación que se agrava en la zona norte de Santiago, donde -señala- existen 0,6 camas por cada mil habitantes.

Por eso, desde el Colmed Santiago consideran que una eventual reducción de recursos para hospitalización domiciliaria, como se ha planteado desde Hacienda, sería difícil de comprender desde el punto de vista de la eficiencia.

"Esta modalidad aporta actualmente una capacidad equivalente a cerca de 18 hospitales y permite que pacientes que cumplen las condiciones clínicas continúen su tratamiento en sus casas, liberando camas para quienes efectivamente requieren atención intrahospitalaria", apuntó Crispi.

Ampliar infraestructura


Pero esas estrategias no reemplazan la necesidad de ampliar la infraestructura. Después de años de espera, se definió el terreno en Lampa para el futuro Hospital de la Zona Norte, un establecimiento de alta complejidad proyectado con 368 camas y 14 pabellones, que beneficiaría a más de un millón de habitantes.

Actualmente, la atención de alta complejidad de esa zona descansa principalmente en el Hospital San José, por lo que avanzar durante 2027 en las siguientes etapas del proyecto resulta relevante para aumentar estructuralmente la capacidad de esa red.

"Hay territorios que han crecido enormemente y cuya infraestructura sanitaria no ha crecido al mismo ritmo. No basta con administrar mejor una escasez, que es estructural, debemos aumentar capacidad donde efectivamente falta, y la zona norte de Santiago representa uno de los nudos más críticos, por lo que esperamos que no se produzcan nuevos retrasos. Lo mismo ocurre con el Hospital San Borja, que tras el incendio de 2021 sigue esperando avances para iniciar el proyecto de nuevo hospital", sostiene Crispi.

Financiamiento en inversión y equipamiento


Otro de los focos que apuntan desde Colmed Santiago como necesidad presupuestaria es el aseguramiento de recursos para equipos y su mantención.

Cuando no existen recursos permanentes para reposición -señalan desde el gremio- los establecimientos terminan postergando prestaciones, trasladando pacientes o recurriendo a mecanismos de arriendo que pueden resultar más costosos en el tiempo. Asimismo, ponen el acento en inversión en la tecnología que requiere la Red.

Por otra parte, a raíz de la alerta oncológica, creen que el desafío es que las medidas implementadas no desaparezcan con una estrategia extraordinaria de algunos meses, sino que se aborden las falencias estructurales de la red.

Para Crispi, esa debiera ser precisamente la lógica que atraviese la discusión presupuestaria en salud: "Tenemos que preguntarnos qué inversiones permiten que el sistema funcione mejor y qué decisiones evitan costos mayores después. Fortalecer la atención primaria, mantener la hospitalización domiciliaria, renovar un equipo a tiempo, avanzar en un hospital que una zona necesita hace años o evitar que un paciente repita un examen son decisiones que apuntan a utilizar mejor los recursos para entregar una atención más oportuna y de mayor calidad".