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Escudo de las Américas: El "gesto inédito" de la dupla Bachelet-Boric que "rompe" una tradición de la política exterior

Ambos intervinieron ayer en un tema de política exterior, algo poco común para los exPresidentes.

25 de Septiembre de 2026 | 21:20 | Por María Cristina Romero, Emol
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Los exPresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric.

La Segunda/ Archivo.
Una inédita declaración pública, rechazando la adhesión de Chile al Escudo de las Américas y pidiendo al Presidente José Antonio Kast, reconsiderar la medida, realizaron ayer en conjunto los exmandatarios Michelle Bachelet y Gabriel Boric.

Allí, ambos aseguraron que la cooperación internacional, "debe realizarse siempre resguardando plenamente la autonomía de las decisiones de Chile y sin subordinar nuestra política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera".

En el oficialismo, les tomó por sorpresa la intervención y cuestionaron la ofensiva, atribuyéndola de paso a una "revancha política", a raíz de la falta de apoyo de Kast, a la fallida candidata de Bachelet a la ONU, promovida por el propio Boric. De hecho, fue la primera intervención de Bachelet en política, luego de bajar el fin de semana su postulación.

La timonel de RN, Andrea Balladares, dijo en EmolTV que la declaración de los exmandatarios, "no corresponde" y que "aquí no es ni pro uno ni pro otro, esto es pro Chile".

La subjefa de la bancada del PNL, Paulina Muñoz, reclamó que "cinco minutos se demoró Michelle Bachelet en dejar de ser candidata de la ONU y transformarse nuevamente en una activista política de oposición de izquierda. Y dos minutos se demoró Gabriel Boric, que él ha sido uno de los principales que se ha encargado con ganas de destruir las relaciones internacionales de nuestro país".

En cambio, la acción fue valorada en la oposición, quienes la tildaron como "un llamado de alerta" al Gobierno. Al respecto, la exministra Carolina Tohá, dijo que probablemente a ellos "les hubiera gustado no tener que llegar a esta instancia", pero "si han sacado la voz de esta manera es porque realmente hay una gran preocupación".

Desde el Gobierno, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, dijo que "respeto su opinión. Pero lo primero es la cautela, la calma, lo hemos dicho muchas veces". Más duro fue el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien dijo que "a nosotros nos parece que hay una intención de hacer una confrontación política respecto de la línea del Gobierno en materia de política exterior que nos parece que no corresponde ni la forma ni el fondo de cómo se hizo esta declaración por parte de los expresidentes".

"Yo creo que hay que ser cuidadosos respecto a emitir juicios políticos de gobiernos de turno", apuntó en EmolTV el senador Miguel Ángel Calisto (IND), llamando a "cuidar el tono" y recordando de paso que "Chile ha mantenido una tradición que ha sido positiva en el tiempo y eso nos ha abierto puertas con distintos países del mundo".

La señal detrás


Como sea, lo claro es que la declaración conjunta removió la política nacional y sin duda marca un precedente a nivel de política exterior que en Chile siempre ha sido tratada como un tema de Estado.

En ese escenario, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, se trata de "un gesto inédito desde el retorno a la democracia. Desde 1990, esta es la primera vez que dos exPresidentes suscriben una declaración conjunta para cuestionar una decisión de política exterior adoptada por el gobierno en ejercicio. En los grandes temas, como los juicios en La Haya, los exmandatarios actuaron como parte de un consenso de Estado".

Según Morales, "ese fair play, en todo caso, ya venía deteriorándose. Para la oposición, el primer quiebre se produjo cuando el Gobierno retiró su apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU. Para el Gobierno, en tanto, el quiebre se manifiesta ahora en la declaración de los exPresidentes. La política exterior, que históricamente estuvo al margen de la disputa doméstica, comienza a reproducir sus divisiones y su polarización".

El profesor en Ciencia Política de la Universidad del Desarrollo (UDD), Gonzalo Müller, opinó que es "una grave falta de prudencia, de ambos exPresidentes, emitir una opinión de la manera en que lo hacen, en dos sentidos. Primero, porque vienen a menos de una semana de un fracaso internacional, como fue la candidatura de la propia exPresidenta Michel Bachelet, como la propia izquierda chilena lo ha revelado, ellos culpan en parte al Presidente José Antonio Kast y al Presidente Donald Trump, dos protagonistas del Escudo de las Américas".

Un segundo aspecto, cree Müller es que "hablan de riesgo respecto a la soberanía y al no ser un tratado, sino de ser un acuerdo político, si hay algo que no puede ocurrir es eso, que haya riesgo sobre la soberanía. Así lo ha aclarado el Presidente José Antonio Kast, el canciller y todos aquellos que han participado de este proyecto. Así que falta de prudencia grave de los expresidentes, al entrar directamente en confrontación en un tema que hasta ahora había sido política de Estado".

