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Segpres bajo fuego cruzado en el oficialismo: Cómo opera y quienes integran el equipo de García Ruminot

El ministerio acumuló dos complejos traspiés legislativos esta semana.

26 de Septiembre de 2026 | 09:33 | Por Gabriela Valdés, Emol
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Emol / Segpres
"Siempre estamos revisando nuestro trabajo y siempre estamos viendo cómo lo podemos mejorar", fue lo que señaló el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot tras el rechazo de la reforma constitucional que buscaba ampliar el plazo de detención para hacer efectiva la expulsión administrativa de extranjeros en la Cámara Baja.

La frase resume parte del escenario que enfrenta actualmente la Segpres: una cartera cuyo principal objetivo es articular la agenda legislativa del Ejecutivo y construir acuerdos en un Congreso donde el Gobierno no cuenta con mayorías propias, pero que durante las últimas semanas ha quedado bajo la lupa luego de una seguidilla de dificultades para sacar adelante algunas de sus iniciativas.

El episodio migratorio fue el más reciente. El proyecto obtuvo 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, quedando a solo un respaldo de los 89 necesarios para alcanzar el quórum de cuatro séptimos. El resultado estuvo marcado por parlamentarios que habían manifestado su disposición a respaldar la iniciativa y que finalmente no votaron o se abstuvieron, además de diputados oficialistas que se encontraban fuera del país y cuyos permisos no alcanzaron a producir una rebaja del quórum.

Pero el traspié no se explica únicamente por la votación migratoria. En las últimas semanas, la capacidad de la Segpres para anticipar escenarios, ordenar los respaldos y coordinar a las bancadas oficialistas ha sido cuestionada desde distintos sectores, incluyendo al propio oficialismo. Y a ello se suma ahora la aprobación en la Cámara de una indicación a la Ley Antibarricadas 2.0 que modificó uno de los puntos centrales de la propuesta del Ejecutivo.

Una cartera clave para La Moneda


La Segpres tiene entre sus principales funciones coordinar el cumplimiento de la agenda legislativa del Gobierno, participar en la elaboración de proyectos de ley y sus urgencias, y articular la relación del Ejecutivo con el Congreso, los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil. También tiene responsabilidades en materias de probidad, transparencia, auditoría interna y control de gestión.

En términos legislativos, su trabajo supone una tarea que ocurre buena parte de las veces antes de que los proyectos lleguen a la Sala: conocer los escenarios, conversar con las distintas bancadas, detectar posibles dificultades, buscar acuerdos y verificar que los respaldos comprometidos efectivamente estén disponibles al momento de la votación.

Es precisamente ese trabajo prelegislativo el que ha quedado en discusión durante los últimos episodios. Tras el fracaso de la reforma migratoria, el diputado Cristián Araya (Republicanos) cuestionó la coordinación y planteó la necesidad de revisar los procedimientos utilizados para la votación, particularmente respecto de la rebaja del quórum. Además, afirmó que esperaba "un trabajo mucho más activo, mucho más involucrado" de la Segpres.

Migración: un voto que abrió el flanco


La reforma que buscaba ampliar el plazo de detención para ejecutar expulsiones administrativas requería 89 votos. El Ejecutivo llegó a la Sala con respaldos que consideraba comprometidos, sin embargo, finalmente eso no se concretó.

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Desde la oposición, Ilabaca apuntó directamente contra la gestión del Ejecutivo y la Segpres, afirmando que el Gobierno debía "asumir su amateurismo, debe asumir su poca eficiencia y el Ministerio de Secretaría General de la Presidencia".

La propia Segpres, en cambio, ha planteado que se trató de una combinación de factores. García Ruminot sostuvo que el trabajo para conseguir los votos "se hace rigurosamente, minuciosamente, pero cuando llega el momento de votar, hay personas que o no están en la Sala o simplemente cambian su voto".


