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La experiencia de los jóvenes chilenos que estuvieron en la llegada de Juno a Júpiter

Un equipo de seis estudiantes de la Región del Biobío estuvo presentes en uno de los momentos históricos del avance astronómico mundial gracias a un taller escolar comenzada por ellos mismos.

05 de Julio de 2016 | 16:36 | Por Camila Díaz S., Emol
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Coemco
CALIFORNIA.- En el año 2009 un grupo de estudiantes del Colegio Concepción Pedro de Valdivia, en Chiguayante, comenzó un taller escolar para enseñarles a sus compañeros sobre astronomía. Siete años después, seis alumnos de este taller viajaron hasta California para estar en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA cuando la sonda espacial Juno alcanzó a Júpiter la noche de este lunes.

En esta oportunidad, Leonardo Bustos, Tomás Ábrigo, Andrés Gysling, Felipe Borcoski, Fernando Vera y Nicolás Ortega, todos estudiantes entre 16 y 18 años, llegaron el pasado miércoles 26 a Estados Unidos para participar en el equipo que logró el acercamiento al planeta más grande del Sistema Solar.

Nicolás Ortega en conversación con Emol describe esta experiencia como "algo realmente de otro planeta y muy emotivo pues significa para mí y para los demás integrantes el cierre de un ciclo de puro esfuerzo".

Durante estos años de trabajo el Taller de Radioastronomía del establecimiento educacional ha logrado no sólo el apoyo de los docentes, sino además ha contado con el financiamiento de la Corporación Educacional Masónica de Concepción (Coemco) que ha permitido la capacitación de profesores en Pasadena, Estados Unidos, así como un viaje de una delegación en 2011 hasta Cabo Cañaveral, Florida, cuando la propia sonda Juno fue enviada al espacio.

"Uno antes de estar ahí no dimensiona el impacto mundial que tiene el proyecto que es Juno", señala Ortega, "pero al estar ahí, en las instalaciones, uno podía sentir la tensión en el aire, estábamos todos esperando que se acabara el uso del motor principal" que le permitió a Juno cruzar desde el polo norte hasta al polo sur.

El aporte de Juno y el trabajo de los jóvenes chilenos


"Juno nos va a explicar mucho sobre lo que es el Sistema Solar", señala Ortega, "es una oportunidad que se nos dio, algo que probablemente nunca habíamos imaginado".

Los estudiantes no sólo estudiaron la astronomía desde su colegio, sino que además contribuyeron con datos y cálculos que la NASA incluyó en el proyecto de Juno. Esta también fue una de las razones por las que fueron invitados hasta el JPL, viaje que se logró con la ayuda del Coemco.

"El taller surgió confeccionando presentaciones que presentaba al resto de los alumnos", recuerda el estudiante de 18 años. "Con el trabajo constante llegamos a hacer contacto con el proyecto GAVRT -una iniciativa de la Universidad Católica de la Santísima Concepción en conjunto con la NASA-, que nos invitó a participar de esta propuesta de integración al mundo de la ciencia, donde no sólo tuvimos la oportunidad de conocer las instalaciones, sino también de obtener verdaderos datos que son útiles para la investigación científica".

Los jóvenes, además lograron acceder a seis horas de observación anual a los instrumentos utilizados por la agencia espacial norteamericana, instancia en la que además aportaron con sus conclusiones científicas a diversos proyectos propios.

"Todo esto no habría sido posible sin la ayuda de Ricardo Bustos -ex alumno del colegio y apoderado de uno de los estudiantes que viajó a California-, que es el que coordinó todo esto; de la profesora Gisela Corday, que nos apoyó cuando nadie nos conocía; y de Coemco que siempre estuvo interesado en la iniciativa", relata Ortega.

Con este proyecto la NASA tendrá información sobre Júpiter que permitirá conocer detalles del momento de la formación del Sistema Solar, además de entender de una mejor forma al planeta de mayor tamaño de toda la agrupación y sus cuatro lunas: Io, Europa, Ganímedes y Galileo. "Es muy importante saber que mi trabajo, y el de todo el taller, genera un aporte real, ya sea científico o de divulgación. Poder hacer que la gente se interese por este mundo, ya que faltan interesados", es una de las principales motivaciones de estos jóvenes.

Más misiones espaciales para los estudiantes de Chile


Si bien algunos de los miembros que fundaron este Taller de Radioastronomía en el Colegio Pedro de Valdivia ya están en cuarto medio y deberán dejar su educación escolar atrás, la iniciativa continuará participando en futuras misiones que realice la NASA, así como un constante apoyo hasta que Juno concluya su investigación.

"Este no va a ser el fin de las incursiones científicas que tiene el taller, sino que es una piedra más en todo el trabajo", añade Ortega, que ya cursa su último año en el establecimiento.

"Yo estoy en cuarto medio, cosa que me es 'agridulce', por decirlo de alguna manera, porque quiero desempeñarme profesionalmente en lo relacionado a la astronomía, pero no quiero dejar el taller al que le tengo tanto cariño y tanto me ha entregado", señala con emoción el joven desde California.

"Si se llegaran a presentar iniciativas similares podría ser perfectamente replicable y quién sabe, incluso superable, al menos esa es la idea".

"Espero que no sólo se interesen alumnos, sino también instituciones, profesores e incluso funcionarios de gobierno, para que le den a otros jóvenes la oportunidad de participar en este bello mundo que es la ciencia", concluye el joven que espera continuar su camino con la ingeniería aeroespacial.

Esta delegación de seis jóvenes de la Región del Biobío regresarán este miércoles a Chile para continuar con sus estudios y el aporte que ha realizado el taller a la astronomía nacional e internacional y Ortega sólo puede recordar esta experiencia de una forma: "Esto nos marcó para toda la vida".