"No hay recortes
ni se termina el Plan Calles Sin Violencia. Este fue reformulado y ahora se denomina Plan FOCO, manteniendo su financiamiento y continuidad para 2027. Hemos fortalecido su diseño y medición para enfrentar con mayor eficacia los delitos violentos que preocupan a la ciudadanía".
Así aclaró la
subsecretaria de Seguridad, Pilar Gianini, que no se había puesto fin al plan implementado durante el Gobierno de Gabriel Boric. Pero sí se informó de cambios.
La autoridad agregó que "quiero ser categórica,
no se ha recortado ningún peso a este presupuesto, lo que sí, fue reformado y mejorado para responder mejor las demandas de seguridad de la ciudadanía. No debemos olvidar que este programa había sido observado tanto por Dipres como por la Contraloría General de la República, por tanto, nuestro trabajo fue mejorar este programa para tener mejores políticas de seguridad para todos los chilenos".
Tras esto, desde el Ejecutivo sostienen que el mentado plan requería
"ajustes sustanciales a nivel de diseño y de implementación", ya que presentaba
"deficiencias relevantes" en su diseño, con problemas de focalización, "débil articulación entre sus componentes" y dificultades para medir integralmente sus resultados.
"Frente a ese diagnóstico, la decisión fue reformularlo y corregir esas debilidades, no mantener un modelo que requería ajustes", aseguran en el Gobierno.
En cuanto a montos, en la Ley de Presupuestos vigente, el plan "Calles sin violencia" contempla $26.016.603 millones, mientras que en el proyecto ingresado al Congreso, estos alcanzan los $26.765.581 millones.
Los cambios
Respecto de los cambios más relevantes, en la Subsecretaría de Seguridad apuntan a un
"foco concreto en delitos violentos", detallando que "se deja atrás el concepto amplio de 'criminalidad compleja' y se priorizan hechos objetivos y medibles: homicidios consumados y frustrados, lesiones graves o gravísimas y otros delitos violentos cometidos con armas de fuego".
Pero, además, sostiene que se tratará de una
"estrategia integrada y no acciones aisladas", detallando que "Investigación, patrullaje y control de armas compartirán información y operarán bajo una misma lógica. La Subsecretaría de Seguridad Pública asume formalmente la coordinación, seguimiento y gobernanza del Plan Foco".
Sobre resultados, apuntan a mejorar la medición: "El nuevo diseño incorpora indicadores para determinar si disminuyen los delitos priorizados, medir resultados investigativos y controlar el cumplimiento de las fiscalizaciones de armas. Lo que funciona se fortalece y lo que no funciona se ajusta".
Asimismo, la focalización del Plan Foco será según "criterios objetivos de gravedad, frecuencia y concentración territorial". En esa línea, se contempla una
"población objetivo de 116 comunas, con una intervención anual en 47, según priorización técnica y capacidad operativa".
En cuanto a patrullaje, no se consideran cambios sustantivos a los que se trabajaban en el plan "Calles sin violencia", y se especifica que "Carabineros concentrará sus servicios en zonas, días y horarios determinados mediante análisis delictual. La focalización podrá modificarse cuando cambien los patrones del delito".
Además, se considera un fortalecimiento de los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios, ECOH, de la fiscalía: "Se fortalece el trabajo especializado del Ministerio Público y la PDI para esclarecer homicidios y delitos violentos, identificar responsables y vincular hechos ocurridos en distintos territorios".
Críticas de Tohá
Pese a estas explicaciones, son varias las críticas que exusten. Una de ellas llegó de Carolina Tohá, la exministra del Interior del Gobierno de Gabriel Boric.
En conversación con EmolTV sostuvo que "se le cambia de nombre al programa Calle Sin Violencia, que lo considero una cosa muy mezquina y muy marquetera para un programa que ha tenido tan buenos resultados, no le entiendo yo la lógica de eso. Eso más bien es politiquería chica, que no es lo que debería primar en seguridad".
Agregó que "lo que no se entiende es la lógica de discontinuarlo, porque se crea un nuevo programa, se le cambian nombres, ¿para qué?. Los componentes son buenos, es fortalecer la persecución penal, las unidades ECOH que hacían un aporte enorme, es fiscalizar más las armas".
Para Tohá "eso logra el resultado que se busca, que es frenar esta risa, que lo más importante era frenar, que nos siguiera creciendo y empezar a bajar. El Gobierno está calibrando en su experiencia estos primeros meses, yo creo que todavía no termina de encontrar un tono y una forma, cómo trabajar para salir del modo campaña y entrar en el modo gobierno de todas las chilenas y todos los chilenos".