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Alerta de la OCDE por docentes no calificados: Expertos apuntan a déficit de profesores y problemas para retenerlos

La cifra en Chile alcanza el 23,4%, muy por sobre el 9,1% del resto de los países del organismo.

29 de Septiembre de 2026 | 21:08 | Redactado por Sofía Campos, Emol.
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El Mercurio
El dato revelado este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) volvió a encender las alertas sobre la situación de los docentes en Chile: el 23,4% de quienes se desempeñan en establecimientos públicos no está plenamente calificado, una proporción que supera ampliamente el promedio de los países de la organización.

Chile obtuvo un 23,4% versus el 9,1% registrado en promedio por otros países del organismo, es decir, más del doble.

Según explicó la OCDE, la categoría considera distintas situaciones: docentes que cuentan con las cualificaciones académicas pero carecen de la certificación o formación pedagógica requerida; profesores que poseen formación docente, pero no las credenciales académicas exigidas; o profesionales que no cumplen ninguno de ambos requisitos.

Más allá de la cifra, especialistas consultados por Emol plantean que el resultado del informe Panorama de la Educación 2026 debe ser leído como parte de un problema más amplio que enfrenta el sistema educativo chileno, con especial énfasis en la dificultad para atraer, distribuir y retener profesores en determinadas asignaturas y establecimientos.

Raúl Bustos, director del Doctorado en Educación de la Universidad de Tarapacá, señaló que "lo más preocupante es la enorme cantidad de profesores en sistema público que no están calificados. ¿Esto qué quiere decir? Que no cuentan con los títulos formales para la enseñanza en la que están ejerciendo. Y eso, en el fondo, lo que quiere decir es que los sostenedores y los directores de los establecimientos han tenido que recurrir a profesores de otras especialidades o a profesionales que no son profesores para poder cubrir la carencia de de docentes".

Bustos aseguró que "hay falta de profesores probablemente en las asignaturas que todos sabemos que hacen falta, en ciencias, particularmente en matemática, física, química, probablemente filosofía, artes, música, y han tenido que suplir esa carencia con profesores de otra especialidad o con profesionales, que sin ser profesores tienen cierta expertise en el área y que han tenido que desempeñarse ejerciendo la docencia".

Profesores apuntan a "sobrecarga"


El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, abordó las cifras en conversación con EmolTV y planteó que "efectivamente hay un problema que nosotros hemos venido señalando ya hace tiempo, que tiene que ver con una enorme sobrecarga de trabajo administrativo y burocrático que tiene el profesorado, que no deja tiempo para actualizarse y perfeccionarse".

"No se otorgan horas, no se facilita que el docente pueda mantenerse actualizado, perfeccionarse, realizar cursos. Y en la misma carrera docente, una crítica que nosotros hemos hecho, que la carrera docente es la forma de progresar salarialmente que tenemos, no se valora nada, nada del perfeccionamiento y la actualización", sostuvo.

El líder gremial afirmó que "si un docente hace un magister, por ejemplo, eso no tiene ningún valor dentro de su carrera, no le significa un incremento salarial, no le significa un progreso en su carrera, entonces efectivamente yo creo que ahí hay un problema de diseño respecto a la concepción de lo que debe ser el desarrollo profesional de un docente".

"Si nosotros miramos cómo funciona el contexto del profesor, tenemos desde siempre la discusión respecto a las horas no lectivas porque una cosa es la clase misma y otra es la planificación de la clase, armar los contenidos, hacer pruebas, revisarlas, todo eso ha sido siempre un tema que ha ido avanzando, porque antes no estaba considerado muchas de esas horas la tenía que usar el profesor de su propio tiempo. Se ha ido avanzando pero todavía no alcanza", subrayó Aguilar.

El presidente del gremio afirmó que la misma OCDE recomienda que "el 50% es para hacer clases y el otro 50% es para todo lo que va anexo a la realización de la clase, planificar, estudiar, preparar material, preparar pruebas, corregir pruebas, atender apoderados, reunirse con sus colegas, realizar informes, entregar planificaciones generales junto con nuestros colegas, reuniones de departamento, etcétera".

"En Chile el 65% se hace frente a alumnos en clases y solo un 35% que es absolutamente insuficiente para todo eso otro (...) es una situación negativa que se produce dentro del sistema", cuestionó el líder del gremio.

Caída de matrícula


Consultado, el académico de la Universidad de Tarapacá, Julio Labraña, señaló que el dato refleja un problema que va más allá de la formación. Según explica, el informe muestra dificultades para retener a los docentes, especialmente durante los primeros años de ejercicio, junto con condiciones laborales menos favorables que en otros países.

A su juicio, la situación es especialmente preocupante considerando que "el problema alcanza también a la educación parvularia, donde la proporción supera el promedio OCDE. Es un dato especialmente sensible, porque la investigación subraya que una educación parvularia de calidad mejora el desarrollo cognitivo y socioemocional, sobre todo de los niños de hogares vulnerables. Ese nivel enfrenta así, a la vez, una matrícula estancada y déficits de calificación docente".

Añadió que "el fenómeno está extendido: más de tres de cada cuatro alumnos de básica en la educación pública asisten a escuelas donde más de 10% de los docentes no está plenamente calificado. Esto puede tener consecuencias importantes, pues limita el acceso de los estudiantes a docentes plenamente calificados y amplía las brechas entre escuelas y territorios, en particular en escuelas vulnerables y aisladas, que enfrentan las mayores dificultades para contratar".

