Las diputadas Sara Concha (PSC) y Francesca Muñoz (PSC) presentaron un requerimiento ante la Comisión de Ética y Transparencia de la Cámara en contra de la diputada Irací Hassler (PC), a quien acusan de haber incurrido en una conducta de "persecución y hostigamiento" hacia la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín.
La acción se origina en un episodio ocurrido al término de la sesión del 23 de septiembre de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género, a la que había concurrido la secretaria de Estado. Según consta en el requerimiento, la ministra debía responder consultas pendientes, pero el proyecto para el cual estaba citada finalmente "No se trató", por lo que no tuvo un tiempo efectivo para abordar dichas preguntas.
El documento agrega que, de acuerdo con lo informado por la propia ministra, de las 16 consultas formuladas por parlamentarias mediante oficio, 15 ya habían sido respondidas y solo una permanecía pendiente, todavía dentro del plazo correspondiente. Al finalizar la sesión, Hassler habría abordado a Marín mientras esta se retiraba junto a su equipo, elevando el tono de voz y cuestionándola por su gestión.
Según el requerimiento, en ese momento la diputada se habría situado frente a la ministra, dificultando durante algunos instantes su desplazamiento, mientras una persona que se encontraba junto a Hassler registraba la situación. Las parlamentarias sostienen que estos hechos podrían constituir una infracción a los deberes de conducta y respeto establecidos en el Reglamento de la Cámara y el Código de Conductas Parlamentarias.
"Los parlamentarios contamos con herramientas constitucionales y reglamentarias para llevar adelante una adecuada labor fiscalizadora. Tenemos instancias formales, como las comisiones, además de mecanismos que nos permiten solicitar información al Ejecutivo, a los distintos ministerios y fiscalizar el uso de los recursos del Estado y el funcionamiento de sus instituciones", sostuvo Concha.
La diputada agregó que "por eso nos parece impresentable que una parlamentaria, buscando generar contenido para sus redes sociales, termine teniendo una actitud que consideramos de persecución y hostigamiento hacia una ministra de Estado".
"Lo que ocurrió posteriormente terminó convirtiéndose prácticamente en una persecución por los pasillos para exigirle respuestas a la ministra. Creemos que las instancias formales existen y que nuestra labor fiscalizadora no nos da derecho a seguir a un ministro de Estado para generar contenido para nuestras redes sociales", cerró.
Por su parte, la diputada Hassler señaló que esto “es un volador de luces para desviar la atención de lo central: la ministra ha guardado silencio frente a las amenazas a los derechos de las mujeres y no ha respondido las preguntas de las diputadas. A las parlamentarias de su partido les digo: en vez de inventar una polémica, pídanle a la ministra que cumpla su deber de responder al Congreso con el respeto que corresponde".