El 31 de agosto, la jueza Grace Díaz Salvo, quien viajó al extranjero con licencia médica, leyó la sentencia que condenó a nueve acusados por el megafraude a Fonasa.
El Mercurio
La participación de dos juezas que enfrentaron cuadernos de remoción por viajar al extranjero mientras estaban con licencia médica, es el principal argumento de la Defensoría Penal Pública para intentar anular el juicio por el megafraude de licencias médicas a Fonasa. El recurso, presentado para su conocimiento por la Corte Suprema, cuestiona la imparcialidad del tribunal que condenó a nueve representados de la institución el pasado 31 de agosto. La controversia comenzó el 18 de junio, durante los alegatos de clausura, cuando Alejandra García Bocaz se inhabilitó tras la apertura de un cuaderno de remoción en su contra. La magistrada, encargada de redactar el fallo, había participado durante prácticamente todo el juicio, que se extendió por 122 jornadas.