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Escudo de las Américas: Las frases y posturas que generó la adhesión de Chile

El anuncio se hizo el martes, y hoy sábado siguen surgiendo esquirlas en la discusión.

26 de Septiembre de 2026 | 21:32 | Por Nicolás Stevenson, Emol
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La adhesión de Chile al Escudo de las Américas suscitó de todo esta semana. Desde apoyos del oficialismo hasta el inédito gesto de los exPresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric, quienes rechazaron la medida y pidieron al Presidente José Antonio Kast reconsiderarla. La decisión del Gobierno removió la política nacional.

El ingreso del país a la iniciativa que lidera Estados Unidos para combatir el crimen organizado de manera coordinada con más de una decena de países de América Latina, de todas formas, se veía venir. Un día antes del anuncio, el Mandatario chileno ya había afirmado que iba en línea con los intereses del Gobierno y que no intervenía la soberanía.

Así las cosas, la tarde del martes un comunicado de Cancillería confirmó la adhesión, defendiendo que se trata de una medida que complementa el trabajo del Compromiso de Santiago -otra alianza latinoamericana para erradicar el crimen organizado-, consignaron desde el Ejecutivo.

Rápidamente tras el anuncio, el Presidente fue consultado por el detalle. "Lo que hemos señalado es que adherimos a una coordinación conjunta de 15 países. Ustedes saben que yo participé como observador en el primer encuentro, pero aquí no hay un tratado. Para que nadie crea que aquí estamos pasando a llevar la soberanía de Chile y la institucionalidad nacional", aclaró.

Además, explicó que "aquí hay una coordinación, una adhesión a ciertas líneas de acción en contra del crimen organizado, que reúne a dos países más de los que estuvieron en la ocasión anterior, como es Colombia y como es Perú, y que en este sentido, buscamos la coordinación, y eso es, la coordinación entre nosotros".

Por otra parte, la adhesión fue recibida con reacciones contrapuestas entre parlamentarios. Mientras desde el oficialismo destacaron que se trata de una instancia de cooperación entre países para enfrentar al narcotráfico y otros delitos transnacionales, desde la oposición surgieron reparos por el alcance de la iniciativa y sus eventuales implicancias para la soberanía y la política exterior chilena.

El inédito gesto Boric-Bachelet


Sin duda la reacción que causó más revuelo fue la que el jueves hicieron en conjunto los exPresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric.

En un inédito gesto los exMandatarios rechazaron la adhesión de Chile al Escudo de las Américas y pidieron al Presidente José Antonio Kast reconsiderar la decisión, en la medida que la cooperación internacional "debe realizarse siempre resguardando plenamente la autonomía de las decisiones de Chile y sin subordinar nuestra política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera", argumentaron.

En el escrito hicieron un llamado al Gobierno "a reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia" y expresaron una "plena disposición a colaborar en la construcción de estrategias de Estado para enfrentar el crimen organizado transnacional, resguardando al mismo tiempo los principios, la soberanía y la autonomía que han caracterizado la política exterior chilena desde la recuperación de la democracia".

En el oficialismo la declaración llegó de sorpresa, sector que no dejó de cuestionar la ofensiva atribuyéndola a una "revancha política", a raíz de la falta de apoyo de Kast en la fallida candidatura de Bachelet a la ONU, promovida por el propio Boric.

De hecho, otro inédito factor es que se trata de la primera intervención de Bachelet en política luego de bajar el fin de semana su postulación.

La respuesta del Gobierno


Fue el ministro de Seguridad, Marín Arrau, quien al referirse a la declaración de los exJefes de Estado llamó a la "cautela".

"Lo primero es la cautela, la calma, lo hemos dicho muchas veces. El crimen organizado es una realidad presente en Chile. Es un crimen que no respeta fronteras (...) Hoy día tenemos que hacernos cargo y la manera correcta de hacerlo es organizándonos, sobre todo entre países que a veces conversaban poco", mantuvo.

Consultado sobre si los exMandatarios no fueron cautos al hacer su declaración, Arrau mencionó que "hay que leer los antecedentes que todos nosotros conocemos. Y hay que esperar, por supuesto, que vayamos avanzando en su desarrollo" y subrayó que "lo que ha escrito el Presidente es una declaración de intención para avanzar en este Escudo de las Américas que va a ser un reforzamiento del combate al crimen organizado en materias económicas, policiales y de soberanía".

Por su parte, el subsecretario del interior, Máximo Pavez, fue más directo y centró sus cuestionamientos en la forma en que los exmandatarios abordaron la actual política exterior del Gobierno.

"A nosotros nos parece que hay una intención de hacer una confrontación política respecto de la línea del Gobierno en materia de política exterior que nos parece que no corresponde ni la forma ni el fondo de cómo se hizo esta declaración por parte de los expresidentes", señaló.

En esa línea, si bien manifestó respeto por Bachelet y Boric, hizo un llamado a mantener los canales institucionales para abordar diferencias entre quienes han ejercido la Presidencia. "También hacemos un llamado a que la relación entre los exPresidentes se haga como se hace tradicionalmente en nuestro país, porque las puertas del Palacio de La Moneda siempre están disponibles y los conductos regulares están", afirmó.

Por último, este sábado los presidentes de la UDI, RN, Evópoli y del Partido Republicano cuestionaron los exMandatarios a través de una declaración pública, señalando que "resulta especialmente grave que los exPresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric hayan suscrito una declaración cuestionando la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, sin siquiera haber conocido—de primera fuente—los alcances, condiciones y resguardos bajo los cuales el Gobierno adoptó dicha decisión".

"Más grave aún es poner en duda que el actual Mandatario está ejerciendo sus facultades para defender los intereses permanentes de Chile. Ningún Presidente de Chile, desde los albores de nuestra República, ha puesto en riesgo la soberanía nacional" añadieron, además de rechazar "categóricamente una declaración que, viniendo de dos ex Jefes de Estado, resulta especialmente desafortunada e insalvablemente mezquina".