Sala Cuna y otros episodios


La reforma migratoria no fue el primer problema que enfrentó la cartera. Semanas antes, Sala Cuna Universal fue despachada desde el Senado a la Cámara sin el artículo que establecía la fórmula de financiamiento propuesta por el Ejecutivo, que contemplaba cargos graduales a los empleadores mediante descuentos a los aportes al seguro de cesantía.

La norma requería 26 votos y obtuvo 25. La ausencia del senador Sebastián Keitel (Evópoli), quien contaba con permiso constitucional, incidió en el resultado. El proyecto continuó su tramitación en la Cámara, pero el episodio generó críticas hacia la coordinación de la Segpres.

Uno de los cuestionamientos más directos provino del senador Manuel José Ossandón (RN), quien llamó a García Ruminot a tener un rol "más activo" en la coordinación con los jefes de comité y sostuvo que algunos proyectos se habían caído por "falta de pega de coordinación".

A ello se suma un episodio ocurrido durante la tramitación del proyecto de Reconstrucción Nacional.

En julio, el Senado suspendió la votación del informe de la comisión mixta que contenía la propuesta del Ejecutivo para resolver el único artículo pendiente de la iniciativa con respecto a la compensación de los municipios. La sesión fue suspendida y posteriormente reprogramada, en un escenario marcado por la ausencia de algunos senadores oficialistas y las dudas de otros parlamentarios que habían comprometido previamente su respaldo.

El nuevo capítulo de la Ley Antibarricadas


Este miércoles, en tanto, la Segpres volvió a quedar bajo observación durante la tramitación de la Ley Antibarricadas 2.0. La Cámara aprobó en general el proyecto por 89 votos a favor, 41 en contra y tres abstenciones, pero el Gobierno perdió una votación relevante sobre una indicación presentada por el diputado Raúl Leiva (PS).

La propuesta, aprobada por 72 votos a favor, 61 en contra y una abstención, estableció que la nueva sanción no será aplicable cuando una persona esté ejerciendo legítimamente su derecho a reunión, huelga o manifestación pacífica.

El episodio ocurrió apenas un día después del rechazo de la reforma migratoria y volvió a instalar preguntas sobre la coordinación legislativa del Ejecutivo. Desde RN, sin embargo, la presidenta del partido, Andrea Balladares, salió en defensa de García Ruminot y afirmó que existe "una mala intención en las críticas al ministro". La senadora sostuvo que el titular de la Segpres "ha hecho un gran trabajo" y destacó su experiencia parlamentaria y su conocimiento del funcionamiento de la cartera.

La timonel de RN, de todos modos, reconoció que existen dificultades que exceden a una sola autoridad. "Sí creo que hemos tenido durante estos meses de Gobierno problemas políticos, descoordinaciones políticas, que han afectado efectivamente algunos proyectos", afirmó.

Y agregó que existen equipos que deben ser reforzados y que el trabajo legislativo de los ministerios "se debe coordinar muchísimo mejor".

No todo han sido tropiezos


La trayectoria de la Segpres durante estos primeros meses también registra episodios en los que la cartera consiguió destrabar iniciativas mediante negociaciones con distintas bancadas.

Uno de los ejemplos fue la tramitación de la Reconstrucción Nacional durante abril, cuando García Ruminot desplegó conversaciones con el PPD, el PS y sectores del Frente Amplio, mientras el diálogo con el PDG terminó siendo determinante para conseguir respaldo a la idea de legislar.

En esa oportunidad, el acuerdo incorporó el denominado "Plan alivio clase media", con propuestas impulsadas por el PDG. La diputada Pamela Jiles (PDG) entonces destacó el rol del ministro y sostuvo que había sido insistente durante las conversaciones para mantener las negociaciones abiertas.

La presidenta de RN, Andrea Balladares, también había valorado entonces que García Ruminot estuviera poniendo su experiencia al servicio del Gobierno y del país, destacando que una de sus tareas centrales era construir mayorías en un Congreso con distintas fuerzas políticas.

