La temperatura media mundial entre enero y agosto de 2025 fue 1,42°C superior a la de la era preindustrial, una cifra 13 centésimas menor a la de todo 2024, el año más cálido en los registros, aunque sigue próxima al límite de 1,5°C del Acuerdo de París, según alertó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
En su informe presentado este jueves de cara a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP30) en la ciudad brasileña de Belém, la agencia de Naciones Unidas destacó que, pese a la moderación de temperaturas que por ahora se ha producido en 2025, "se mantiene la tendencia al calentamiento extremo" y este año será el segundo o tercero más cálido registrado.
La ligera bajada de 2025 frente a 2024, en el que la temperatura promedio fue 1,55 °C superior a la de la era preindustrial (1850-1900), se explica en parte, según la OMM, en que el año pasado estuvo influido por el
fenómeno de El Niño, ligado normalmente a subidas en el termómetro, mientras que en 2025 ha habido condiciones neutras o de cierto enfriamiento, ligado al opuesto
fenómeno de La Niña.
Pese al ligero respiro, la organización meteorológica advierte de que la tendencia al calentamiento global sigue sin detenerse: los 11 años transcurridos desde 2015 han sido los más cálidos en 176 años de registros, y 2023, 2024 y 2025 ocuparán el podio.
La OMM también recuerda que hubo una prolongada racha de 26 meses, entre junio de 2023 y agosto de 2025, en la que se registraron temperaturas mensuales récord, con excepción de febrero de este año.
No rebasar los 1,5 °C, "prácticamente imposible"
"Esta insólita racha de altas temperaturas, combinada con el aumento récord de las concentraciones de gases de efecto invernadero en 2024, deja claro que será prácticamente imposible limitar el calentamiento global a 1,5 °C en los próximos años sin que las temperaturas superen transitoriamente ese umbral", admitió al publicarse el informe la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.
"Pero la ciencia también es tajante al afirmar que todavía es completamente posible y esencial reducir las temperaturas para contener el calentamiento hasta los 1,5 °C para fines de siglo", agregó la meteoróloga argentina, quien participa este jueves en la cumbre de líderes preparatoria de la COP30, también en Belém.
El
secretario general de la ONU, António Guterres, añadió al respecto que "cada año en que se supere el umbral de 1,5 °C las economías se verán severamente afectadas, se exacerbarán las desigualdades y se producirán daños irreversibles".
Guterres animó a actuar con rapidez y "a gran escala" para que la superación del umbral sea "lo más pequeña y breve posible" y a final de siglo las temperaturas vuelvan a situarse por debajo del límite que se recomendó no superar en el Acuerdo de París.
La OMM apela también a una adaptación de todos los países al cambio climático ante sus ya palpables efectos y, en ese sentido, recuerda la necesidad de que todos los países dispongan de sistemas de alerta temprana ante desastres antes de 2027.
La organización celebró recientemente una conferencia extraordinaria en Ginebra para impulsar ese objetivo y destacó que el número de países con sistemas de alerta temprana ha pasado de 56 en 2019 a 119 en 2024, aunque todavía un 40 % de las naciones carece de ellos, incluidos Estados insulares en grave peligro.