Casi 28 mil funcionarios de Carabineros han solicitado más de 95 mil licencias médicas al año, en promedio, entre 2018 y 2024.
Ese fue un de los datos que reveló un estudio elaborado por el Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana (Cesc) de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile para el Ministerio de Seguridad Pública, que encargó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual hizo un diagnóstico al ausentismo laboral en Carabineros de Chile.
Entre las causas reveladas está el uso de licencias para "uso estratégico"-se dan previo o post festivos con gran demanda-. Por ejemplo, se revela que hubo 1.070 casos de uniformados que estando con ella salieron del país.
En dicho marco, los carabineros consultados en el estudio consideran que las nuevas generaciones son "menos resistentes" y, por otro lado, que entre personas de hasta 30 años significaría que su adaptación pudiera ser más difícil, además de identificarse "menos compromiso institucional".
El citado informe, al que tuvo acceso El Mercurio, revela que "algunos entrevistados señalan que la ampliación de los criterios de ingreso a la institución —particularmente la posibilidad de incorporar personas de hasta 30 años— podría constituir un factor adicional a considerar. Esto se debe a que postulantes de mayor edad tendrían mayor probabilidad de ingresar con responsabilidades familiares ya constituidas, lo que podría dificultar su adaptación a las exigencias de disponibilidad, movilidad territorial y carga horaria".
En contraparte, "se observa una marcada distancia generacional entre funcionarios. Por una parte, los funcionarios de mayor antigüedad y algunas jefaturas tienden a aproximarse más a prácticas de 'presentismo', las cuales se explican por una formación institucional más estricta y por la internalización de valores asociados a la disciplina y el compromiso con la institución".
Además, se establece que los trastornos mentales encabezan el listado de licencias médicas respecto de diversos tipos de patologías. En concreto, "concentran más del 37% de las licencias por enfermedad común en los años recientes, mientras que las patologías osteomusculares representan un 21,7%". Además, los permisos de reposo por salud asociados a salud mental son más prolongadas que el resto, "con tasas de gravedad que se sitúan entre 17 y 18 días en los años recientes".