Por su parte, Rodrigo Meléndez, subdirector Ejecutivo del Instituto Res Publica, consideró que la declaración conjunta, es "el corolario de una progresiva degradación de la política exterior como una política de Estado. Quien comenzó con ello fue la propia Bachelet al ingresar a Chile en la Unasur, entidad que surgió como alianza regional liderada por presidentes de izquierda, como lo eran la Argentina de Kirchner, la Venezuela de Chávez o la Bolivia de Morales".

Y agregó que "luego fue el exPresidente Boric con sus enfrentamientos con socios estratégicos en materia de defensa y de estrategia internacional, como lo son Israel y los Estados Unidos, y la promoción de la candidatura de Michelle Bachelet, sin consultar al resto del mundo político nacional, quien reafirmó este deterioro".

Al contrario de Unsaur, Meléndez dijo que el Escudo de las Américas apunta a materias de seguridad, por lo que la declaración conjunta de los exmandatarios en contra de ésta, "confirma la convicción de la izquierda de que las relaciones internacionales del país son una materia que se decide en las elecciones y no según los intereses estratégicos del país".

En cambio, Eric Latorre, analista político de la Universidad Autónoma, manifestó que "no diría que se acabó el fair play por un hecho puntual, pero sí hay que marcar el punto; la forma, el tono y el contenido planteados por los expresidentes marcan una confrontación directa con el actual Gobierno en una materia donde, en general, se han seguido políticas de Estado y los debates de política exterior no se dan en un tono tan duro".

"Esto conlleva el riesgo importante de que la política exterior termine convertida en un ámbito de disputa interna, donde los gobiernos sucesivos revisen, cuestionen y cambien el eje según la coyuntura", recalcó Latorre.

¿Rol en la oposición?


Otro aspecto que se deriva de la carta de Bachelet y Boric, tiene relación con el futuro político de ambos al interior de la oposición, sector al que le luego de la derrota en las últimas presidenciales le ha costado rearmarse y tener un liderazgo a la cabeza.

Sobre el punto, Morales manifestó que "tanto Bachelet como Boric saben que la oposición está desorganizada y carece de liderazgos capaces de conducirla. Eso les abre un espacio para asumir un papel mucho más activo, además de contar con la ventaja de que ambos alcanzan públicos distintos (...) Esta coyuntura vinculada a la política exterior puede funcionar como un pegamento para la oposición, porque ofrece una causa común desde la cual marcar diferencias con el gobierno".

"La fórmula Bachelet-Boric, desde trayectorias, estilos y electorados distintos, puede comenzar a llenar el vacío de conducción que ha mostrado la oposición durante estos meses. Y, al mismo tiempo, darle una articulación política más clara frente al gobierno de Kast", recalcó.

En tanto, Müller expresó que ya "veremos cómo evoluciona la dupla Bachelet-Boric si buscan ser un contrapeso político, liderar la oposición respecto del Presidente José Antonio Kast y y las medidas de programa, si entran al terreno del combate directo. O si mantienen una distancia, como ha sido tradicional y propio de los expresidentes de la República".

Al contrario, Meléndez diferenció que en el caso de Bachelet, probable que esto se una "reacción puntual" por su fallida candidatura a la ONU. Mientras que recordó que Boric, "ha protagonizado reiterados y permanentes episodios de opinión sobre materias contingentes, a diferencia de los exmandatarios Aylwin, Frei o Lagos que mantuvieron un carácter de Estado posterior a sus mandatos. Sus intervenciones deben ser leídas como un intento de retomar el liderazgo hoy perdido en la izquierda, probablemente pensando en las próximas elecciones".

Latorre coincidió en que esto "hay que mirarlo en perspectiva respecto al rol que pueda asumir el exPresidente Boric, pero no veo a ambos en una postura activa como cabezas de la oposición, ya que son dos figuras totalmente distintas. Bachelet sin duda quedó muy dañada tras su derrota en la candidatura a las Naciones Unidas y ya no es la actriz política capaz de generar grandes cambios o de unificar a la oposición. Sin embargo, quien sí busca ese posicionamiento es Boric, quien sin duda tiene como objetivo volver a ser candidato".

"Esto puede interpretarse como una señal de que el exPresidente Boric empezará a asumir un rol más protagónico, teniendo a Bachelet como una especie de referente ético y de apoyo. La clave estará en seguir el derrotero político de Boric y ver cómo actúa en la política interna, en un momento donde la oposición debe tomar decisiones, buscar liderazgos y diferenciarse", remató Latorre.