Ese trabajo también se había observado durante la discusión del proyecto para mitigar el alza de los combustibles. En ese caso, la Segpres participó en las gestiones para ordenar al oficialismo y abrir conversaciones con sectores de oposición, particularmente DC y PPD. Tras introducir modificaciones al proyecto, el Ejecutivo consiguió reunir los respaldos necesarios en la Cámara y despacharlo al Senado.

El equipo que sostiene la coordinación legislativa


Actualmente, la Segpres está encabezada por el ministro José García Ruminot y la subsecretaria Constanza Castillo, ambos RN. La estructura del ministerio contempla tres divisiones principales: la División Jurídico-Legislativa, la División de Relaciones Políticas e Institucionales (Direpol) y la División de Administración General. A ellas se suman la Comisión Asesora Presidencial para la Integridad Pública y Transparencia, el Consejo de Auditoría Interna General de Gobierno y la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos.

La División Jurídico-Legislativa está encabezada por Carolina Helfmann Martini. Entre sus funciones se encuentran la asesoría jurídica al Presidente, la participación en la elaboración de la agenda legislativa, la revisión de anteproyectos y el seguimiento de los proyectos de ley que se encuentran en tramitación parlamentaria.

La Direpol, encabezada por Emiliano García Bobadilla, tiene un papel particularmente vinculado al Congreso: asesora al Presidente en las relaciones entre el Ejecutivo y el Parlamento, busca establecer relaciones de cooperación para ejecutar la agenda legislativa y tiene entre sus tareas anticipar y manejar conflictos político-legislativos.

La División de Administración General, liderada por Texia Gutiérrez Inostroza, se ocupa del funcionamiento interno de la cartera, incluyendo los recursos humanos, financieros y materiales, además de la preparación del presupuesto y la ejecución presupuestaria.


Refuerzo del equipo tras los últimos traspiés


En medio de los cuestionamientos por la coordinación legislativa del Ejecutivo, la Segpres comenzó a reforzar su equipo político. Según consignó La Tercera, el cientista político Sebastián Sotelo se incorporó al equipo de asesores de la cartera, tras ser contactado directamente por el ministro José García Ruminot y la subsecretaria Constanza Castillo. Su llegada se produjo luego de los tropiezos registrados en el Congreso, particularmente tras el episodio de Sala Cuna Universal.

Sotelo asumió funciones vinculadas a la coordinación legislativa y trabajará directamente con García Ruminot y Castillo, con el objetivo de fortalecer la interlocución con el Congreso y anticipar eventuales dificultades en la tramitación de los proyectos del Ejecutivo. Su rol contempla una suerte de jefatura legislativa, dividiendo funciones con la División Jurídico-Legislativa, encabezada por Carolina Helfmann.

El movimiento se da mientras dentro del oficialismo se ha instalado la discusión sobre el funcionamiento de los equipos políticos de la Segpres. El foco se ha puesto particularmente en la División de Relaciones Políticas e Institucionales (Direpol), liderada por el republicano Emiliano García, cuya labor incluye la interlocución con el Congreso y la anticipación de eventuales conflictos o dificultades que puedan afectar la agenda legislativa.

En RN, de hecho, el debate ha ido acompañado de una defensa del ministro García Ruminot, pero también de llamados a revisar y reforzar los equipos de la cartera. La diputada Ximena Ossandón, sostuvo que lo ocurrido en la Cámara es responsabilidad de todos y planteó que corresponde revisar las distintas unidades de la Segpres.

"La Cámara es muy distinta al Senado, hay que estar mucho más encima, chequear tres o cuatro veces quienes van a estar, cuántos votos se tienen, quienes tienen dudas y quizás ha faltado ese trabajo", afirmó.

En la misma línea, el senador Andrés Longton planteó que "acá hay equipos detrás y yo creo que en esos equipos hay que hacer una reformulación". La senadora Camila Flores también se mostró partidaria de reforzar los equipos asesores y sostuvo que "reforzar el equipo de la Segpres probablemente sea una necesidad", aunque enfatizó que la decisión corresponde al ministro.