Por ello, Labraña mencionó que entre los factores asociados a la cifra obtenida por Chile se encuentra "la dificultad para retener a los docentes al inicio de su carrera: casi la mitad de quienes renuncian a la educación pública lleva menos de cinco años ejerciendo, una proporción superior al promedio OCDE. La segunda son las condiciones de trabajo. Los docentes chilenos están bastante menos satisfechos con su trabajo que otros trabajadores con estudios superiores, la segunda brecha más desfavorable de la OCDE, mientras en el promedio de la OCDE prácticamente no hay diferencia".

En ese sentido, los profesores "reportan además trabajar con más frecuencia que otros profesionales bajo plazos estrechos, tienen la mayor demanda insatisfecha de capacitación de la OCDE y perciben menor valoración social de su profesión que el promedio de sus pares de la OCDE. A ello se suma un sueldo que, en relación con el de otros profesionales, está por debajo del promedio OCDE".

A su juicio, atender este desafío implica que "mejore las condiciones de trabajo en el sector público. Eso incluye incentivos a la retención, especialmente en los primeros años de ejercicio; programas de inducción y mentoría para docentes nuevos; una menor carga administrativa; incentivos focalizados en escuelas vulnerables y aisladas dada su importancia; y la ampliación real de los cupos y facilidades de formación continua para los profesores en ejercicio, en articulación con la oferta formativa de las instituciones de educación superior".

23,4%de docentes públicos en Chile no está plenamente calificado, según la OCDE.
Para Mauricio Bravo, vicedecano de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo (UDD), uno de los puntos a destacar es "un problema de atractivo y retención de la profesión. En Chile, los profesores presentan una probabilidad de satisfacción laboral 21 puntos porcentuales inferior a la de trabajadores de otras ocupaciones. Por lo tanto, el problema no se reduce a cuántos jóvenes ingresan a pedagogía, también importa cuántos profesores ingresan efectivamente a las escuelas y cuánto tiempo permanecen en ellas".

Evidenciando con cifras, Bravo afirmó que "entre 2025 y 2026, la matrícula nueva en pedagogías cayó 12,4% y que entre 2016 y 2025 desaparecieron 460 programas regulares de pedagogía. Además, el caso de Chañaral (que alcanzó un 40,2% de profesores no plenamente cualificados) ilustra que la dificultad es geográficamente desigual".

"La dimensión geográfica agrega un problema de equidad porque si los docentes plenamente cualificados son más difíciles de atraer hacia determinadas zonas, los estudiantes pueden tener condiciones educativas diferentes dependiendo de la región o comuna donde estudian", dijo Bravo.

"Finalmente, Chile ha avanzado fuertemente en cobertura y acceso, pero enfrenta ahora un desafío distinto como es asegurar que esa cobertura esté acompañada por una dotación suficiente, cualificada y estable de profesores, especialmente en los lugares de mayor dificultad", sostuvo el docente de la UDD.

¿Cómo revertirlo?


Los expertos entregaron una serie de propuestas para revertir el lapidario informe de la OCDE. Eder Pinto, académico del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de O'Higgins (UOH), señaló que "no basta solo con formar profesores, tenemos que atraerlos, distribuirlos y lograr que permanezcan (...) Yo creo que la respuesta frente a lo que plantea la OCDE no hay que mirarlo como un ranking ni tampoco hacer comparaciones que no tienen sentido, es que la respuesta que el Estado tiene que entregar o las políticas públicas deben ser sistémica".

"Tenemos que centrar en brindar más apoyo a la formación inicial, al desarrollo profesional, pero sobre todo a las condiciones para permanecer. Hoy día, la tasa de de fuga de docentes es alta del sistema, por tanto, cómo cuidamos esto, yo creo que es un desafío muy grande", sostuvo.

El docente de la UOH enfatizó que "desde las universidades, las escuelas de educación o las facultades, tenemos esa responsabilidad con la formación inicial. Pero este es un desafío de todo el sistema".

Para Raúl Bustos, la solución es que "habría que diversificar la formación de profesores en las instituciones públicas del país para poder lograr una mayor cualificación dentro de los parámetros de la OCDE".

En esa misma línea, Bravo enfatizó que "la respuesta no pasa únicamente por aumentar los cupos de las carreras regulares de pedagogía, sino que Chile necesita diversificar las vías de ingreso a la profesión docente, algo que la propia OCDE identifica como una alternativa para enfrentar la escasez de profesores idóneos".

"Habría que revisar los criterios de acreditación aplicables a los programas de prosecución de estudios pedagógicos, de manera de incentivar que las universidades desarrollen esta oferta en regiones donde actualmente no existe. También sería pertinente reconsiderar el papel de la educación a distancia o de modalidades híbridas, especialmente cuando permiten formar docentes en lugares con una oferta universitaria limitada", planteó el académico UDD.

A su juicio, también se debe fortalecer la Beca Vocación de Profesor para licenciados que deciden cursar pedagogía. "Estos programas constituyen una vía especialmente relevante en un escenario de déficit docente idóneo o cualificado, más aún si su matrícula está creciendo mientras las carreras regulares de pedagogía enfrentan mayores dificultades de captación. No olvidemos que entre 2016 y 2025 desaparecieron 460 programas regulares de pedagogía, pero aumentaron los programas de prosecución aumentaron en 48", aclaró.

Para Bravo, "esta política debiera considerar la evidencia disponible sobre las trayectorias laborales de quienes ingresan a pedagogía después de una primera formación universitaria. Si, como muestran algunos estudios, estos docentes presentan trayectorias más estables dentro del sistema escolar, los programas de prosecución no deberían entenderse como una solución excepcional frente al déficit, sino como una segunda vía de formación docente que vale la pena fortalecer y expandir".