Angie, Rocío, Javier y Tomás, junto a otros amigos, excompañeros de colegio y familiares, trabajaron durante la década pasada y comienzos de esta a cambio de propinas, embolsando las compras de los clientes de la cadena de supermercados Jumbo. Ellos se autodefinen como "empaques" y, en un turno diario de tres horas, podían ganar $20 mil, $40 mil o más. Bajo una modalidad part time informal, colaboraban algunos días de la semana o solo sábado y domingo, mientras estudiaban alguna carrera. Ello, hasta que la ley que prohibió las bolsas plásticas como la pandemia hicieron desaparecer este servicio. El exalcalde de Colina y diputado UDI, Mario Olavarría, impulsa su retorno, como una de las medidas para enfrentar el alto desempleo que registra el país y que en el caso de los segmentos jóvenes es mayor todavía. Plantea que esta vez se busca una versión 2.0 de los empaquetadores.